El caudal de fondos de la coca que penetra en el puerto de Valencia se lava a través de un esquema mercantil de ladrillo, compañías de transporte, clínicas de entrenamiento y nutrición y criptomonedas. Bajo esta tesis, el magistrado del juzgado de Instrucción número 15 de Valencia, Vicente Ríos, que indaga a una red que almacenaba 4,5 toneladas de esta droga (60 millones de euros en el mercado), rastrea una opaca madeja empresarial para mover el dinero del polvo blanco, según los documentos a los que ha tenido acceso EL PAÍS. El esquema bajo sospecha incluye a familiares de los narcos —padres, esposas, primos— y se ideó para centrifugar las ganancias de esta multinacional del crimen desmantelada en 2025 en la Operación Spider. El mecanismo incluye singulares manejos, como narcos que transfieren su fortuna a su esposa en un falso divorcio para evitar que el patrimonio caiga en las garras de la justicia.. Seguir leyendo
El caudal de fondos de la coca que penetra en el puerto de Valencia se lava a través de un esquema mercantil de ladrillo, compañías de transporte, clínicas de entrenamiento y nutrición y criptomonedas. Bajo esta tesis, el magistrado del juzgado de Instrucción número 15 de Valencia, Vicente Ríos, que indaga a una red que almacenaba 4,5 toneladas de esta droga (60 millones de euros en el mercado), rastrea una opaca madeja empresarial para mover el dinero del polvo blanco, según los documentos a los que ha tenido acceso EL PAÍS. El esquema bajo sospecha incluye a familiares de los narcos —padres, esposas, primos— y se ideó para centrifugar las ganancias de esta multinacional del crimen desmantelada en 2025 en la Operación Spider. El mecanismo incluye singulares manejos, como narcos que transfieren su fortuna a su esposa en un falso divorcio para evitar que el patrimonio caiga en las garras de la justicia.
Tras más de dos años de pesquisas, el instructor investiga desde hace dos semanas, en una pieza separada secreta de blanqueo, a once de los 81 presuntos narcos arrestados en julio de 2025 por la Policía Nacional. Les conecta supuestamente con siete empresas. La constelación contempla a una inmobiliaria y firma valenciana de gestión patrimonial con un capital social de 610.000 euros que tiene entre sus socios al traficante Ivan T. —en la cúspide del organigrama- y en la que figura su esposa como administradora. También forma parte de la lavadora de Spider una compañía de transporte de mercancías de Beniparrell (Valencia, 2.108 habitantes) con 10 empleados y unas ventas de 1,2 millones en 2024, según el Registro Mercantil. El padre de uno de los investigados aparece conectado a otra firma transportista bajo sospecha. Y en la madeja también planea una constructora de Alboraya (Valencia, 26.273 habitantes) sin empleados y con un capital social de 142.589 euros ligada a la prima hermana de un presunto narco. El magistrado pone también el foco sobre una clínica de entrenamiento y nutrición de Valencia. Uno de sus socios, que está investigado en la causa, controla el 30% de las acciones, pero no aparece en las tres cuentas bancarias del negocio.
El juez sospecha que los narcos recurrieron presuntamente a una constelación de familiares y testaferros (personas interpuestas) para mover el caudal de fondos y pasar desapercibidos. Y, en el marco de sus pesquisas, solicita información sobre este entramado societario a la Seguridad Social y a la Agencia Tributaria. Ordena también rastrear el patrimonio –cuentas bancarias, acciones, depósitos, seguros y cajas fuertes-de los once narcos investigados en la derivada de blanqueo de Spider que rastrea la millonaria lavadora de fondos.
El ‘conseguidor’ inmobiliario
En paralelo al entramado mercantil, la tesis de la investigación se cimenta en que los narcos recurrieron a un “conseguidor inmobiliario”, O, lo que es lo mismo, un intermediario que creó sociedades instrumentales (sin actividad) como plataforma para inscribir propiedades. “Es el hombre de confianza de los principales investigados”, sostiene el instructor, que sitúa a esta figura, Miguel M., detrás de una empresa de compraventa de criptomonedas. Se trata de una compañía valenciana con 33 empleados que registró unas ventas de más de 35 millones de euros en 2022, último año que presentó sus cuentas, según el Registro Mercantil. A través de esta plataforma, en la que el conseguidor aparece como administrador solidario, se han ordenado cesiones de inmuebles a los principales investigados, según el sumario. El intermediario se revela como una pieza medular en la nueva derivada de blanqueo. Este diario ha intentado recabar sin éxito la versión de la firma de criptomonedas.
Divorcio ‘fake’ para blindar una fortuna
Las pesquisas han revelado la batería de tretas de los traficantes para blindar su fortuna de las garras de la justicia. Uno de ellos, Ramón B., “instrumentalizó su divorcio”. O, lo que es lo mismo, transfirió su patrimonio a su mujer para evitar su embargo en el marco de una falsa separación. La investigación ha acreditado que el narco se alojaba en hoteles en la misma habitación de su pareja, pese a estar divorciado de ella desde 2023. Y apunta también como vía de blanqueo a las transferencias mensuales por la pensión de sus dos hijas en común, así como el sobrecoste de un piso de lujo por el que la pareja pagó 622.000 euros.
La nueva línea de investigación por blanqueo se suma a la macro causa de la trama Spider, que afloró una de las principales redes de tráfico de drogas en España. La operación se saldó en julio de 2025 con 81 detenidos, entre ellos 17 estibadores, nueve camioneros y un guardia civil. La organización abasteció compulsivamente durante tres años el mercado –el puerto de Valencia es la tercera puerta de entrada de coca a Europa por detrás de Amberes y Róterdam- a razón de 14.000 euros el kilo.
