Comprar una vivienda implica mucho más que pagar el precio acordado con el vendedor. Los impuestos también pueden suponer un gasto importante, por lo que conocer cómo funciona la normativa puede ayudar a entender qué opciones existen en cada operación. Una de ellas permite que, en determinadas compraventas, el comprador no tenga que pagar el IVA directamente al vendedor, aunque esto no significa que la operación esté libre de impuestos.. Una notaria ha explicado en redes sociales los tres requisitos que deben cumplirse para aplicar este mecanismo. Aunque pueda parecer complicado, se trata de una posibilidad que mucha gente desconoce. María Cristina Clemente explica que, en algunas operaciones entre empresas o profesionales, la ley permite cambiar la forma en la que se declara y se paga el IVA de la compraventa.. Los tres requisitos para acogerse a esta opción. El primer requisito es que tanto el comprador como el vendedor sean empresas o profesionales a efectos fiscales. Por tanto, no es una fórmula que pueda utilizar cualquier persona que quiera comprar una casa para vivir en ella.. El segundo es que el comprador pueda recuperar, al menos en parte, el IVA relacionado con esa compra. Esto depende de su actividad económica y del uso que vaya a dar al inmueble.. Por último, la operación debe cumplir las condiciones legales y dejar constancia de la renuncia a la exención del IVA en la escritura de compraventa. Es decir, tiene que quedar reflejado en el documento que formaliza la operación.. ¿Qué significa esto en la práctica?. En una compraventa habitual de una vivienda de segunda mano entre particulares, el comprador suele pagar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales (ITP), cuya cuantía depende de la comunidad autónoma. En cambio, cuando se trata de determinadas operaciones entre empresas o profesionales, puede existir la posibilidad de aplicar este mecanismo fiscal.. En esos casos, el vendedor no cobra el IVA de la forma habitual y es el comprador quien se encarga de declararlo ante Hacienda. Si tiene derecho a deducirlo, puede compensar el IVA que le corresponde pagar con el que puede recuperar, siempre que cumpla las condiciones legales.. Por eso, esto no significa que comprar una vivienda salga automáticamente más barato ni que desaparezcan los impuestos. La ventaja depende de las características de la operación y de la situación fiscal del comprador.. Antes de firmar, conviene consultar con una notaría o un asesor fiscal para comprobar si se cumplen los requisitos y qué consecuencias tendrá esta opción en el coste final de la compraventa.
Comprar una vivienda implica mucho más que pagar el precio acordado con el vendedor. Los impuestos también pueden suponer un gasto importante, por lo que conocer cómo funciona la normativa puede ayudar a entender qué opciones existen en cada operación. Una de ellas permite que, en determinadas compraventas, el comprador no tenga que pagar el IVA directamente al vendedor, aunque esto no significa que la operación esté libre de impuestos.. Una notaria ha explicado en redes sociales los tres requisitos que deben cumplirse para aplicar este mecanismo. Aunque pueda parecer complicado, se trata de una posibilidad que mucha gente desconoce. María Cristina Clemente explica que, en algunas operaciones entre empresas o profesionales, la ley permite cambiar la forma en la que se declara y se paga el IVA de la compraventa.. Los tres requisitos para acogerse a esta opción. El primer requisito es que tanto el comprador como el vendedor sean empresas o profesionales a efectos fiscales. Por tanto, no es una fórmula que pueda utilizar cualquier persona que quiera comprar una casa para vivir en ella.. El segundo es que el comprador pueda recuperar, al menos en parte, el IVA relacionado con esa compra. Esto depende de su actividad económica y del uso que vaya a dar al inmueble.. Por último, la operación debe cumplir las condiciones legales y dejar constancia de la renuncia a la exención del IVA en la escritura de compraventa. Es decir, tiene que quedar reflejado en el documento que formaliza la operación.. ¿Qué significa esto en la práctica?. En una compraventa habitual de una vivienda de segunda mano entre particulares, el comprador suele pagar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales (ITP), cuya cuantía depende de la comunidad autónoma. En cambio, cuando se trata de determinadas operaciones entre empresas o profesionales, puede existir la posibilidad de aplicar este mecanismo fiscal.. En esos casos, el vendedor no cobra el IVA de la forma habitual y es el comprador quien se encarga de declararlo ante Hacienda. Si tiene derecho a deducirlo, puede compensar el IVA que le corresponde pagar con el que puede recuperar, siempre que cumpla las condiciones legales.. Por eso, esto no significa que comprar una vivienda salga automáticamente más barato ni que desaparezcan los impuestos. La ventaja depende de las características de la operación y de la situación fiscal del comprador.. Antes de firmar, conviene consultar con una notaría o un asesor fiscal para comprobar si se cumplen los requisitos y qué consecuencias tendrá esta opción en el coste final de la compraventa.
