El economista Santiago Niño Becerra ha analizado el retroceso de los mercados estadounidenses registrado el jueves 5 de noviembre y ha puesto en duda que los temores sobre posibles medidas de los demócratas relacionadas con la inteligencia artificial expliquen por sí solos el comportamiento de las Bolsas. En dos mensajes publicados en X, el profesor sostiene que las cotizaciones de las compañías vinculadas a esta tecnología todavía están muy por encima de niveles razonables y considera que una corrección puede resultar positiva.. En su primera publicación, Niño Becerra se refiere a la jornada anterior y al argumento de que el mercado reaccionó negativamente ante la posibilidad de que los demócratas impulsen medidas que afecten al desarrollo de la inteligencia artificial. El economista pone el foco en los movimientos de los inversores y en las ganancias que, a su juicio, pudieron obtener quienes aprovecharon la subida previa para vender sus acciones.. «Ayer, día 5, las Bolsas USA cayeron ‘por los temores de que los Demócratas hagan esto y aquello en el universo de la IA’. A ver. Con la subida del día 4 y quienes vendieron, se forraron», escribió el profesor en su cuenta de X este viernes 6 de noviembre.. Niño Becerra considera que las acciones de IA siguen sobrevaloradas. El economista no atribuye toda la caída a la incertidumbre política y considera que las valoraciones de los mercados estadounidenses ya eran demasiado elevadas antes del retroceso. En su opinión, el comportamiento de los últimos días no ha corregido ese problema, sino que ha dejado al descubierto hasta qué punto siguen estando caras algunas compañías.. En el segundo mensaje, publicado apenas unos minutos después del primero, Niño Becerra insiste en esa idea y endurece su valoración sobre los precios de las acciones. «Las Bolsas, y en particular los valores IA, no están carísimas, están lo siguiente», afirma.. El profesor añade que, incluso después de las pérdidas registradas el jueves, los títulos relacionados con la inteligencia artificial continúan cotizando a niveles que considera excesivos. «De hecho, con la caída de ayer siguen estando más que caras», señala.. Su reflexión llega después de una jornada especialmente negativa para Wall Street. El Nasdaq Composite perdió un 5,5% el jueves 5 de noviembre, mientras que el S&P 500 retrocedió un 4,4% y el Dow Jones cayó un 3,4%. Las ventas afectaron especialmente a las compañías vinculadas a la inteligencia artificial y a los semiconductores.. Una corrección que puede beneficiar a los mercados y a las expectativas. El economista también plantea que el descenso de las cotizaciones no tiene por qué interpretarse exclusivamente como una mala noticia. Desde su perspectiva, una reducción de los precios puede contribuir a moderar las valoraciones y a ajustar las expectativas generadas alrededor de la inteligencia artificial.. «Una corrección va bien tanto a nivel de mercados como de expectativas ‘no comprobadas'», concluye en su segunda publicación.. El comentario se produce en un contexto de creciente preocupación entre los inversores por el volumen de dinero destinado a desarrollar infraestructuras de IA y por la rentabilidad que podrán ofrecer esas inversiones. A estas dudas se ha sumado la incertidumbre sobre el posible aumento del control político a los proyectos de centros de datos tras los resultados electorales en Estados Unidos.
El economista Santiago Niño Becerra ha analizado el retroceso de los mercados estadounidenses registrado el jueves 5 de noviembre y ha puesto en duda que los temores sobre posibles medidas de los demócratas relacionadas con la inteligencia artificial expliquen por sí solos el comportamiento de las Bolsas. En dos mensajes publicados en X, el profesor sostiene que las cotizaciones de las compañías vinculadas a esta tecnología todavía están muy por encima de niveles razonables y considera que una corrección puede resultar positiva.. En su primera publicación, Niño Becerra se refiere a la jornada anterior y al argumento de que el mercado reaccionó negativamente ante la posibilidad de que los demócratas impulsen medidas que afecten al desarrollo de la inteligencia artificial. El economista pone el foco en los movimientos de los inversores y en las ganancias que, a su juicio, pudieron obtener quienes aprovecharon la subida previa para vender sus acciones.. «Ayer, día 5, las Bolsas USA cayeron ‘por los temores de que los Demócratas hagan esto y aquello en el universo de la IA’. A ver. Con la subida del día 4 y quienes vendieron, se forraron», escribió el profesor en su cuenta de X este viernes 6 de noviembre.. Niño Becerra considera que las acciones de IA siguen sobrevaloradas. El economista no atribuye toda la caída a la incertidumbre política y considera que las valoraciones de los mercados estadounidenses ya eran demasiado elevadas antes del retroceso. En su opinión, el comportamiento de los últimos días no ha corregido ese problema, sino que ha dejado al descubierto hasta qué punto siguen estando caras algunas compañías.. En el segundo mensaje, publicado apenas unos minutos después del primero, Niño Becerra insiste en esa idea y endurece su valoración sobre los precios de las acciones. «Las Bolsas, y en particular los valores IA, no están carísimas, están lo siguiente», afirma.. El profesor añade que, incluso después de las pérdidas registradas el jueves, los títulos relacionados con la inteligencia artificial continúan cotizando a niveles que considera excesivos. «De hecho, con la caída de ayer siguen estando más que caras», señala.. Su reflexión llega después de una jornada especialmente negativa para Wall Street. El Nasdaq Composite perdió un 5,5% el jueves 5 de noviembre, mientras que el S&P 500 retrocedió un 4,4% y el Dow Jones cayó un 3,4%. Las ventas afectaron especialmente a las compañías vinculadas a la inteligencia artificial y a los semiconductores.. Una corrección que puede beneficiar a los mercados y a las expectativas. El economista también plantea que el descenso de las cotizaciones no tiene por qué interpretarse exclusivamente como una mala noticia. Desde su perspectiva, una reducción de los precios puede contribuir a moderar las valoraciones y a ajustar las expectativas generadas alrededor de la inteligencia artificial.. «Una corrección va bien tanto a nivel de mercados como de expectativas ‘no comprobadas'», concluye en su segunda publicación.. El comentario se produce en un contexto de creciente preocupación entre los inversores por el volumen de dinero destinado a desarrollar infraestructuras de IA y por la rentabilidad que podrán ofrecer esas inversiones. A estas dudas se ha sumado la incertidumbre sobre el posible aumento del control político a los proyectos de centros de datos tras los resultados electorales en Estados Unidos.
