La deuda pública alcanzó en agosto los 1,750 billones de euros, un 2,9% más respecto al mismo periodo de 2025, lo que significa casi 51.000 millones más que hace un año y 6.000 millones por encima de hace tan solo un mes. Al menos la ratio sobre PIB descendió al 99,7%, 3,1 puntos porcentuales menos que en 2025 (102,8%) y suma segundo su mes por debajo del 100%, aunque este espejismo -que no sucedía desde antes de la pandemia- solo se ha debido a que el Estado pese a que sigue acumulando déficit y necesita emitir más deuda para financiarse, la economía y la inflación crecen a un ritmo mayor que el incremento de la propia deuda. La deuda vuelve a acercarse al máximo histórico anotados el pasado mes de junio, cuando alcanzó la cifra récord de 1,763 millones.
Según los datos avanzados este miércoles por el Banco de España, el saldo de la deuda del Estado ha vuelto a dispararse y roza ya los 1,6 billones de euro tras incrementarse un 3,3% más interanual, o lo que es lo mismo, 52.700 millones más que hace un año, equivalente al 91% del PIB. También la Seguridad Social está en números rojos, ya que su endeudamiento alcanza los 136.177 millones, un 7,9% más interanual, casi 10.800 millones más, pese a la subida exponencial de los ingresos por cotizaciones sociales, que no han podido equilibrar sus finanzas debito al déficit financiero que arrastra el sistema de pensiones y que ha tenido que sufragarse con los préstamos concedidos por el Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social. Para las otras unidades de la Administración Central, el saldo fue de 31.100 millones (1,8% del PIB), que representa una disminución del 8% respecto al mismo dato del año anterior.
Respecto a las administraciones territoriales, la deuda de las comunidades autónomas fue de 348.886 millones, equivalentes a un 19,9% del PIB, con un incremento interanual del 2,5%, 8.722 millones más que en el mismo periodo de 2025. Por su parte, la deuda de las corporaciones locales se situó en 21.089 millones (1,2% del PIB), tras descender un 7,1% respecto al mismo periodo del año anterior, en 1.500 millones.
Al cierre de agosto, la mayor parte de la deuda pública española se encontraba en valores a largo plazo (1.474.441 millones), mientras que el resto se repartía en préstamos (177.876 millones), valores a corto plazo (91.619 millones) y efectivo y depósitos (5.648 millones). Todos los instrumentos han mostrado tasas de variación interanual positivas, excepto los préstamos con vencimiento superior a un año. Por ello, los valores a largo plazo y los instrumentos con vencimiento inferior a un año registraron tasas de crecimiento interanuales positivas del 2,5% y el 25,5%, respectivamente, mientras que los préstamos con vencimiento superior a un año se redujeron en un 3,7%.
La deuda pública alcanzó en agosto los 1,750 billones de euros, un 2,9% más respecto al mismo periodo de 2025, lo que significa casi 51.000 millones más que hace un año y 6.000 millones por encima de hace tan solo un mes. Al menos la ratio sobre PIB descendió al 99,7%, 3,1 puntos porcentuales menos que en 2025 (102,8%) y suma segundo su mes por debajo del 100%, aunque este espejismo -que no sucedía desde antes de la pandemia- solo se ha debido a que el Estado pese a que sigue acumulando déficit y necesita emitir más deuda para financiarse, la economía y la inflación crecen a un ritmo mayor que el incremento de la propia deuda. La deuda vuelve a acercarse al máximo histórico anotados el pasado mes de junio, cuando alcanzó la cifra récord de 1,763 millones.
Según los datos avanzados este miércoles por el Banco de España, el saldo de la deuda del Estado ha vuelto a dispararse y roza ya los 1,6 billones de euro tras incrementarse un 3,3% más interanual, o lo que es lo mismo, 52.700 millones más que hace un año, equivalente al 91% del PIB. También la Seguridad Social está en números rojos, ya que su endeudamiento alcanza los 136.177 millones, un 7,9% más interanual, casi 10.800 millones más, pese a la subida exponencial de los ingresos por cotizaciones sociales, que no han podido equilibrar sus finanzas debito al déficit financiero que arrastra el sistema de pensiones y que ha tenido que sufragarse con los préstamos concedidos por el Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social. Para las otras unidades de la Administración Central, el saldo fue de 31.100 millones (1,8% del PIB), que representa una disminución del 8% respecto al mismo dato del año anterior.
Respecto a las administraciones territoriales, la deuda de las comunidades autónomas fue de 348.886 millones, equivalentes a un 19,9% del PIB, con un incremento interanual del 2,5%, 8.722 millones más que en el mismo periodo de 2025. Por su parte, la deuda de las corporaciones locales se situó en 21.089 millones (1,2% del PIB), tras descender un 7,1% respecto al mismo periodo del año anterior, en 1.500 millones.
Al cierre de agosto, la mayor parte de la deuda pública española se encontraba en valores a largo plazo (1.474.441 millones), mientras que el resto se repartía en préstamos (177.876 millones), valores a corto plazo (91.619 millones) y efectivo y depósitos (5.648 millones). Todos los instrumentos han mostrado tasas de variación interanual positivas, excepto los préstamos con vencimiento superior a un año. Por ello, los valores a largo plazo y los instrumentos con vencimiento inferior a un año registraron tasas de crecimiento interanuales positivas del 2,5% y el 25,5%, respectivamente, mientras que los préstamos con vencimiento superior a un año se redujeron en un 3,7%.
