La Cibercomandancia de la Guardia Civil, nacida en León el 4 de julio de 2025 para dar respuesta a una necesidad de la sociedad cada vez más apremiante, ha recibido unas 50.000 solicitudes de denuncias en la sede electrónica del Cuerpo desde su creación. De estas, han tramitado 42.000 que corresponden a 29.000 hechos delictivos y 7.000 extravíos de documentación. Las restantes han sido denegadas por diversos motivos, entre ellos, no resultaron ser infracciones penales o no cumplían los requisitos legales. Asimismo, han conseguido esclarecer más de medio millar de delitos con unos 600 investigados. El 55% de sus investigaciones son por ciberestafas. Total o parcialmente han recuperado para las víctimas más de 5,8 millones de euros estafados.. Seguir leyendo
La Cibercomandancia de la Guardia Civil, nacida en León el 4 de julio de 2025 para dar respuesta a una necesidad de la sociedad cada vez más apremiante, ha recibido unas 50.000 solicitudes de denuncias en la sede electrónica del Cuerpo desde su creación. De estas, han tramitado 42.000 que corresponden a 29.000 hechos delictivos y 7.000 extravíos de documentación. Las restantes han sido denegadas por diversos motivos, entre ellos, no resultaron ser infracciones penales o no cumplían los requisitos legales. Asimismo, han conseguido esclarecer más de medio millar de delitos con unos 600 investigados. El 55% de sus investigaciones son por ciberestafas. Total o parcialmente han recuperado para las víctimas más de 5,8 millones de euros estafados.
Las denuncias proceden de toda España, pero principalmente de Madrid, Valencia, Alicante y Barcelona. Los investigados se concentran en las grandes urbes, Madrid y Barcelona principalmente. La Guardia Civil es el único cuerpo policial en España que admite este tipo de denuncias.
La Guardia Civil disponía desde 2015 de denuncias telemáticas de cuatro tipos penales. Se podía rellenar un formulario en la web, pero antes de las 72 horas había que ir a un cuartel a ratificar la denuncia. “Se constató que era engorroso para el ciudadano”, explica Ángel Blanco, capitán de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Cibercomandancia. La ubicación de esta nueva unidad en León responde a la presencia de la sede principal del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), entidad pública de referencia encargada de proteger a administraciones y empresas de ciberamenazas. Depende del Ministerio para la Transformación Digital, que cede parte de sus instalaciones a esta nueva unidad de la Benemérita y permite estrecha colaboración.
Gracias a la modificación en 2024 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim), que permite que cada persona esté identificada inequívocamente con un certificado electrónico, a partir del 1 de enero de 2025 ya se pueden denunciar telemáticamente una serie de delitos, como cualquier estafa o cargo fraudulento cometido con medios informáticos, usurpaciones de identidad, robos de DNI —por ejemplo, para abrir créditos—, extravíos de DNI o de permisos de conducir. También delitos “físicos” como hurtos en general, robos de vehículos y daños.
No es posible denunciar delitos por esta vía si se conoce al autor. Tampoco, en principio, se pueden tramitar desde la sede electrónica denuncias de agresiones sexuales o violencia de género. “Al ciudadano no se le puede dejar de atender, en especial en los hechos más graves, en estos casos activas a los compañeros de cualquier cuerpo policial para que acuda donde está la víctima”, sostiene el capitán. Tuvieron un caso de una víctima de agresión sexual que “fue al hospital, le hicieron parte médico, estuvo acompañada por guardias todo el tiempo, pero no quiso ir a un cuartel a denunciarlo, ni aunque la atenderían mujeres. Al final pudo escribir todos los hechos en la denuncia telemática”, explica.
Blanco apunta que no se ha dado mucha publicidad a la unidad porque “todavía está en desarrollo”. Pese a ello, en la actualidad reciben una media de 180 denuncias al día, unas 250 entre semana y un centenar en fines de semana y festivos. La Guardia Civil ha aumentado el personal dedicado a este tipo de delitos, buscando un perfil joven con mayores conocimientos digitales. La Cibercomandancia cuenta con un centenar de agentes, un 15% son mujeres.
“Cuando recibimos las denuncias, introducimos los datos en el Sistema Integral de Gestión Operativa (SIGO) y desde cualquier cuartel o comandancia se puede consultar la información”, explica Blanco. Proceden sobre todo de Madrid, Valencia, Alicante y Barcelona. Entre 1.500 y 2.000 denuncias han llegado de Cataluña, en un 70% por estafas o cargos indebidos. La gran mayoría, más de un millar, procede de Barcelona. Le sigue Tarragona, con más de un centenar; Girona, con un centenar; y Lleida, con algo más de cincuenta.
Los equipos @, que son los investigadores de las ciberestafas, han constatado que sus investigados se concentran en Madrid, Barcelona y Valencia. “Hay ciberdelincuentes en toda España, pero la mayoría están en grandes urbes donde también hay más delincuencia en general, más que en otras comunidades más envejecidas y menos activas digitalmente como Galicia, Castilla-La Mancha o Castilla y León”, expone el capitán.
Los agentes de esta unidad analizan todas las denuncias que llegan y miran si se puede realizar una diligencia urgente remota como, por ejemplo, anular los pagos de las víctimas de una estafa bancaria. En este tipo de delito, el criterio es que investiga el hecho quien esté en mejor condición de hacerlo. “Lo que cuenta es la inmediatez”, explica Blanco. Una transferencia puede retirarse o revertirse si la denuncia se cursa entre las primeras 24 o 32 horas.
