El actor neozelandés Sam Neill ha fallecido este lunes en Sídney a los 78 años, según ha informado su familia en un comunicado. El protagonista de Parque jurásico anunció en abril que había superado un cáncer tras cinco años de tratamiento (era un linfoma en estadio III, un tipo de cáncer de la sangre). “La pérdida fue repentina e inesperada, pero bendecida por el hecho de que Sam permaneció libre de cáncer”, se puede leer en el comunicado difundido por su familia en la cuenta de Instagram del actor.. Seguir leyendo
El actor neozelandés Sam Neill ha fallecido este lunes en Sídney a los 78 años, según ha informado su familia en un comunicado. El protagonista de Parque jurásico anunció en abril que había superado un cáncer tras cinco años de tratamiento (era un linfoma en estadio III, un tipo de cáncer de la sangre). “La pérdida fue repentina e inesperada, pero bendecida por el hecho de que Sam permaneció libre de cáncer”, se puede leer en el comunicado difundido por su familia en la cuenta de Instagram del actor.. Nigel John Dermot Neill nació en 1947 en Omagh, Irlanda del Norte, de madre británica y padre neozelandés. En 1954 la familia se mudó a Nueva Zelanda. Tomó el nombre de Sam, en vez de Nigel, porque había demasiados niños llamados Nigel en su colegio. Consideraba todo aquello su primera actuación: cambiarse de país, de nombre, corregir su tartamudez. “Creo que en retrospectiva aquello fue una reordenación de mí mismo. Una vez escuché que actuar es fingir que eres otra persona, pero fingirlo con mucha sinceridad. Yo al principio fingía ser neozelandés, pero lo fingía con mucha sinceridad porque era un niño delgado y tartamudo llamado Nigel en un lugar en el que si sonabas como un Nigel te daban una colleja. Así que decidí dejar de sonar como un Nigel, cambié la voz y me comporté de forma distinta”, dijo en una entrevista con este periódico en 2020.. Asistió al colegio y a la universidad en la localidad de neozelandesa de Christchurch. Tuvo su primer contacto con la interpretación en la Universidad de Canterbury, también en Nueva Zelanda, donde estudió literatura inglesa. En la ciudad de Wellington se incorporó al teatro Downstage, donde cobraba como actor unos 35 dólares a la semana y recibía la comida que sobraba de las cenas servidas al público.. Debutó en el cine con Perros de presa (1977) y alcanzó fama internacional por interpretar al protagonista de Parque jurásico (1993), el doctor Alan Grant. “Al menos entonces teníamos marionetas gigantes, aunque en otras escenas la única referencia a la que teníamos que mirar era una pelota de tenis atada a un palo que Steven Spielberg sujetaba e iba moviendo. De hecho, en Parque jurásico todos los decorados eran naturales, pero ahora entras en el set y solo hay pantallas verdes a tu alrededor. Te ponen en una plataforma verde y tienes que imaginarte todo lo que será añadido digitalmente después. No es muy divertido. Yo lo odio un poco”, confesaba a este periódico.. Otra de sus pasiones fue el vino: “Soy viticultor, poseo cuatro viñedos, y estoy muy atado a mis uvas, mis animales y mi familia. Así que en esa faceta mi vida es absolutamente predecible, marcada por las cuatro estaciones”. Por cierto, sus animales tenían todos nombres de famosos: “Claro, porque, ¿quién se atrevería a comerse a una vaca llamada Susan Sarandon?”, decía en otra entrevista con este periódico en 2019. Estas tareas agrícolas no le daban mucho dinero, decía, pero sí “la felicidad”. “Ahora llevo las uñas limpias, pero habitualmente voy sucio como un granjero”.. También participó en películas como La posesión (1981), La caza del Octubre Rojo (1990), El piano (1993), En la boca del miedo (1994) y Horizonte final (1997), además de series como Peaky Blinders. A lo largo de su carrera de cinco décadas ha participado en más de 150 producciones. Presumía de ser una persona poco competitiva en un mundo como es el del cine: “Me alegro cuando a los demás les va bien. No me preocupa. Y conozco gente que se deja consumir por pensamientos como ‘las cosas no están saliendo bien’, ‘no me dan mi gran oportunidad’ o ‘le han dado el papel a otro’. ¿A quién le importa? A mí me da igual”. Incluso llegó a declinar el título de Sir en varias ocasiones.
El intérprete neozelandés participó en unas 150 series y películas a lo largo de cinco décadas de carrera
