El tifón Dolphin, el ciclón tropical más potente que ha golpeado China en lo que va de año, ha obligado a evacuar a más de un millón de personas en la costa oriental del país. Su paso ha dejado este lunes calles convertidas en canales, barrios anegados y lluvias récord en Shanghái, con el mayor acumulado en 24 horas desde que comenzaron las mediciones hace más de siglo y medio, además de una extensa franja del territorio chino bajo la amenaza de inundaciones y desprendimientos.. Seguir leyendo
El tifón Dolphin, el ciclón tropical más potente que ha golpeado China en lo que va de año, ha obligado a evacuar a más de un millón de personas en la costa oriental del país. Su paso ha dejado este lunes calles convertidas en canales, barrios anegados y lluvias récord en Shanghái, con el mayor acumulado en 24 horas desde que comenzaron las mediciones hace más de siglo y medio, además de una extensa franja del territorio chino bajo la amenaza de inundaciones y desprendimientos.
Dolphin tocó tierra el domingo por la tarde (17.30, hora local, seis horas menos en la España peninsular) cerca de Yuhuan, ubicada en la provincia de Zhejiang, con vientos sostenidos de 151 kilómetros por hora, y volvió a hacerlo poco después en Yueqing, más al sur. Aunque perdió fuerza rápidamente hasta convertirse en una tormenta tropical, su enorme frente de nubes ha seguido descargando sobre las provincias de Zhejiang, Anhui, Jiangsu y Shandong, además de sobre la megalópolis de Shanghái.
La dimensión exacta de los desplazamientos continúa siendo difícil de establecer, ya que China no ha publicado un balance nacional consolidado y las cifras locales corresponden a momentos distintos. La cadena de televisión pública CCTV informó de más de 900.000 trasladados en Wenzhou, una ciudad de casi 10 millones de habitantes ubicada en Zhejiang, donde se abrieron más de 1.500 refugios. Por su parte, la agencia estatal Xinhua contabilizó otros 215.600 desplazados en Shanghái y 98.900 en la provincia de Fujian.
Los evacuados son principalmente residentes y trabajadores de zonas consideradas más vulnerables al temporal por encontrarse en barrios bajos susceptibles a inundarse, viviendas precarias, áreas costeras o de montaña expuestas a desprendimientos.





La estación meteorológica de Xujiahui, ubicada en el centro de Shanghái, registró 312,9 milímetros de agua en las 24 horas transcurridas hasta las siete de la mañana de este lunes, el mayor registro desde que comenzaron las mediciones en 1872. En Tangqiao, en el distrito de Pudong, el acumulado se acercó a los 400 milímetros. “Nunca había visto la ciudad así”, asegura a través de un mensaje Ming, una shanghainesa de 33 años. “Ha llovido sin parar, el agua me llegaba esta mañana hasta las rodillas”, describe. Los dos aeropuertos de Shanghái han cancelado más de 940 vuelos, casi el 40% de su capacidad, de acuerdo con CCTV.
Dolphin es el 13º tifón de la temporada y el cuarto que toca tierra en China, después de que en julio lo hicieran Maysak, Bavi y Noul. Según CCTV, presenta una trayectoria poco habitual: el sistema se originó en el Pacífico central, cruzó la línea internacional de cambio de fecha y fue calificado como tifón el 27 de julio. Antes de alcanzar el gigante asiático, recorrió más de 6.000 kilómetros. El Centro Meteorológico Nacional calcula que permaneció activo durante más de 15 días, más del triple que la media, que suele ser de seis días.
Sus restos avanzan ahora hacia Hubei y Henan (centro de China) y empujan la humedad hacia el norte del país. Pekín se prepara para activar desde el martes su respuesta contra inundaciones, mientras las lluvias podrían alcanzar hasta el jueves la capital y las vecinas Tianjin y Hebei.
Aunque el calentamiento global no puede señalarse como causa directa de los tifones (conocidos como huracanes en el Atlántico y en el Pacífico nororiental), sí está modificando las condiciones en las que se forman este tipo de ciclones. Un mar más caliente puede proporcionarles más energía y una atmósfera más cálida retiene mayor cantidad de vapor de agua, lo que favorece lluvias más intensas. Un estudio publicado este año en Communications Earth & Environment concluye que el cambio climático ampliará en las próximas décadas las zonas del Pacífico noroccidental expuestas a precipitaciones extremas asociadas a los tifones.
La sucesión de inundaciones, tifones y otros episodios meteorológicos extremos ha llevado también a Pekín a endurecer su ofensiva contra los bulos que circulan en internet durante las catástrofes naturales. El 23 de julio, la Administración del Ciberespacio de China y el Ministerio de Gestión de Emergencias lanzaron una campaña contra la difusión de imágenes antiguas presentadas como actuales, balances de víctimas o afectados inventados y vídeos falsos generados con inteligencia artificial (IA).
El rotativo local The Paper recoge que la policía de Shanghái anunció este lunes la “detención administrativa” (una sanción privativa de libertad impuesta por la policía, sin que medie una condena penal) de un hombre de 60 años acusado de fabricar con IA un vídeo que simulaba la caída de una mujer desde un edificio de Pudong durante el tifón Dolphin.
