La circulación de alta velocidad entre Madrid y Barcelona se encuentra afectada este miércoles por retrasos de hasta 15 minutos tras un robo de cable entre los municipios de Guallar y Plasencia de Jalón, en Zaragoza. El nuevo contratiempo vuelve a poner en duda la fiabilidad del sistema ferroviario español una semana después del accidente de Urda (Toledo), que se ha cobrado 69 vidas.. La incidencia ha sido comunicada por Renfe a través de su canal oficial de información de tráfico en la red social X, en torno a las 9:30 h de este miércoles. No obstante, la compañía ya había advertido durante la noche del martes, cerca de la medianoche, de que el robo de cable entre las citadas localidades aragonesas estaba provocando retrasos en los trenes de la línea de ancho estándar Madrid-Barcelona, una incidencia que también reportó Adif a través de redes sociales.. Aunque el Gobierno puso más medios para frenar las incidencias vinculadas a los robos de cable, los delitos se siguen cometiendo. De hecho, el pasado mayo, la Guardia Civil detuvo a dos personas acusadas de sustraer 1.100 metros de cable de cobre de la línea ferroviaria convencional Madrid-Barcelona en varios robos cometidos durante el mes de abril y cuyo valor supera los 93.800 euros.. Este nuevo episodio se suma a una sucesión de problemas que han afectado al servicio ferroviario durante las últimas semanas. El pasado 12 de octubre, en plena operación retorno del puente de la Hispanidad, más de 15.000 pasajeros se vieron afectados por una interrupción de varias horas en la línea Madrid-Barcelona como consecuencia del incendio de la locomotora de cola de un tren. Tras el accidente, los pasajeros de este corredor sufrieron retrasos durante toda la semana, ya que los trenes solo podían circular por una vía en parte del recorrido (entre Ricla y Plasencia de Jalón) hasta que se retirase el convoy siniestrado.. La sucesión de incidencias llega, además, en plena crisis de confianza de los usuarios en la alta velocidad, agravada por el accidente de Urda del pasado miércoles. El segundo gran accidente ferroviario en apenas nueve meses acabó con la dimisión, ayer, del ministro de Transportes, Óscar Puente. Su cartera será asumida hasta las elecciones por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, según ha anunciado esta misma mañana el presidente del Gobierno.
La circulación de alta velocidad entre Madrid y Barcelona se encuentra afectada por retrasos este miércoles tras un robo de cable entre los municipios de Guallar y Plasencia de Jalón, en Zaragoza. El nuevo contratiempo vuelve a poner en duda la fiabilidad del sistema ferroviario español una semana después del accidente de Urda (Toledo), que se ha cobrado 69 vidas.. La incidencia ha sido comunicada por Renfe a través de su canal oficial de información de tráfico en la red social X, en torno a las 9:30 h de este miércoles. No obstante, la compañía ya había advertido durante la noche del martes, cerca de la medianoche, de que el robo de cable entre las citadas localidades aragonesas estaba provocando retrasos en los trenes de la línea de ancho estándar Madrid-Barcelona, una incidencia que también reportó Adif a través de redes sociales. Aunque el Gobierno puso más medios para frenar las incidencias vinculadas a los robos de cable, las medidas siguen sin dar sus frutos.. Este nuevo episodio se suma a una sucesión de problemas que han afectado al servicio ferroviario durante las últimas semanas. El pasado 12 de octubre, en plena operación retorno del puente de la Hispanidad, más de 15.000 pasajeros se vieron afectados por una interrupción de varias horas en la línea Madrid-Barcelona como consecuencia del incendio de la locomotora de cola de un tren. Tras el accidente, los pasajeros de este corredor sufrieron retrasos durante toda la semana, ya que los trenes solo podían circular por una vía en parte del recorrido (entre Ricla y Plasencia de Jalón) hasta que se retirase el convoy siniestrado.. La sucesión de incidencias llega, además, en plena crisis de confianza de los usuarios en la alta velocidad, agravada por el accidente de Urda del pasado miércoles. El segundo gran accidente ferroviario en apenas nueve meses acabó con la dimisión, ayer, del ministro de Transportes, Óscar Puente. Su cartera será asumida hasta las elecciones por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, según ha anunciado esta misma mañana el presidente del Gobierno.
