El dinero ahorrado no siempre está mejor “bajo el colchón” o el equivalente actual, parado en una cuenta sin remuneración. Con la inflación en el 4,3%, los ahorros a los que no se les aplica ningún interés no paran de perder poder adquisitivo por la subida de precios. En concreto, la inflación se come 270 euros por cada 10.000 euros ahorrados que permanecen parados en el banco, según el primer Barómetro de Revolut sobre la pérdida de riqueza en Europa. Pero incluso quienes optan por un depósito siguen perdiendo poder adquisitivo, ya que el interés medio de los depósitos a un año (2,15%) no logra superar a la inflación, lo que supone una pérdida real de 55 euros anuales pese a tener el dinero a plazo fijo.. La elevada cantidad de dinero que permanece inactiva en las cuentas bancarias reduce también la capacidad de los hogares y de la economía para generar riqueza. Los hogares españoles tienen 943.500 millones de euros inmovilizados en cuentas bancarias, lo que resta 65.200 millones al crecimiento económico del país. El informe de Revolut explica que invertir este dinero en mercados de capitales diversificados (tomando como referencia el 9,06 % de rentabilidad anualizada a 10 años de un ETF del MSCI Europe) inyectaría 65.200 millones de euros anuales en la economía, y podría generar 691 euros por familia por cada 10.000 euros ahorrados.. Aunque el 15,8% de la población carece de ahorros tradicionales, los que sí consiguen juntar un colchón topan su ahorro por tres grandes motivos: falta de educación financiera, inercia bancaria y fragmentación financiera. El 37,7% de los encuestados no calcula correctamente la rentabilidad real de sus ahorros, una vez descontada la inflación, o directamente desconoce cuál es. En concreto, un 15,5% considera erróneamente que sus ahorros rentan por encima de la inflación, mientras que un 11,2% reconoce no saberlo y otro 11% cree que ambas variables se encuentran igualadas.. Por otro lado, el 58,2% de los ahorradores españoles nunca ha cambiado de entidad para buscar una mayor rentabilidad. Entre quienes permanecen en su banco pese a poder obtener mejores condiciones, un 25,3% asegura que prefiere mantener todo su capital en una única entidad. Otro 15,6% considera que las diferencias entre tipos de interés son demasiado pequeñas, mientras que un 10,9% desconoce qué alternativas existen en el mercado.. Respecto a la fragmentación, más de la mitad de los españoles encuestados, el 50,2%, utiliza varias aplicaciones financieras y para el 47,8% de estos usuarios, tener sus finanzas distribuidas entre distintas plataformas dificulta la inversión. En concreto, el 30,3% no tiene una visión global clara de cuánto capital puede destinar a la inversión, y al 18% le resulta demasiado engorroso transferir dinero entre plataformas.. Aunque la percepción del riesgo (29,6%) y la falta de conocimientos (27,2%) son las principales barreras para invertir, existen incentivos claros para dar el paso: el 40,1% de los encuestados españoles empezaría a hacerlo si pudiera invertir desde pequeñas cantidades (microinversión), el 31,8% pide transparencia sobre los riesgos y el 26,5% destaca la importancia de disponer de formación financiera integrada directamente en la plataforma.. “El dinero parado en cuentas con baja rentabilidad destruye la riqueza de los ciudadanos. Eliminar las barreras de entrada, evitar la incomodidad de gestionar varias aplicaciones y democratizar tanto la microinversión como la formación financiera ayuda a que los ciudadanos retomen el control de sus finanzas personales. De esta manera, se transforma el dinero inactivo en patrimonio a largo plazo, no solo para las familias, sino para todo el continente”, subraya Revolut.. «La banca tradicional lleva años beneficiándose de la inercia de los usuarios, cuyos ahorros permanecen congelados en cuentas con escaso rendimiento mientras la inflación devora su poder adquisitivo. En Revolut queremos ayudar a romper con esta dinámica. Nuestra plataforma integra en una única app soluciones de ahorro con pago diario de intereses, fondos monetarios y un abanico completo de productos de inversión (acciones, ETF, bonos, robo-advisors y microinversión), complementados con educación financiera accesible para eliminar cualquier barrera a la hora de invertir. Ya sea empezando con 1 euros o con 10.000 euros, ofrecemos a cada ciudadano europeo las herramientas, la accesibilidad y la confianza necesarias para poner su dinero a trabajar activamente», señala Rolandas Juteika, responsable de Wealth & Trading en Revolut.
El dinero ahorrado no siempre está mejor “bajo el colchón” o el equivalente actual, parado en una cuenta sin remuneración. Con la inflación en el 4,3%, los ahorros a los que no se les aplica ningún interés no paran de perder poder adquisitivo por la subida de precios. En concreto, la inflación se come 270 euros por cada 10.000 euros ahorrados que permanecen parados en el banco, según el primer Barómetro de Revolut sobre la pérdida de riqueza en Europa. Pero incluso quienes optan por un depósito siguen perdiendo poder adquisitivo, ya que el interés medio de los depósitos a un año (2,15%) no logra superar a la inflación, lo que supone una pérdida real de 55 euros anuales pese a tener el dinero a plazo fijo.. La elevada cantidad de dinero que permanece inactiva en las cuentas bancarias reduce también la capacidad de los hogares y de la economía para generar riqueza. Los hogares españoles tienen 943.500 millones de euros inmovilizados en cuentas bancarias, lo que resta 65.200 millones al crecimiento económico del país. El informe de Revolut explica que invertir este dinero en mercados de capitales diversificados (tomando como referencia el 9,06 % de rentabilidad anualizada a 10 años de un ETF del MSCI Europe) inyectaría 65.200 millones de euros anuales en la economía, y podría generar 691 euros por familia por cada 10.000 euros ahorrados.. Aunque el 15,8% de la población carece de ahorros tradicionales, los que sí consiguen juntar un colchón topan su ahorro por tres grandes motivos: falta de educación financiera, inercia bancaria y fragmentación financiera. El 37,7% de los encuestados no calcula correctamente la rentabilidad real de sus ahorros, una vez descontada la inflación, o directamente desconoce cuál es. En concreto, un 15,5% considera erróneamente que sus ahorros rentan por encima de la inflación, mientras que un 11,2% reconoce no saberlo y otro 11% cree que ambas variables se encuentran igualadas.. Por otro lado, el 58,2% de los ahorradores españoles nunca ha cambiado de entidad para buscar una mayor rentabilidad. Entre quienes permanecen en su banco pese a poder obtener mejores condiciones, un 25,3% asegura que prefiere mantener todo su capital en una única entidad. Otro 15,6% considera que las diferencias entre tipos de interés son demasiado pequeñas, mientras que un 10,9% desconoce qué alternativas existen en el mercado.. Respecto a la fragmentación, más de la mitad de los españoles encuestados, el 50,2%, utiliza varias aplicaciones financieras y para el 47,8% de estos usuarios, tener sus finanzas distribuidas entre distintas plataformas dificulta la inversión. En concreto, el 30,3% no tiene una visión global clara de cuánto capital puede destinar a la inversión, y al 18% le resulta demasiado engorroso transferir dinero entre plataformas.. Aunque la percepción del riesgo (29,6%) y la falta de conocimientos (27,2%) son las principales barreras para invertir, existen incentivos claros para dar el paso: el 40,1% de los encuestados españoles empezaría a hacerlo si pudiera invertir desde pequeñas cantidades (microinversión), el 31,8% pide transparencia sobre los riesgos y el 26,5% destaca la importancia de disponer de formación financiera integrada directamente en la plataforma.. “El dinero parado en cuentas con baja rentabilidad destruye la riqueza de los ciudadanos. Eliminar las barreras de entrada, evitar la incomodidad de gestionar varias aplicaciones y democratizar tanto la microinversión como la formación financiera ayuda a que los ciudadanos retomen el control de sus finanzas personales. De esta manera, se transforma el dinero inactivo en patrimonio a largo plazo, no solo para las familias, sino para todo el continente”, subraya Revolut.. «La banca tradicional lleva años beneficiándose de la inercia de los usuarios, cuyos ahorros permanecen congelados en cuentas con escaso rendimiento mientras la inflación devora su poder adquisitivo. En Revolut queremos ayudar a romper con esta dinámica. Nuestra plataforma integra en una única app soluciones de ahorro con pago diario de intereses, fondos monetarios y un abanico completo de productos de inversión (acciones, ETF, bonos, robo-advisors y microinversión), complementados con educación financiera accesible para eliminar cualquier barrera a la hora de invertir. Ya sea empezando con 1 euros o con 10.000 euros, ofrecemos a cada ciudadano europeo las herramientas, la accesibilidad y la confianza necesarias para poner su dinero a trabajar activamente», señala Rolandas Juteika, responsable de Wealth & Trading en Revolut.
