El Gobierno se dispone a aprobar en julio, vía real decreto, un paquete de vivienda que incluirá, entre las medidas destacadas, la regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones y la subida del IVA al 21% para los pisos turísticos. Esta nueva oleada de intervencionismo pretende combatir el fraude en el alquiler, desincentivar las modalidades de alquiler que escapan a la Ley de Vivienda y frenar la escalada de precios. Sin embargo, la incertidumbre regulatoria que ha golpeado al alquiler turístico durante todo el año ya ha hecho mella en el sector. Los datos de Fotocasa Research del primer semestre de 2026 certifican que el alquiler vacacional se desinfla: la fuga de propietarios se dispara y el interés de los compradores se desploma a mínimos.. El porcentaje de propietarios que vende una vivienda que hasta ahora destinaba al alquiler turístico ha pasado del 1,8% en 2024 al 3,1% en 2026, prácticamente duplicándose en dos años y marcando el nivel más alto de la serie reciente. En el lado de la demanda, la proporción de compradores que adquiere una vivienda con la intención de explotarla como alojamiento vacacional ha caído del 3,4% al 2,8% en el mismo periodo.. María Matos, directora de Estudios de Fotocasa, atribuye el fenómeno a «una incertidumbre regulatoria» creciente, a una rentabilidad menor que en años anteriores y a una reorientación de las estrategias de inversión hacia alternativas más estables. «El alquiler vacacional está perdiendo parte del atractivo que tuvo durante los últimos años. Detectamos un doble movimiento muy significativo en el que cada vez hay menos compradores que adquieren una vivienda con la intención de destinarla a este uso y, al mismo tiempo, aumenta el número de propietarios que decide vender este tipo de inmuebles. Este cambio responde a un contexto de mayor incertidumbre regulatoria en el que la normativa ha ido modificándose a lo largo del año, una rentabilidad menor que en años anteriores y un mercado que comienza a reorientar las estrategias de inversión hacia otras alternativas más estables”, señala.. Conviene, sin embargo, poner el fenómeno en su justa dimensión. Fotocasa señala que el alquiler vacacional apenas representa el 1% del parque residencial español, la misma proporción que hace un año. Frente a ese dato, el 80% de las viviendas se destina a residencia habitual y el 9% a segunda residencia. Es decir: se está desinflando un globo que, en términos de parque de vivienda, nunca fue especialmente grande y que, por tanto, tenía un impacto limitado en el precio de la vivienda.. Entre quienes mantienen viviendas destinadas al alquiler vacacional, la principal motivación continúa siendo la rentabilidad de la inversión inmobiliaria. El 47% de los propietarios de este segmento considera que invertir en vivienda ofrece una rentabilidad que actualmente no proporcionan otros productos financieros. Sin embargo, esta percepción muestra una clara tendencia descendente en los últimos años. En 2024, esta razón era señalada por el 61% de los propietarios, porcentaje que descendió al 54% en 2025, y que se sitúa ahora en el 47%.. Ese desplome de catorce puntos en dos años es la prueba de que el negocio ha perdido buena parte de su encanto financiero. El perfil predominante del oferente de alquiler vacacional continúa siendo mayoritariamente el de un hombre, de 49 años de media, perteneciente a clases socioeconómicas altas o medias-altas.
El Gobierno se dispone a aprobar en julio, vía real decreto, un paquete de vivienda que incluirá, entre las medidas destacadas, la regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones y la subida del IVA al 21% para los pisos turísticos. Esta nueva oleada de intervencionismo pretende combatir el fraude en el alquiler, desincentivar las modalidades de alquiler que escapan a la Ley de Vivienda y frenar la escalada de precios. Sin embargo, la incertidumbre regulatoria que ha golpeado al alquiler turístico durante todo el año ya ha hecho mella en el sector. Los datos de Fotocasa Research del primer semestre de 2026 certifican que el alquiler vacacional se desinfla: la fuga de propietarios se dispara y el interés de los compradores se desploma a mínimos.. El porcentaje de propietarios que vende una vivienda que hasta ahora destinaba al alquiler turístico ha pasado del 1,8% en 2024 al 3,1% en 2026, prácticamente duplicándose en dos años y marcando el nivel más alto de la serie reciente. En el lado de la demanda, la proporción de compradores que adquiere una vivienda con la intención de explotarla como alojamiento vacacional ha caído del 3,4% al 2,8% en el mismo periodo.. María Matos, directora de Estudios de Fotocasa, atribuye el fenómeno a «una incertidumbre regulatoria» creciente, a una rentabilidad menor que en años anteriores y a una reorientación de las estrategias de inversión hacia alternativas más estables. «El alquiler vacacional está perdiendo parte del atractivo que tuvo durante los últimos años. Detectamos un doble movimiento muy significativo en el que cada vez hay menos compradores que adquieren una vivienda con la intención de destinarla a este uso y, al mismo tiempo, aumenta el número de propietarios que decide vender este tipo de inmuebles. Este cambio responde a un contexto de mayor incertidumbre regulatoria en el que la normativa ha ido modificándose a lo largo del año, una rentabilidad menor que en años anteriores y un mercado que comienza a reorientar las estrategias de inversión hacia otras alternativas más estables”, señala.. Conviene, sin embargo, poner el fenómeno en su justa dimensión. Fotocasa señala que el alquiler vacacional apenas representa el 1% del parque residencial español, la misma proporción que hace un año. Frente a ese dato, el 80% de las viviendas se destina a residencia habitual y el 9% a segunda residencia. Es decir: se está desinflando un globo que, en términos de parque de vivienda, nunca fue especialmente grande y que, por tanto, tenía un impacto limitado en el precio de la vivienda.. Entre quienes mantienen viviendas destinadas al alquiler vacacional, la principal motivación continúa siendo la rentabilidad de la inversión inmobiliaria. El 47% de los propietarios de este segmento considera que invertir en vivienda ofrece una rentabilidad que actualmente no proporcionan otros productos financieros. Sin embargo, esta percepción muestra una clara tendencia descendente en los últimos años. En 2024, esta razón era señalada por el 61% de los propietarios, porcentaje que descendió al 54% en 2025, y que se sitúa ahora en el 47%.. Ese desplome de catorce puntos en dos años es la prueba de que el negocio ha perdido buena parte de su encanto financiero. El perfil predominante del oferente de alquiler vacacional continúa siendo mayoritariamente el de un hombre, de 49 años de media, perteneciente a clases socioeconómicas altas o medias-altas.
