Muchas personas ven el proceso de recibir una herencia como una simple transacción con la que se puede aumentar el patrimonio y la riqueza, aunque siempre sujeta al pago de impuestos. Sin embargo, para muchos otros, supone recibir los últimos bienes que aún les conectan con su ser querido recientemente fallecido. Especialmente, cuando se hereda la casa familiar en la que tantos recuerdos se han creado.. Este procedimiento legal guarda una carga sentimental muy grande y, para aquellos que estaban más unidos al causante, puede suponer un proceso bastante duro. Por ello, cuando algunos herederos forzosos reciben el inmueble en el que solía residir su padre, madre o familiar, deciden quedárselo simplemente por la nostalgia o el apego a su memoria, incluso cuando va a permanecer vacío por años.. Según explica la abogada especializada en familias y herencias, Laura Lobo del Dedo, esta situación, aunque le pueda parecer ilógica a algunos, resulta bastante habitual entre sus clientes. Llegando a provocar conflictos entre los hermanos o familiares que también hayan recibido un porcentaje del inmueble. Sin embargo, la explicación es bastante sencilla.. Mantener una casa vacía conlleva una serie de gastos. «Muchas veces, manteniendo lo que fue la casa familiar, se quiere mantener una ficción simbólica de que se puede volver a una vida anterior, de que eso todavía existe», asegura. No hay que olvidar que, en la mayoría de las ocasiones, la aceptación de una herencia coincide con el proceso de luto por un ser querido que recientemente ha fallecido; por ello, este tipo de comportamientos son una reacción bastante humana.. El problema llega cuando ya han pasado varios años desde la firma y, aun así, no se quiere vender la vivienda familiar a pesar de que esta ha permanecido vacía durante todo este tiempo. Una decisión que, si bien puede responder a la negación de la partida de los padres o familiares por parte de uno de los herederos, puede llegar a generar malestar entre los otros sucesores que sí quieren poner a la venta el inmueble.. «Se vuelve una decisión que jurídicamente y económicamente es ilógica, porque supone soportar unas cargas y unos gastos sin que reporte ningún beneficio», explica la letrada. Esto se debe a que, aunque el domicilio se encuentre vacío, será necesario seguir haciendo frente a algunos costes como la comunidad de vecinos, las derramas extraordinarias, los suministros, el seguro del hogar, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o, simplemente, el mantenimiento necesario para preservarla en correctas condiciones.. Como alega Laura Lobo, «hay cuestiones que, jurídicamente, no tienen sentido y económicamente tampoco, pero que, sin embargo, tienen un aspecto emocional que es muy importante tratar». Por ello, para evitar que los conflictos familiares puedan agravarse o, en caso de que no haya más herederos, se sigan haciendo frente a las pérdidas que genera mantener una casa vacía, lo más recomendable sería acudir a un psicólogo para comenzar a trabajar el luto.. Cómo vaciar un inmueble sin que la carga emocional sobrepase al heredero. En caso de no tener problemas con vender el inmueble, pero no querer hacer frente a los recuerdos que llegarán, de manera inevitable, al entrar a la casa para recoger los bienes personales que se quieran conservar, lo esencial será tener en cuenta una serie de consejos. En primer lugar, lo más conveniente es hacer frente a este proceso de forma calmada, recorriendo todas las habitaciones y aprovechando este recorrido para seleccionar aquello que se quedarán los herederos.. Una vez realizado este proceso, se podrá comenzar a fotografiar y clasificar todo aquello de valor que se quiera vender, así como aquello que se vaya a destinar a donaciones o que se vaya a tirar. Finalizado el inventario, el vaciado de la casa se podrá hacer por cuenta propia, entre los sucesores y familiares, o contactando con empresas dedicadas a este tipo de servicios, los cuales se encargarán tanto del embalaje como de la limpieza y del reciclaje de los objetos.. Cuando se vaya a poner a la venta, será importante haber valorado correctamente el valor del inmueble, pues de lo contrario, esto podrá terminar afectando a las ganancias que se obtendrán por el inmueble. Por ello, para solucionar posibles bloqueos, conflictos familiares o problemas fiscales a futuro, lo más recomendable es acudir a un abogado y notario especializado en economía y herencias, los cuales asesorarán a los herederos para llevar a cabo este proceso de la forma más sencilla y beneficiosa para todos.
Muchas personas ven el proceso de recibir una herencia como una simple transacción con la que se puede aumentar el patrimonio y la riqueza, aunque siempre sujeta al pago de impuestos. Sin embargo, para muchos otros, supone recibir los últimos bienes que aún les conectan con su ser querido recientemente fallecido. Especialmente, cuando se hereda la casa familiar en la que tantos recuerdos se han creado.. Este procedimiento legal guarda una carga sentimental muy grande y, para aquellos que estaban más unidos al causante, puede suponer un proceso bastante duro. Por ello, cuando algunos herederos forzosos reciben el inmueble en el que solía residir su padre, madre o familiar, deciden quedárselo simplemente por la nostalgia o el apego a su memoria, incluso cuando va a permanecer vacío por años.. Según explica la abogada especializada en familias y herencias, Laura Lobo del Dedo, esta situación, aunque le pueda parecer ilógica a algunos, resulta bastante habitual entre sus clientes. Llegando a provocar conflictos entre los hermanos o familiares que también hayan recibido un porcentaje del inmueble. Sin embargo, la explicación es bastante sencilla.. Mantener una casa vacía conlleva una serie de gastos. «Muchas veces, manteniendo lo que fue la casa familiar, se quiere mantener una ficción simbólica de que se puede volver a una vida anterior, de que eso todavía existe», asegura. No hay que olvidar que, en la mayoría de las ocasiones, la aceptación de una herencia coincide con el proceso de luto por un ser querido que recientemente ha fallecido; por ello, este tipo de comportamientos son una reacción bastante humana.. El problema llega cuando ya han pasado varios años desde la firma y, aun así, no se quiere vender la vivienda familiar a pesar de que esta ha permanecido vacía durante todo este tiempo. Una decisión que, si bien puede responder a la negación de la partida de los padres o familiares por parte de uno de los herederos, puede llegar a generar malestar entre los otros sucesores que sí quieren poner a la venta el inmueble.. «Se vuelve una decisión que jurídicamente y económicamente es ilógica, porque supone soportar unas cargas y unos gastos sin que reporte ningún beneficio», explica la letrada. Esto se debe a que, aunque el domicilio se encuentre vacío, será necesario seguir haciendo frente a algunos costes como la comunidad de vecinos, las derramas extraordinarias, los suministros, el seguro del hogar, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o, simplemente, el mantenimiento necesario para preservarla en correctas condiciones.. Como alega Laura Lobo, «hay cuestiones que, jurídicamente, no tienen sentido y económicamente tampoco, pero que, sin embargo, tienen un aspecto emocional que es muy importante tratar». Por ello, para evitar que los conflictos familiares puedan agravarse o, en caso de que no haya más herederos, se sigan haciendo frente a las pérdidas que genera mantener una casa vacía, lo más recomendable sería acudir a un psicólogo para comenzar a trabajar el luto.. Cómo vaciar un inmueble sin que la carga emocional sobrepase al heredero. En caso de no tener problemas con vender el inmueble, pero no querer hacer frente a los recuerdos que llegarán, de manera inevitable, al entrar a la casa para recoger los bienes personales que se quieran conservar, lo esencial será tener en cuenta una serie de consejos. En primer lugar, lo más conveniente es hacer frente a este proceso de forma calmada, recorriendo todas las habitaciones y aprovechando este recorrido para seleccionar aquello que se quedarán los herederos.. Una vez realizado este proceso, se podrá comenzar a fotografiar y clasificar todo aquello de valor que se quiera vender, así como aquello que se vaya a destinar a donaciones o que se vaya a tirar. Finalizado el inventario, el vaciado de la casa se podrá hacer por cuenta propia, entre los sucesores y familiares, o contactando con empresas dedicadas a este tipo de servicios, los cuales se encargarán tanto del embalaje como de la limpieza y del reciclaje de los objetos.. Cuando se vaya a poner a la venta, será importante haber valorado correctamente el valor del inmueble, pues de lo contrario, esto podrá terminar afectando a las ganancias que se obtendrán por el inmueble. Por ello, para solucionar posibles bloqueos, conflictos familiares o problemas fiscales a futuro, lo más recomendable es acudir a un abogado y notario especializado en economía y herencias, los cuales asesorarán a los herederos para llevar a cabo este proceso de la forma más sencilla y beneficiosa para todos.
