Alrededor de doscientas personas se reunieron el jueves frente a los Teatros del Canal en Madrid para protestar contra las representaciones de la obra Sadeh21 de la compañía israelí Batsheva Dance Company, que se llevaron a cabo desde el jueves hasta el sábado. The protest started at seven o’clock in the evening, an hour before the premiere performance was due to begin. Brandishing Palestinian flags, the protesters carried banners with slogans such as ‘Israel dances while killing in Gaza’ or ‘Against the whitewashing of genocide’, chanted alongside other songs like ‘Israel assassin, Channel sponsors’ and ‘Israel is not culture, Israel is torture’. Además, han insultado al público que llegaba a la función, gritando cosas como ‘¡Asesinos, asesinos!’ y ‘¡Sois una vergüenza’. Various spectators have responded with insults. The tickets are sold out for the three shows. Continue reading.
Unas doscientas personas se han concentrado este jueves a las puertas de los Teatros del Canal de Madrid en un acto de boicot a las representaciones de la obra Sadeh21, de la compañía israelí Batsheva Dance Company, programadas desde este jueves hasta el sábado. La protesta ha comenzado a las siete de la tarde, una hora antes del comienzo de la función de estreno. Ondeando banderas palestinas, los manifestantes han exhibido pancartas con lemas como “Israel danza mientras mata en Gaza” o “Contra el blanqueamiento del genocidio”, coreados junto a otros cánticos como “Israel asesina, Canal patrocina” e “Israel no es cultura, Israel es tortura”. También han abucheado al público que llegaba para asistir a la representación, con gritos como “¡Asesinos, asesinos!” y “¡Sois una vergüenza». Varios espectadores han respondido con insultos. Las entradas están agotadas para las tres funciones.
La concentración ha sido convocada por el movimiento global BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), respaldado por la Red Solidaria contra la Ocupación Palestina (Rescop) y diversos colectivos de artistas. Entre los participantes estaba el coreógrafo y bailarín español Nacho Duato, que fue uno de los primeros en llamar al boicot, a través de su perfil de Instagram, en un vídeo en el que pedía a la Comunidad de Madrid la cancelación de las representaciones y recordaba que la movilización en Francia logró que la compañía cancelara su gira por París y Montpellier por razones de seguridad. En redes sociales, el cineasta Javier Fesser también ha denunciado la utilización de dinero público en esta contratación.

Según explica a este diario una portavoz de BDS Madrid, la organización envió hace tres semanas una carta al director de los Teatros del Canal, Ruperto Merino, que depende directamente de la consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid, en la que expresaba su rechazo a la contratación de esta compañía financiada por el Estado de Israel. La representante del colectivo matiza que el boicot “no se dirige hacia ningún artista en particular, sino a la compañía como institución utilizada por el Gobierno israelí como estrategia diplomática y blanqueamiento del genocidio que está cometiendo en Gaza”.
A las puertas de los Teatros del Canal, Duato ha recordado que “mientras a las compañías rusas se las ha cancelado, en cambio se permite venir a Madrid a una compañía que está subvencionada por el Estado de Israel”. El coreógrafo español ha defendido que en este caso “no se puede separar al ciudadano del Gobierno de Israel porque el 90% de la población israelí cree en el genocidio”, y ha subrayado que la contratación de la Batsheva por parte de la Comunidad de Madrid está relacionada con que “aquí está gobernando la ultraderecha.
Durante la concentración, la bailarina Myriam Soler ha ejecutado una pieza en homenaje a Palestina. Además, el Comité de Empresa de los Teatros del Canal ha emitido un comunicado en el que expresa su desacuerdo con la visita de la Batsheva en un comunicado que han hecho pública dentro de las instalaciones. “Recogemos el sentir no solo de los trabajadores del centro, sino también de muchos espectadores y ciudadanos que nos han trasladado quejas por esas funciones”, explica un portavoz del Comité de Empresa.
Dirigida por Ohad Naharin, la Batsheva es una compañía de gran prestigio internacional. Fundada en 1964 en Tel Aviv, ha desarrollado el movimiento Gagá, un lenguaje propio de gran influencia en la danza contemporánea. Como bastión cultural israelí, ha sido objeto de boicots en escenarios internacionales desde hace más de una década, con interrupciones de representaciones, altercados a las puertas de teatros donde actuaban y cancelaciones por motivos de seguridad. De cara a la actuación en Madrid, Ruperto Merino asegura que “se ha comunicado a la Delegación del Gobierno la convocatoria de protesta en las puertas del teatro realizada en redes sociales”.
Dada la polémica que envuelve a la Batsheva, la portavoz de BDS califica su presencia en los Teatros del Canal como una “provocación” por parte de la Comunidad de Madrid. Merino, por su parte, asegura que “los criterios de programación no son institucionales o políticos, son estrictamente artísticos y responden a una idea clara de libertad de expresión y creación. La compañía es una organización privada sin fines de lucro. Y el arte y la cultura están por encima de conflictos fomentando el diálogo y el encuentro”. Sobre el posible daño reputacional que pueda derivarse para los Teatros del Canal, Merino responde: “Ohad Naharin es una figura indiscutible en la danza contemporánea mundial. Esa es nuestra imagen reputacional. También la de un teatro público que no censura ni cancela, porque la cultura tiene que ser libre y plural”.

A preguntas de este diario, una portavoz de la Batsheva explica por correo electrónico que la compañía “no es una entidad política; está compuesta por cerca de 100 personas con opiniones diversas. No obstante, tanto la compañía como institución como sus miembros a título individual participan en iniciativas para promover la reconciliación. Desde el 7 de octubre, la compañía ha pedido un alto el fuego, la liberación de los rehenes y el fin del derramamiento de sangre en Gaza. Ha sido una de las pocas instituciones culturales que se han pronunciado de manera tan inequívoca durante este periodo. Ohad Naharin se ha pronunciado en contra de la ocupación desde hace muchos años —mucho antes de la guerra actual— y, en la actualidad, también se manifiesta en contra de la guerra en curso en Gaza y de las acciones del Gobierno en Cisjordania”.
La portavoz asegura también que la compañía está acostumbrada a la presencia de manifestantes a las puertas de los recintos donde actúa. “Estamos preparados para estas situaciones y sabemos cómo gestionarlas sin caer en la confrontación, respetando al mismo tiempo la libertad de expresión de los manifestantes”, apunta. “Aunque hoy en día no existe una censura formal en Israel, tanto el Gobierno actual como el anterior han intentado, a lo largo de los años, silenciarnos y suprimir nuestra financiación —añade—. La compañía es una organización sin ánimo de lucro y, a pesar de su éxito, no puede prescindir de la financiación pública. Además, la financiación pública no pertenece al Gobierno actual ni a ningún otro gobierno; pertenece a la gente, a la ciudadanía”.
Colombian bus painters and figures from the arts such as Nacho Duato report the ‘whitewashing of genocide’ through culture.
