Ha sido tan cerrada la competencia por el distrito 27 de Florida —uno de los que concentra mayor porcentaje de votantes hispanos en Estados Unidos— que a más de tres horas del cierre de las votaciones el resultado final no había sido cantado. Pero los músicos, los mesoneros y decenas de militantes ya estaban impacientes por celebrar la reelección de la congresista republicana María Elvira Salazar. Y ella ha salido al escenario bailando para decir que llevaba una ventaja mínima en el conteo y que el Partido Republicano debía cambiar con urgencia de dirección.. Seguir leyendo
Ha sido tan cerrada la competencia por el distrito 27 de Florida —uno de los que concentra mayor porcentaje de votantes hispanos en Estados Unidos— que a más de tres horas del cierre de las votaciones el resultado final no había sido cantado. Pero los músicos, los mesoneros y decenas de militantes ya estaban impacientes por celebrar la reelección de la congresista republicana María Elvira Salazar. Y ella ha salido al escenario bailando para decir que llevaba una ventaja mínima en el conteo y que el Partido Republicano debía cambiar con urgencia de dirección.
“Ha sido una noche difícil, pero hemos prevalecido contra todo pronóstico”, ha dicho la republicana de origen cubano, que llegó a la Cámara de Representantes por primera vez en 2021. Desde entonces, Salazar había sido reelegida, con 15 y hasta 20 puntos porcentuales por encima de sus contrincantes demócratas, en un distrito donde tres de cada cuatro electores son de origen latino.
Pero esta vez, con el 99% de los votos contados, la diferencia con respecto al candidato demócrata Elliot Rodríguez era apenas de 0,5 puntos a su favor. Al mismo tiempo que esto ocurría en Florida, los mapas de resultados electorales mostraban cómo otros Estados y condados que por años habían estado controlados por los republicanos iban cambiando el color rojo por el azul.
“Los votantes han dicho alto y claro en el distrito 27, en Florida y en el resto del país que mi Partido Republicano debe corregir el rumbo en la economía y en la inmigración. Esos son los dos temas más importantes para el estadounidense promedio en todas las encuestas”, ha admitido Salazar.
“Yo he estado sonando las alarmas por años. Una cosa es la seguridad de la frontera, con la que todos estamos de acuerdo, y otra cosa es el control de la inmigración y cómo se ha llevado a cabo por parte del Departamento de Seguridad Nacional”, ha señalado la congresista. “Necesitamos recibir de vuelta a los votantes hispanos. Los votantes han hablado y tenemos que escucharlos, y estoy aquí para ayudar al Partido Republicano y a la Casa Blanca a entender lo que mi comunidad está diciendo fuerte y claro”.
A pesar de que sus votos en la Cámara han sido siempre a favor de las políticas migratorias de Donald Trump, en mitad de la campaña Salazar publicó un video en el que le decía al presidente, casi como consejo: “Señor presidente, algunas de sus medidas de control migratorio han ido demasiado lejos”.
En ese mismo mensaje le advertía: “Los mismos hispanos que le ayudaron a llegar a la Casa Blanca en 2024 se sienten hoy traicionados”, haciendo referencia a su base electoral en Florida, uno de los Estados con mayor población inmigrante del país y donde los Servicios de Inmigración y Aduanas han aumentado sus operaciones.

El episodio fue interpretado como una ruptura estratégica con el presidente Trump en medio de una campaña que se estaba apretando más de lo que esperaban. En el momento en que apareció el mensaje de Salazar, las encuestas reflejaban un empate entre ella y Rodríguez, con 45% de la intención de voto para cada uno.
En un principio, Trump no prestó mayor atención al mensaje de Salazar y, al ser consultado sobre el video, dijo: “Ella obviamente no tiene sentimientos sobre la frontera. Yo sí (…) Es una buena persona. Yo hice que la eligieran. Sin mí, no la hubieran elegido”.
Pero al cabo de unos días, Trump llamó a reemplazarla, aunque finalmente la polémica quedó saldada el pasado viernes 30, cuatro días antes del cierre de las urnas, cuando el presidente Trump le dio su respaldo, tal y como ya lo había hecho con otros candidatos republicanos que se alejaron de su redil durante diferentes momentos de la campaña. A través de la plataforma Truth Social, Trump publicó un mensaje donde decía que Salazar “está haciendo un gran trabajo representando a la maravillosa gente del 27.º distrito congresional de Florida”.
Antes de entrar a la política, Salazar trabajó como periodista de televisión durante casi tres décadas, con cadenas de televisión hispana como Telemundo, Univision y CNN en español. Ella se graduó en Comunicación en la Universidad de Miami y creció en el barrio de la Pequeña Habana, en una familia de exiliados cubanos.
En 2022, junto a la congresista demócrata de Texas Verónica Escobar, Salazar presentó en el Congreso el proyecto de ley Dignidad, que ofrece una vía para regularizar a los inmigrantes sin documentos que lleven más de cinco años en el país sin cometer delitos. Sin embargo, la propuesta solo ha conseguido el respaldo de unos 40 legisladores de ambos partidos y no ha llegado a una votación en el pleno.
Durante esta campaña, Salazar también recibió el apoyo de figuras de la derecha latinoamericana como el presidente colombiano Abelardo de la Espriella, el presidente argentino Javier Milei y la líder de la oposición venezolana María Corina Machado. Pero estos apoyos no han sido suficientes para superar el lastre que ha significado su respaldo a las políticas migratorias de Trump, que han golpeado directamente a las mismas familias de Florida que los eligieron a ambos.
