Según explica Benito, el primer problema que se encuentra un heredero al recibir una herencia es el impuesto de sucesiones, una tasa que hay que pagar solo para poder recibir los bienes heredados. «Cuanto más herencia, más hay que pagar», señala, lo que en la práctica hace que muchos herederos no puedan asumir ese pago y terminen renunciando directamente a la herencia, incluso en casos en los que el patrimonio recibido sea, sobre el papel, considerable.. La cláusula de libre disposición, la solución al problema del impuesto. Para evitar esta situación, Benito recomienda incluir en el testamento una cláusula de libre disposición de la herencia. Según explica, esta cláusula permite a los herederos utilizar desde el primer momento el dinero que ha dejado el fallecido para hacer frente a impuestos como el de sucesiones, sin tener que adelantar ese dinero de su propio bolsillo antes de acceder a los bienes heredados.. Este detalle resulta especialmente relevante en situaciones donde buena parte del patrimonio del fallecido no está en efectivo disponible, sino en cuentas bancarias o inversiones bloqueadas hasta que se resuelva formalmente el proceso de aceptación de la herencia, lo que sin esta cláusula podría dejar a los herederos sin liquidez suficiente para pagar el impuesto a tiempo.. Aceptar a beneficio de inventario, la protección frente a las deudas. El segundo aviso del abogado tiene que ver con un aspecto que muchas personas desconocen, ya que junto a los bienes y el dinero, también se heredan las deudas del fallecido. «Cuidado, porque no solo se hereda bienes o dinero, también se heredan las deudas», advierte Benito. Para evitar que esas deudas terminen siendo mayores que el propio patrimonio recibido, recomienda aceptar siempre la herencia a beneficio de inventario.. Según explica el abogado, con esta fórmula de aceptación se liquidan primero las deudas existentes, y solo si queda dinero después de saldarlas, ese remanente se reparte entre los herederos. «Si no, no se te reparte esa herencia con deudas», resume, dejando claro que este mecanismo actúa como una protección frente a herencias que puedan estar más cargadas de pasivo que de patrimonio real.. A diferencia de la aceptación pura y simple, que obliga al heredero a responder de las deudas del fallecido incluso con su propio patrimonio personal si estas superan lo heredado, la aceptación a beneficio de inventario limita esa responsabilidad exclusivamente a los bienes que forman parte de la propia herencia.. Ambos consejos, según plantea Benito en el vídeo, buscan resolver los dos escenarios más habituales por los que una persona termina renunciando a una herencia, los cuales son no poder pagar el impuesto correspondiente, o descubrir que las deudas asociadas superan el valor de los bienes recibidos. Incluir la cláusula de libre disposición desde el propio testamento, y optar siempre por la aceptación a beneficio de inventario en el momento de recibir la herencia, son las dos recomendaciones que el abogado plantea como medidas preventivas ante ambos problemas, evitando así que muchas familias pierdan por desconocimiento un patrimonio al que sí tendrían derecho.
Según explica Benito, el primer problema que se encuentra un heredero al recibir una herencia es el impuesto de sucesiones, una tasa que hay que pagar solo para poder recibir los bienes heredados. «Cuanto más herencia, más hay que pagar», señala, lo que en la práctica hace que muchos herederos no puedan asumir ese pago y terminen renunciando directamente a la herencia, incluso en casos en los que el patrimonio recibido sea, sobre el papel, considerable.. La cláusula de libre disposición, la solución al problema del impuesto. Para evitar esta situación, Benito recomienda incluir en el testamento una cláusula de libre disposición de la herencia. Según explica, esta cláusula permite a los herederos utilizar desde el primer momento el dinero que ha dejado el fallecido para hacer frente a impuestos como el de sucesiones, sin tener que adelantar ese dinero de su propio bolsillo antes de acceder a los bienes heredados.. Este detalle resulta especialmente relevante en situaciones donde buena parte del patrimonio del fallecido no está en efectivo disponible, sino en cuentas bancarias o inversiones bloqueadas hasta que se resuelva formalmente el proceso de aceptación de la herencia, lo que sin esta cláusula podría dejar a los herederos sin liquidez suficiente para pagar el impuesto a tiempo.. Aceptar a beneficio de inventario, la protección frente a las deudas. El segundo aviso del abogado tiene que ver con un aspecto que muchas personas desconocen, ya que junto a los bienes y el dinero, también se heredan las deudas del fallecido. «Cuidado, porque no solo se hereda bienes o dinero, también se heredan las deudas», advierte Benito. Para evitar que esas deudas terminen siendo mayores que el propio patrimonio recibido, recomienda aceptar siempre la herencia a beneficio de inventario.. Según explica el abogado, con esta fórmula de aceptación se liquidan primero las deudas existentes, y solo si queda dinero después de saldarlas, ese remanente se reparte entre los herederos. «Si no, no se te reparte esa herencia con deudas», resume, dejando claro que este mecanismo actúa como una protección frente a herencias que puedan estar más cargadas de pasivo que de patrimonio real.. A diferencia de la aceptación pura y simple, que obliga al heredero a responder de las deudas del fallecido incluso con su propio patrimonio personal si estas superan lo heredado, la aceptación a beneficio de inventario limita esa responsabilidad exclusivamente a los bienes que forman parte de la propia herencia.. Ambos consejos, según plantea Benito en el vídeo, buscan resolver los dos escenarios más habituales por los que una persona termina renunciando a una herencia, los cuales son no poder pagar el impuesto correspondiente, o descubrir que las deudas asociadas superan el valor de los bienes recibidos. Incluir la cláusula de libre disposición desde el propio testamento, y optar siempre por la aceptación a beneficio de inventario en el momento de recibir la herencia, son las dos recomendaciones que el abogado plantea como medidas preventivas ante ambos problemas, evitando así que muchas familias pierdan por desconocimiento un patrimonio al que sí tendrían derecho.
