Los países de la AIE avanzan en la liberación de reservas pactada el pasado mes de marzo tras el estallido de la guerra en Oriente Medio. Hasta el momento, ya han ejecutado un 72% de lo prometido, lo que corresponde a unos 290 millones de barriles, según ha precisado el director ejecutivo de la institución, Fatih Birol. El 11 de marzo se pactó una acción colectiva para poner a disposición del mercado 400 millones de barriles y paliar las consecuencias del conflicto.. También ha subrayado este martes que la AIE está siguiendo de cerca la situación en los mercados petroleros tras los recientes acontecimientos en el conflicto de Oriente Próximo, pues los nuevos ataques registrados siguen afectando al estrecho de Ormuz y a la infraestructura energética de la región. Esto aumenta la preocupación por la seguridad del suministro y la incertidumbre sobre las perspectivas del mercado.. De todas formas, las economías han ido encontrando maneras de amortiguar la crisis energética como, por ejemplo, el suministro por vías alternativas de los productores del golfo Pérsico y el estudio de los volúmenes que logran transitar por Ormuz. Así, el estrecho de Bab el-Mandeb ha ido ganando importancia como ruta alternativa, pero las amenazas recientes sobre el paso «exacerban aún más estas preocupaciones», como ha confirmado Birol.. Si bien las exportaciones del Golfo se encuentran por debajo de los máximos de finales de junio, siguen siendo considerablemente superiores a los niveles observados entre principios de marzo y mediados de junio. Esto ha llevado a que los productores de otras regiones hayan aumentado sus exportaciones para compensar las pérdidas tras el cierre del estrecho de Ormuz. Por otra parte, China ha llegado a reducir a la mitad sus importaciones de crudo.. De su lado, en los mercados de gas natural, el aumento de los flujos de GNL procedentes de mercados como Estados Unidos y Canadá ha compensado alrededor del 70% de la pérdida de suministro a través del estrecho de Ormuz, aunque, de producirse nuevos retrasos en la reanudación de las exportaciones del Golfo, podrían mantener los mercados ajustados durante más tiempo, lo que afectaría a todos los importadores de GNL, incluida Europa, que busca reabastecerse para el invierno.
Los países de la AIE avanzan en la liberación de reservas pactada el pasado mes de marzo tras el estallido de la guerra en Oriente Medio. Hasta el momento, ya han ejecutado un 72% de lo prometido, lo que corresponde a unos 290 millones de barriles, según ha precisado el director ejecutivo de la institución, Fatih Birol. El 11 de marzo se pactó una acción colectiva para poner a disposición del mercado 400 millones de barriles y paliar las consecuencias del conflicto.. También ha subrayado este martes que la AIE está siguiendo de cerca la situación en los mercados petroleros tras los recientes acontecimientos en el conflicto de Oriente Próximo, pues los nuevos ataques registrados siguen afectando al estrecho de Ormuz y a la infraestructura energética de la región. Esto aumenta la preocupación por la seguridad del suministro y la incertidumbre sobre las perspectivas del mercado.. De todas formas, las economías han ido encontrando maneras de amortiguar la crisis energética como, por ejemplo, el suministro por vías alternativas de los productores del golfo Pérsico y el estudio de los volúmenes que logran transitar por Ormuz. Así, el estrecho de Bab el-Mandeb ha ido ganando importancia como ruta alternativa, pero las amenazas recientes sobre el paso «exacerban aún más estas preocupaciones», como ha confirmado Birol.. Si bien las exportaciones del Golfo se encuentran por debajo de los máximos de finales de junio, siguen siendo considerablemente superiores a los niveles observados entre principios de marzo y mediados de junio. Esto ha llevado a que los productores de otras regiones hayan aumentado sus exportaciones para compensar las pérdidas tras el cierre del estrecho de Ormuz. Por otra parte, China ha llegado a reducir a la mitad sus importaciones de crudo.. De su lado, en los mercados de gas natural, el aumento de los flujos de GNL procedentes de mercados como Estados Unidos y Canadá ha compensado alrededor del 70% de la pérdida de suministro a través del estrecho de Ormuz, aunque, de producirse nuevos retrasos en la reanudación de las exportaciones del Golfo, podrían mantener los mercados ajustados durante más tiempo, lo que afectaría a todos los importadores de GNL, incluida Europa, que busca reabastecerse para el invierno.
