La inflación en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) volvió a repuntar en mayo y alcanzó el 4,6 % interanual, dos décimas más que el mes anterior, debido principalmente al fuerte encarecimiento de la energía. El aumento de los precios se produjo antes del alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán el pasado 17 de junio, un conflicto que elevó la tensión en los mercados energéticos durante la primavera.. Según los datos publicados este lunes por la OCDE, la inflación aumentó en 16 de los 38 países miembros, descendió en ocho y permaneció prácticamente estable en los 14 restantes. La organización atribuye el incremento del índice general a la aceleración de los precios de la energía, cuya inflación pasó del 13,2% en abril al 15,8 % en mayo, el nivel más alto de los últimos meses.. El encarecimiento energético fue especialmente intenso en Estados Unidos, Canadá, Lituania y Turquía, donde superó el 20%. En el extremo opuesto se situaron Costa Rica, Dinamarca, Islandia, Japón y Noruega, que registraron tasas negativas en los precios de la energía.. La evolución fue distinta en el resto de componentes del índice. Mientras la inflación energética siguió al alza, la de los alimentos se moderó cuatro décimas hasta el 3,6%, reflejando un descenso en la mayoría de los países de la organización. En cambio, la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía por su mayor volatilidad— aumentó dos décimas y se situó en el 3,8%, lo que evidencia que las presiones sobre los precios continúan presentes en buena parte de las economías desarrolladas.. Turquía sigue liderando las mayores tasas de inflación. Por países, Turquía volvió a registrar la inflación más elevada de la OCDE, con un 32,6%, muy por encima del resto de economías. También superaron el 5 % Colombia (5,8 %), Grecia, Islandia y Lituania.. En el lado contrario, Costa Rica fue el único país miembro con inflación negativa, del -1%, mientras que Suiza (0,6%) y Suecia (0,8%) registraron las tasas más reducidas.. España mantuvo estable su inflación general en el 3,2%, mientras que la inflación energética descendió del 6,6% al 5,9%, situándose entre el grupo de países donde los precios de la energía moderaron su crecimiento.. La energía también impulsa la inflación en el G-7 y la eurozona. En las economías del G-7, la inflación aumentó tres décimas en mayo hasta el 3,5%, impulsada por una inflación energética del 17%, su nivel más elevado desde noviembre de 2022. Los precios repuntaron en Canadá, Francia, Italia y Estados Unidos, mientras que Alemania registró un descenso gracias al impacto de las subvenciones al combustible. Japón continuó siendo el país con la inflación más baja del grupo, con un 1,5%, favorecido por las ayudas públicas destinadas a contener los costes de la energía.. En la zona euro, la inflación avanzó hasta el 3,2% desde el 3% de abril, aunque la estimación preliminar de Eurostat apunta a una moderación hasta el 2,8% en junio, apoyada en un descenso tanto de la inflación energética como de la subyacente.. Por su parte, la inflación en el G-20 aumentó al 4,5%, dos décimas más que el mes anterior, con incrementos destacados en Argentina, Brasil, India, Indonesia y Sudáfrica, mientras que China y Arabia Saudí mantuvieron prácticamente estables sus niveles de precios.
La inflación en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) volvió a repuntar en mayo y alcanzó el 4,6 % interanual, dos décimas más que el mes anterior, debido principalmente al fuerte encarecimiento de la energía. El aumento de los precios se produjo antes del alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán el pasado 17 de junio, un conflicto que elevó la tensión en los mercados energéticos durante la primavera.. Según los datos publicados este lunes por la OCDE, la inflación aumentó en 16 de los 38 países miembros, descendió en ocho y permaneció prácticamente estable en los 14 restantes. La organización atribuye el incremento del índice general a la aceleración de los precios de la energía, cuya inflación pasó del 13,2% en abril al 15,8 % en mayo, el nivel más alto de los últimos meses.. El encarecimiento energético fue especialmente intenso en Estados Unidos, Canadá, Lituania y Turquía, donde superó el 20%. En el extremo opuesto se situaron Costa Rica, Dinamarca, Islandia, Japón y Noruega, que registraron tasas negativas en los precios de la energía.. La evolución fue distinta en el resto de componentes del índice. Mientras la inflación energética siguió al alza, la de los alimentos se moderó cuatro décimas hasta el 3,6%, reflejando un descenso en la mayoría de los países de la organización. En cambio, la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía por su mayor volatilidad— aumentó dos décimas y se situó en el 3,8%, lo que evidencia que las presiones sobre los precios continúan presentes en buena parte de las economías desarrolladas.. Turquía sigue liderando las mayores tasas de inflación. Por países, Turquía volvió a registrar la inflación más elevada de la OCDE, con un 32,6%, muy por encima del resto de economías. También superaron el 5 % Colombia (5,8 %), Grecia, Islandia y Lituania.. En el lado contrario, Costa Rica fue el único país miembro con inflación negativa, del -1%, mientras que Suiza (0,6%) y Suecia (0,8%) registraron las tasas más reducidas.. España mantuvo estable su inflación general en el 3,2%, mientras que la inflación energética descendió del 6,6% al 5,9%, situándose entre el grupo de países donde los precios de la energía moderaron su crecimiento.. La energía también impulsa la inflación en el G-7 y la eurozona. En las economías del G-7, la inflación aumentó tres décimas en mayo hasta el 3,5%, impulsada por una inflación energética del 17%, su nivel más elevado desde noviembre de 2022. Los precios repuntaron en Canadá, Francia, Italia y Estados Unidos, mientras que Alemania registró un descenso gracias al impacto de las subvenciones al combustible. Japón continuó siendo el país con la inflación más baja del grupo, con un 1,5%, favorecido por las ayudas públicas destinadas a contener los costes de la energía.. En la zona euro, la inflación avanzó hasta el 3,2% desde el 3% de abril, aunque la estimación preliminar de Eurostat apunta a una moderación hasta el 2,8% en junio, apoyada en un descenso tanto de la inflación energética como de la subyacente.. Por su parte, la inflación en el G-20 aumentó al 4,5%, dos décimas más que el mes anterior, con incrementos destacados en Argentina, Brasil, India, Indonesia y Sudáfrica, mientras que China y Arabia Saudí mantuvieron prácticamente estables sus niveles de precios.
