El absentismo laboral en España volvió a colarse en la conversación pública el verano pasado gracias a las declaraciones de Jorge de Mingo, un cartero con más 20 años de experiencia en Correos que decidió contar, sin filtros, lo que él mismo ha presenciado durante años de reparto.. Sus palabras llegaron durante una intervención en ‘Y Ahora Sonsoles Verano’, el programa de Antena 3, en el verano de 2025, en pleno debate sobre el aumento de las bajas laborales en el sector público.. De Mingo no dudó en posicionarse a favor de reforzar los controles, ya sea en los periodos de incapacidad temporal o en el horario de trabajo. «Estoy a favor, tanto en la baja como incluso en el periodo laboral, cuando están trabajando. Creo que ahí hay incluso más fraude que en el periodo de baja», aseguró el cartero en plató.. «Ahora nos están geolocalizando con las furgonetas para poder revertir todo eso». El funcionario detalló con algunos ejemplos lo que, según asegura, ha visto con sus propios ojos a lo largo de su carrera. «Sé de gente que dos o tres veces al día se va a su casa una hora y luego sale a repartir. Yo lo he visto con mis propios ojos», relató, añadiendo que en ocasiones esos mismos compañeros regresaban a la oficina con parte de la correspondencia todavía por entregar, precisamente por haber dedicado buena parte de la jornada a asuntos ajenos al trabajo.. Preguntado por si este tipo de conductas eran detectables por sus responsables, De Mingo explicó que los mecanismos de vigilancia han mejorado notablemente en los últimos años, sobre todo gracias a la incorporación de la geolocalización en las furgonetas de reparto. «Ahora nos están geolocalizando con las furgonetas para poder revertir todo eso», señaló, aunque reconoció que en el pasado este tipo de prácticas resultaban mucho más difíciles de rastrear.. El cartero fue también especialmente crítico con la gestión de determinadas bajas médicas dentro de la compañía, y recordó algo que le llamó especialmente la atención entre sus compañeros. «Se dio de baja una persona en Correos y preguntamos qué le pasaba. Nos dijeron que nada, que solo era una torcedura de muñeca. ¿Una torcedura de muñeca un año entero de baja?», denunció, apuntando además a las carencias del sistema de mutuas de la empresa: «La mutua que hay en Correos tampoco te ayuda a rehabilitarte lo antes posible porque no tienen ni medios ni conocimientos».. «La gente que venimos de la empresa privada y aprobamos la oposición valoramos más el puesto que tenemos ahora». Para contextualizar sus declaraciones, conviene recordar los datos que rodeaban este debate en el momento de la entrevista. Según el Informe de Absentismo del primer trimestre de 2025 elaborado por Randstad Research, alrededor de 1,5 millones de personas en España faltaban diariamente a su puesto de trabajo, una cifra que en el sector público se traducía en unos 120.000 funcionarios ausentes cada día, de los cuales 32.000 lo hacían sin justificación médica alguna.. Las estimaciones situaban además el absentismo en el sector público un 26% por encima del privado, con un impacto económico calculado en unos 32.000 millones de euros para el conjunto del país.. Al comparar su experiencia con lo que, en su opinión, ocurriría en una empresa privada, De Mingo fue tajante: «A lo mejor esos trabajadores estarían fuera de esa empresa. Y por ellos, los demás, de cara al público, somos malos trabajadores». El funcionario quiso dejar claro en todo momento que no pretendía generalizar sobre el conjunto de la plantilla de Correos, sino señalar comportamientos puntuales que, según defiende, dañan la imagen de quienes cumplen correctamente con su jornada.. Además, apuntó a un matiz generacional dentro de la propia empresa: «La gente que venimos de la empresa privada y aprobamos la oposición valoramos más el puesto que tenemos ahora que los que han llegado desde pequeños porque su tío, su primo o su abuelo era funcionario de Correos».
El absentismo laboral en España volvió a colarse en la conversación pública el verano pasado gracias a las declaraciones de Jorge de Mingo, un cartero con más 20 años de experiencia en Correos que decidió contar, sin filtros, lo que él mismo ha presenciado durante años de reparto.. Sus palabras llegaron durante una intervención en ‘Y Ahora Sonsoles Verano’, el programa de Antena 3, en el verano de 2025, en pleno debate sobre el aumento de las bajas laborales en el sector público.. De Mingo no dudó en posicionarse a favor de reforzar los controles, ya sea en los periodos de incapacidad temporal o en el horario de trabajo. «Estoy a favor, tanto en la baja como incluso en el periodo laboral, cuando están trabajando. Creo que ahí hay incluso más fraude que en el periodo de baja», aseguró el cartero en plató.. «Ahora nos están geolocalizando con las furgonetas para poder revertir todo eso». El funcionario detalló con algunos ejemplos lo que, según asegura, ha visto con sus propios ojos a lo largo de su carrera. «Sé de gente que dos o tres veces al día se va a su casa una hora y luego sale a repartir. Yo lo he visto con mis propios ojos», relató, añadiendo que en ocasiones esos mismos compañeros regresaban a la oficina con parte de la correspondencia todavía por entregar, precisamente por haber dedicado buena parte de la jornada a asuntos ajenos al trabajo.. Preguntado por si este tipo de conductas eran detectables por sus responsables, De Mingo explicó que los mecanismos de vigilancia han mejorado notablemente en los últimos años, sobre todo gracias a la incorporación de la geolocalización en las furgonetas de reparto. «Ahora nos están geolocalizando con las furgonetas para poder revertir todo eso», señaló, aunque reconoció que en el pasado este tipo de prácticas resultaban mucho más difíciles de rastrear.. El cartero fue también especialmente crítico con la gestión de determinadas bajas médicas dentro de la compañía, y recordó algo que le llamó especialmente la atención entre sus compañeros. «Se dio de baja una persona en Correos y preguntamos qué le pasaba. Nos dijeron que nada, que solo era una torcedura de muñeca. ¿Una torcedura de muñeca un año entero de baja?», denunció, apuntando además a las carencias del sistema de mutuas de la empresa: «La mutua que hay en Correos tampoco te ayuda a rehabilitarte lo antes posible porque no tienen ni medios ni conocimientos».. «La gente que venimos de la empresa privada y aprobamos la oposición valoramos más el puesto que tenemos ahora». Para contextualizar sus declaraciones, conviene recordar los datos que rodeaban este debate en el momento de la entrevista. Según el Informe de Absentismo del primer trimestre de 2025 elaborado por Randstad Research, alrededor de 1,5 millones de personas en España faltaban diariamente a su puesto de trabajo, una cifra que en el sector público se traducía en unos 120.000 funcionarios ausentes cada día, de los cuales 32.000 lo hacían sin justificación médica alguna.. Las estimaciones situaban además el absentismo en el sector público un 26% por encima del privado, con un impacto económico calculado en unos 32.000 millones de euros para el conjunto del país.. Al comparar su experiencia con lo que, en su opinión, ocurriría en una empresa privada, De Mingo fue tajante: «A lo mejor esos trabajadores estarían fuera de esa empresa. Y por ellos, los demás, de cara al público, somos malos trabajadores». El funcionario quiso dejar claro en todo momento que no pretendía generalizar sobre el conjunto de la plantilla de Correos, sino señalar comportamientos puntuales que, según defiende, dañan la imagen de quienes cumplen correctamente con su jornada.. Además, apuntó a un matiz generacional dentro de la propia empresa: «La gente que venimos de la empresa privada y aprobamos la oposición valoramos más el puesto que tenemos ahora que los que han llegado desde pequeños porque su tío, su primo o su abuelo era funcionario de Correos».
