«El mercado de trabajo se ha visto totalmente condicionado por el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes, lo que dificulta la identificación de una señal coyuntural clara». Así lo advierte el Banco de España en su «Informe trimestral de la economía española», que destaca que en tasa intertrimestral desestacionalizada, la afiliación a la Seguridad Social se aceleró con fuerza hasta el 1,3% en septiembre, frente al 0,5% registrado en abril, antes de que se materializaran los efectos del proceso de regularización sobre los datos de afiliación. Este repunte refleja el intenso crecimiento de los afiliados de nacionalidad extranjera, que crecieron un 17,7% interanual en septiembre como resultado de la incorporación a los registros de la Seguridad Social de 421.306 afiliados beneficiarios del proceso de regularización hasta el 30 de septiembre.. El informe alerta de que como parte de las personas regularizadas podrían haber estado desarrollando una actividad laboral con anterioridad al proceso, como ocurre en el caso de algunos solicitantes de asilo o de trabajadores vinculados a la economía sumergida, los datos de afiliación del tercer trimestre ofrecen «una lectura menos precisa de lo habitual sobre la situación coyuntural del mercado de trabajo».. En cuanto a la tasa de paro, esta continuó descendiendo -hasta el 10,1% en el segundo trimestre, en términos de la serie desestacionalizada- y la oferta de trabajo siguió ampliándose. Pero este aumento de la participación laboral proviene, principalmente, «del impulso de la inmigración y del incremento de la. participación de los nacionales de más de 45 años», apunta el informe.. De cara a los próximos trimestres, el regulador bancario prevé que se mantendrá el avance de la creación de empleo, si bien su ritmo sufrirá una ralentización. En concreto, y con respecto al incremento del número de personas ocupadas registrado en 2025 (2,6%), se prevé que el crecimiento del empleo se moderará en seis décimas, hasta el 2% en 2026, y más aún en 2027, el 1,8%. En este contexto, la productividad por ocupado crecería por debajo del promedio histórico, en torno al 0,5%, tanto en 2026 como en 2027.. También avisa de que la tasa de paro prolongaría su trayectoria descendente observada en los últimos años, pero «reduciría su ritmo de mejora en el horizonte de proyección», con un descenso previsto de 0,5 puntos porcentuales en 2026 y de 0,3 en 2027, hasta alcanzar el 9,7% en este último año, un evolución que reflejaría ya menos dinamismo que la de la población activa el año próximo.
«El mercado de trabajo se ha visto totalmente condicionado por el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes, lo que dificulta la identificación de una señal coyuntural clara». Así lo advierte el Banco de España en su «Informe trimestral de la economía española», que destaca que en tasa intertrimestral desestacionalizada, la afiliación a la Seguridad Social se aceleró con fuerza hasta el 1,3% en septiembre, frente al 0,5% registrado en abril, antes de que se materializaran los efectos del proceso de regularización sobre los datos de afiliación. Este repunte refleja el intenso crecimiento de los afiliados de nacionalidad extranjera, que crecieron un 17,7% interanual en septiembre como resultado de la incorporación a los registros de la Seguridad Social de 421.306 afiliados beneficiarios del proceso de regularización hasta el 30 de septiembre.. El informe alerta de que como parte de las personas regularizadas podrían haber estado desarrollando una actividad laboral con anterioridad al proceso, como ocurre en el caso de algunos solicitantes de asilo o de trabajadores vinculados a la economía sumergida, los datos de afiliación del tercer trimestre ofrecen «una lectura menos precisa de lo habitual sobre la situación coyuntural del mercado de trabajo».. En cuanto a la tasa de paro, esta continuó descendiendo -hasta el 10,1% en el segundo trimestre, en términos de la serie desestacionalizada- y la oferta de trabajo siguió ampliándose. Pero este aumento de la participación laboral proviene, principalmente, «del impulso de la inmigración y del incremento de la. participación de los nacionales de más de 45 años», apunta el informe.. De cara a los próximos trimestres, el regulador bancario prevé que se mantendrá el avance de la creación de empleo, si bien su ritmo sufrirá una ralentización. En concreto, y con respecto al incremento del número de personas ocupadas registrado en 2025 (2,6%), se prevé que el crecimiento del empleo se moderará en seis décimas, hasta el 2% en 2026, y más aún en 2027, el 1,8%. En este contexto, la productividad por ocupado crecería por debajo del promedio histórico, en torno al 0,5%, tanto en 2026 como en 2027.. También avisa de que la tasa de paro prolongaría su trayectoria descendente observada en los últimos años, pero «reduciría su ritmo de mejora en el horizonte de proyección», con un descenso previsto de 0,5 puntos porcentuales en 2026 y de 0,3 en 2027, hasta alcanzar el 9,7% en este último año, un evolución que reflejaría ya menos dinamismo que la de la población activa el año próximo.
