El Ibex 35 cierra plano por debajo de los 19.900 puntos en una sesión dominada por correcciones en los parqués bursátiles de Europa y Wall Street, que ponen en precio la crisis de deuda que se cierne sobre EE. UU. y los renovados riesgos de incremento del precio del petróleo.
Con el inicio de la sesión americana las bajadas oscilan del 0,3% en el S&P 500 al 0,9% en el Russell 2000. Con este contexto, el rebote de hoy en los rendimientos de la deuda americana confirma que el mercado de bonos se ha convertido en el catalizador dominante del sentimiento bursátil a corto plazo. Todo ello tras la decisión sorpresa tomada ayer por el Tesoro de EE. UU., que amplió su programa de recompra de deuda a largo plazo, lo que el mercado está interpretando como un síntoma de fragilidad y un traslado del problema de financiación del tramo largo al tramo corto de la curva, lo que resta solidez a la divisa americana. Un dólar que alcanza mínimos de tres meses frente al euro por las menores expectativas de subidas de tipos de la Fed, la preocupación fiscal de EE. UU. y este nuevo programa del Tesoro. El euro se intercambia ahora por 1,169 dólares, lo que suma una revalorización para el par del 2,8% en el último mes.
Por su parte, Trump ha anunciado una nueva ofensiva de sanciones contra Irán, amenazando también a terceros países que ayuden a Teherán. En consecuencia, continúa la escalada del petróleo, con el barril de Brent cerca de los 94 dólares. Se elevan las tensiones comerciales globales y el principal riesgo inflacionario del momento; los precios de la energía. Un petróleo estructuralmente más caro —aunque sea de forma intermitente— presiona los costes energéticos en Europa justo cuando los bancos centrales intentan consolidar la desinflación lograda. En este escenario, destaca un activo alternativo como es el Bitcoin, que repunta casi un 4% intradía y recupera la cota de los 72.200 dólares.
Adrián Hostaled, analista
El Ibex 35 cierra plano por debajo de los 19.900 puntos en una sesión dominada por correcciones en los parqués bursátiles de Europa y Wall Street, que ponen en precio la crisis de deuda que se cierne sobre EE. UU. y los renovados riesgos de incremento del precio del petróleo.
Con el inicio de la sesión americana las bajadas oscilan del 0,3% en el S&P 500 al 0,9% en el Russell 2000. Con este contexto, el rebote de hoy en los rendimientos de la deuda americana confirma que el mercado de bonos se ha convertido en el catalizador dominante del sentimiento bursátil a corto plazo. Todo ello tras la decisión sorpresa tomada ayer por el Tesoro de EE. UU., que amplió su programa de recompra de deuda a largo plazo, lo que el mercado está interpretando como un síntoma de fragilidad y un traslado del problema de financiación del tramo largo al tramo corto de la curva, lo que resta solidez a la divisa americana. Un dólar que alcanza mínimos de tres meses frente al euro por las menores expectativas de subidas de tipos de la Fed, la preocupación fiscal de EE. UU. y este nuevo programa del Tesoro. El euro se intercambia ahora por 1,169 dólares, lo que suma una revalorización para el par del 2,8% en el último mes.
Por su parte, Trump ha anunciado una nueva ofensiva de sanciones contra Irán, amenazando también a terceros países que ayuden a Teherán. En consecuencia, continúa la escalada del petróleo, con el barril de Brent cerca de los 94 dólares. Se elevan las tensiones comerciales globales y el principal riesgo inflacionario del momento; los precios de la energía. Un petróleo estructuralmente más caro —aunque sea de forma intermitente— presiona los costes energéticos en Europa justo cuando los bancos centrales intentan consolidar la desinflación lograda. En este escenario, destaca un activo alternativo como es el Bitcoin, que repunta casi un 4% intradía y recupera la cota de los 72.200 dólares.
Adrián Hostaled, analista
