José Elías, fundador de Audax Renovables y propietario de la cadena de congelados La Sirena, comparte con frecuencia en sus redes sociales reflexiones y consejos dirigidos a emprendedores y empresarios. El multimillonario, que reúne cerca de 700.000 seguidores en Instagram, suele abordar cuestiones relacionadas con la gestión de empresas y las claves para hacer crecer un negocio.. En una de sus publicaciones más recientes, Elías ha explicado cuáles son, a su juicio, las cuatro señales que pueden anticipar que una empresa atraviesa una situación delicada antes de que los problemas sean evidentes. “Coherencia y darle importancia a lo importante”, resume el empresario al introducir su análisis.. Las cuatro señales que, según José Elías, anticipan el fracaso de un negocio. El primer aspecto en el que pone el foco es el comportamiento del propietario. Según explica, cuando “El dueño gasta en coches en vez de en producto”, la empresa puede estar tomando un rumbo equivocado. En este sentido, añade: “El dinero de un negocio en crecimiento se reinvierte en mejorar el producto, en stock o en equipo. Si se drena la caja para aparentar un éxito que aún no es sólido, la primera curva se los lleva por delante”.. La segunda señal aparece cuando la empresa presta más atención a la imagen de sus instalaciones que a la satisfacción de los clientes. Elías considera preocupante que “se habla más de las oficinas que de los clientes” y lo ejemplifica así: “Empresas que se obsesionan con poner una mesa de ping-pong o cambiar el mobiliario, mientras la atención al cliente da pena. Si la energía del equipo y de los fundadores está en mirarse el ombligo en vez de escuchar los problemas de la calle, el mercado los acaba desconectando”.. Otro de los indicadores que menciona tiene que ver con la burocracia interna. Para el empresario, cuando decisiones sencillas requieren demasiados pasos, la organización pierde agilidad. “Si para aprobar un gasto de 50 euros o devolverle el dinero a un cliente enfadado se necesitan tres reuniones y la firma de cuatro jefes, ese negocio está estancado. La velocidad de ejecución es la mayor ventaja de una empresa”, afirma.. La importancia de que el equipo comparta un objetivo común. La cuarta y última señal está relacionada con la implicación de los trabajadores. Elías sostiene que una empresa empieza a debilitarse cuando existe “Desconexión: el equipo no sabe por qué trabaja”.. En este sentido, explica que “Hacen sus tareas como robots porque ‘siempre se ha hecho así’, sin entender el impacto de su trabajo ni hacia dónde va el barco. Si el líder no sabe transmitir la visión, el negocio se vacía por dentro antes de que caigan las ventas”.. Como conclusión, el fundador de Audax Renovables insiste en que los pequeños detalles pueden marcar la diferencia y anima a los empresarios a prestar atención a esas señales antes de que los problemas terminen reflejándose en los resultados del negocio.
José Elías, fundador de Audax Renovables y propietario de la cadena de congelados La Sirena, comparte con frecuencia en sus redes sociales reflexiones y consejos dirigidos a emprendedores y empresarios. El multimillonario, que reúne cerca de 700.000 seguidores en Instagram, suele abordar cuestiones relacionadas con la gestión de empresas y las claves para hacer crecer un negocio.. En una de sus publicaciones más recientes, Elías ha explicado cuáles son, a su juicio, las cuatro señales que pueden anticipar que una empresa atraviesa una situación delicada antes de que los problemas sean evidentes. “Coherencia y darle importancia a lo importante”, resume el empresario al introducir su análisis.. Las cuatro señales que, según José Elías, anticipan el fracaso de un negocio. El primer aspecto en el que pone el foco es el comportamiento del propietario. Según explica, cuando “El dueño gasta en coches en vez de en producto”, la empresa puede estar tomando un rumbo equivocado. En este sentido, añade: “El dinero de un negocio en crecimiento se reinvierte en mejorar el producto, en stock o en equipo. Si se drena la caja para aparentar un éxito que aún no es sólido, la primera curva se los lleva por delante”.. La segunda señal aparece cuando la empresa presta más atención a la imagen de sus instalaciones que a la satisfacción de los clientes. Elías considera preocupante que “se habla más de las oficinas que de los clientes” y lo ejemplifica así: “Empresas que se obsesionan con poner una mesa de ping-pong o cambiar el mobiliario, mientras la atención al cliente da pena. Si la energía del equipo y de los fundadores está en mirarse el ombligo en vez de escuchar los problemas de la calle, el mercado los acaba desconectando”.. Otro de los indicadores que menciona tiene que ver con la burocracia interna. Para el empresario, cuando decisiones sencillas requieren demasiados pasos, la organización pierde agilidad. “Si para aprobar un gasto de 50 euros o devolverle el dinero a un cliente enfadado se necesitan tres reuniones y la firma de cuatro jefes, ese negocio está estancado. La velocidad de ejecución es la mayor ventaja de una empresa”, afirma.. La importancia de que el equipo comparta un objetivo común. La cuarta y última señal está relacionada con la implicación de los trabajadores. Elías sostiene que una empresa empieza a debilitarse cuando existe “Desconexión: el equipo no sabe por qué trabaja”.. En este sentido, explica que “Hacen sus tareas como robots porque ‘siempre se ha hecho así’, sin entender el impacto de su trabajo ni hacia dónde va el barco. Si el líder no sabe transmitir la visión, el negocio se vacía por dentro antes de que caigan las ventas”.. Como conclusión, el fundador de Audax Renovables insiste en que los pequeños detalles pueden marcar la diferencia y anima a los empresarios a prestar atención a esas señales antes de que los problemas terminen reflejándose en los resultados del negocio.
