Repsol ha dado un importante paso para producir a gran escala hidrógeno renovable, uno de los combustibles llamados a protagonizar la transición energética.. La compañía española y Power to Hydrogen (P2H2), desarrollador de sistemas de electrolizadores de membrana de intercambio aniónico (AEM), han anunciado hoy que han finalizado con éxito una prueba piloto que valida la tecnología híbrida de electrólisis AEM de P2H2 para la producción de hidrógeno renovable a gran escala.. La prueba piloto, realizada a través del hub de innovación industrial All4Zero de Repsol, evaluó el stack AEM de escala comercial de P2H2 a lo largo de más de 1.250 horas de pruebas paramétricas y de durabilidad, incluyendo una amplia operación bajo perfiles de carga simulados. El sistema, según han informado las compañías, «alcanzó o superó los objetivos clave de rendimiento en eficiencia, flexibilidad y durabilidad, reforzando la electrólisis AEM como una vía creíble y de menor coste hacia el hidrógeno renovable a escala industrial».. Las pruebas, han añadido, apuntan a una durabilidad del sistema superior a las 50.000 horas, entre cinco y diez veces por encima de los estándares actuales de la industria de electrólisis AEM.. Las compañías han asegurado que utilizando datos específicos de Repsol y el marco de análisis H2A-Lite del Departamento de Energía de EE UU, P2H2 proyecta un coste nivelado del hidrógeno de aproximadamente 3,86 euros por kilo, una reducción de aproximadamente el 16% frente a las tecnologías de electrolizadores convencionales.. En escenarios optimizados de energía renovable con acuerdos híbridos de compra de energía (PPA), la tecnología tiene el potencial de alcanzar aproximadamente 2,82 euros, acercándose a los umbrales comercialmente decisivos para la adopción industrial del hidrógeno, según han destacado Repsol y P2H2.. La prueba se realizó con un stack corto de cinco celdas comerciales y registró una degradación irreversible de 2 milivoltios por kiloamperio-hora durante las 1.250 horas de ensayo, con un voltaje medio de celda prácticamente inalterado entre el inicio y la conclusión de las pruebas.. Asimismo, el sistema alcanzó una pureza de hidrógeno de hasta el 99,9% directamente desde el stack, a una presión de operación de 30 bares, y mantuvo un comportamiento consistente en el rango de entre dos y 30 bares.. Nuevas pruebas. El protocolo de All4Zero incluyó ciclos de carga repetidos de entre el 40% y el 100%, perfiles variables basados en condiciones reales de operación y pruebas de presión, con el fin de analizar la capacidad del electrolizador para operar junto a fuentes renovables intermitentes.. P2H2 destacó que su tecnología ofrece una respuesta a los cambios de carga inferior a 50 milisegundos y emplea una vía de materiales sin iridio ni sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), dos características con las que busca reducir tanto los costes de inversión como la exposición a materias primas críticas frente a los sistemas convencionales de electrólisis con membrana de intercambio de protones (PEM).. Tras los resultados del piloto, Repsol y P2H2 estudian el desarrollo de una demostración a mayor escala, de entre 500 kilovatios y un megavatio de potencia, como paso previo a una posible aplicación industrial.. Esta iniciativa se enmarca en el objetivo de Repsol de alcanzar entre 600 y 800 megavatios de capacidad de producción de hidrógeno renovable en 2030.
Repsol ha dado un importante paso para producir a gran escala hidrógeno renovable, uno de los combustibles llamados a protagonizar la transición energética.. La compañía española y Power to Hydrogen (P2H2), desarrollador de sistemas de electrolizadores de membrana de intercambio aniónico (AEM), han anunciado hoy que han finalizado con éxito una prueba piloto que valida la tecnología híbrida de electrólisis AEM de P2H2 para la producción de hidrógeno renovable a gran escala.. La prueba piloto, realizada a través del hub de innovación industrial All4Zero de Repsol, evaluó el stack AEM de escala comercial de P2H2 a lo largo de más de 1.250 horas de pruebas paramétricas y de durabilidad, incluyendo una amplia operación bajo perfiles de carga simulados. El sistema, según han informado las compañías, «alcanzó o superó los objetivos clave de rendimiento en eficiencia, flexibilidad y durabilidad, reforzando la electrólisis AEM como una vía creíble y de menor coste hacia el hidrógeno renovable a escala industrial».. Las pruebas, han añadido, apuntan a una durabilidad del sistema superior a las 50.000 horas, entre cinco y diez veces por encima de los estándares actuales de la industria de electrólisis AEM.. Las compañías han asegurado que utilizando datos específicos de Repsol y el marco de análisis H2A-Lite del Departamento de Energía de EE UU, P2H2 proyecta un coste nivelado del hidrógeno de aproximadamente 3,86 euros por kilo, una reducción de aproximadamente el 16% frente a las tecnologías de electrolizadores convencionales.. En escenarios optimizados de energía renovable con acuerdos híbridos de compra de energía (PPA), la tecnología tiene el potencial de alcanzar aproximadamente 2,82 euros, acercándose a los umbrales comercialmente decisivos para la adopción industrial del hidrógeno, según han destacado Repsol y P2H2.. La prueba se realizó con un stack corto de cinco celdas comerciales y registró una degradación irreversible de 2 milivoltios por kiloamperio-hora durante las 1.250 horas de ensayo, con un voltaje medio de celda prácticamente inalterado entre el inicio y la conclusión de las pruebas.. Asimismo, el sistema alcanzó una pureza de hidrógeno de hasta el 99,9% directamente desde el stack, a una presión de operación de 30 bares, y mantuvo un comportamiento consistente en el rango de entre dos y 30 bares.. El protocolo de All4Zero incluyó ciclos de carga repetidos de entre el 40% y el 100%, perfiles variables basados en condiciones reales de operación y pruebas de presión, con el fin de analizar la capacidad del electrolizador para operar junto a fuentes renovables intermitentes.. P2H2 destacó que su tecnología ofrece una respuesta a los cambios de carga inferior a 50 milisegundos y emplea una vía de materiales sin iridio ni sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), dos características con las que busca reducir tanto los costes de inversión como la exposición a materias primas críticas frente a los sistemas convencionales de electrólisis con membrana de intercambio de protones (PEM).. Tras los resultados del piloto, Repsol y P2H2 estudian el desarrollo de una demostración a mayor escala, de entre 500 kilovatios y un megavatio de potencia, como paso previo a una posible aplicación industrial.. Esta iniciativa se enmarca en el objetivo de Repsol de alcanzar entre 600 y 800 megavatios de capacidad de producción de hidrógeno renovable en 2030.
