En estos primeros días de mayo, Granada ve ponerse el sol pasadas las nueve de la tarde. Ese es el punto mágico en el mirador de San Nicolás, cuando decenas de turistas se agolpan en los 40 metros del poyete con vistas a La Alhambra, buscando un hueco en el que inmortalizar una de las vistas más bellas de España. Al expresidente estadounidense Bill Clinton le atribuyen los granadinos palabras aún mayores, durante una visita a la ciudad en 1997: el atardecer “más bello del mundo”. El turismo se desató.. Seguir leyendo

En estos primeros días de mayo, Granada ve ponerse el sol pasadas las nueve de la tarde. Ese es el punto mágico en el mirador de San Nicolás, cuando decenas de turistas se agolpan en los 40 metros del poyete con vistas a La Alhambra, buscando un hueco en el que inmortalizar una de las vistas más bellas de España. Al expresidente estadounidense Bill Clinton le atribuyen los granadinos palabras aún mayores, durante una visita a la ciudad en 1997: el atardecer “más bello del mundo”. El turismo se desató.


