El salario mínimo interprofesional (SMI) vuelve a estar en el centro del debate ante la posibilidad de una nueva subida en 2027. Actualmente está fijado en 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas, pero el economista Santiago Niño Becerra considera que el sistema debería revisarse para tener en cuenta tanto el coste de la vida en cada territorio como la situación económica de las empresas.
Así lo ha defendido en una serie de publicaciones en su cuenta de X, donde ha cuestionado que el salario mínimo sea el mismo en toda España, independientemente de las diferencias económicas que existen entre unas zonas y otras.
Las diferencias entre territorios y empresas
Para explicar su postura, Niño Becerra ha comparado el poder adquisitivo del salario mínimo en dos municipios españoles. “El SMI es igual en toda España y su poder adquisitivo no tiene nada que ver en Amorebieta, Bizkaia, y en Bailén, Jaén”, ha señalado.
Pero las diferencias entre territorios no son lo único que preocupa al economista, que también cree que debería tenerse en cuenta la situación de las empresas antes de aprobar una subida. Según explica, no todas tienen la misma capacidad para afrontar un aumento de los salarios, hasta el punto de que “hay empresas que podrían pagar un SMI con un incremento del 10% sobre el actual, pero hay otras que no pueden aumentarlo nada”.
Niño Becerra cuestiona cómo se establece el salario mínimo
Niño Becerra también ha puesto el foco en los trabajadores que tienen jornadas inferiores a las 40 horas semanales. Según sus estimaciones, en España hay entre 3,5 y 4 millones de personas con contratos de menos horas que no cobran la cuantía íntegra del salario mínimo, aunque esto no significa que estén excluidas de esta protección, ya que el SMI también se aplica a los trabajadores a tiempo parcial de forma proporcional a su jornada.
Estas reflexiones llegan en un momento en el que se debate una nueva subida del salario mínimo para 2027, con incrementos que podrían situarse entre el 5% y el 7%. Sin embargo, el economista considera que, antes de decidir cuánto debe aumentar, habría que revisar los criterios que se utilizan para fijarlo.
“El SMI depende de una decisión política, pero es un concepto puramente técnico que debería depender de la contabilidad de las empresas y debería contemplar el nivel de precios de cada zona”, ha señalado Niño Becerra, que considera necesario cambiar la forma en la que se establece actualmente. “En mi opinión, el SMI debería repensarse en profundidad”, ha concluido.
The minimum interprofessional wage (SMI) is once again at the center of the discussion due to the possibility of a new increase in 2027. Currently, it is set at 1,221 gross euros per month in 14 payments, but economist Santiago Niño Becerra believes that the system should be reviewed to take into account both the cost of living in each territory and the economic situation of the companies. He has defended this in a series of publications on his X account, where he has questioned that the minimum wage is the same throughout Spain, regardless of the economic differences that exist between the various areas. The differences between territories and companies. Para explicar su posición, Niño Becerra ha analizado la capacidad de compra del salario mínimo en dos localidades españolas. «The SMI is the same throughout Spain and its purchasing power has nothing to do with Amorebieta, Bizkaia, and Bailén, Jaén,» he pointed out. However, the differences between regions are not the only concern for the economist, who also believes that the situation of companies should be taken into account before approving a raise. According to the explanation, not everyone has the same ability to cope with an increase in wages, to the point that «there are companies that could pay a minimum wage with a 10% increase from the current one, but there are others that cannot increase it at all.» Niño Becerra questions how the minimum wage is set. Niño Becerra también se ha centrado en los empleados que trabajan horarios menores a las 40 horas por semana. Según las estimaciones, en España hay entre 3,5 y 4 millones de personas con contratos de pocas horas que no reciben el salario mínimo completo, sin embargo, esto no significa que estén excluidas de la protección, ya que el SMI se aplica también a los trabajadores a tiempo parcial proporcionalmente a su horario. Estas consideraciones surgen en un período en el que se discute una posible aumento del salario mínimo para el año 2027, con incrementos que podrían estar entre el 5% y el 7%. However, the economist believes that, before deciding how much it should increase, it would be necessary to review the criteria used to set it. «The SMI depends on a political decision, but it is a purely technical concept that should depend on the accounting of companies and should take into account the price level of each area,» has pointed out Niño Becerra, who considers it necessary to change the way it is currently established.
