La de este verano no es una edición más en la larga historia de la Copa del Rey Mapfre de Vela. La regata más famosa del Mediterráneo español suma ya su 44ª entrega, pero se trata de un año distinto. Después de mucho tiempo, el barco en el que tiene previsto navegar Felipe VI parte como uno de los aspirantes. Es el rival a batir, el campeón defensor del título, un velero puntero con opciones reales -nunca mejor dicho- de subirse al podio en el histórico Club Náutico de Palma.
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