Seis de cada diez autónomos se verá obligado a volver a subir los precios de sus productos o servicios antes de que acabe 2026 por el encarecimiento de los costes, y un 70,9 % ya se ha visto obligado a subirlos en los últimos doce meses, mientras que solo el 26,3 % ha podido asumir el alza de costes con los precios congelados. Así lo ha constatado el último barómetro de la federación de autónomos ATA, que confirma que ocho de cada 10 ha sufrido un aumento de sus costes, tanto por sus gastos operacionales como de los insumos, lo que ha provocado una pérdida de facturación para el 40%, casi seis puntos más que en junio.
Esto ha provocado que en un escenario de subida de precios y retroceso de ingresos, el porcentaje de autónomos que ve su negocio en riesgo de cierre o de una reducción significativa en los próximos tres años haya pasado del 11% al 17,5% en apenas tres meses, lo que ha disparado la sensación de incertidumbre. Así, el 95,1% de los autónomos confirma que vive una situación de inestabilidad, lo que afecta a la gestión diaria de su negocio para el 86,5% del colectivo. Además, el 17,5% ve peligrar la continuidad de su actividad y teme tener que cerrar o reducirla en los próximos tres años, frente al 11% registrado en el segundo trimestre. En este contexto, el 35,6% de los encuestados afirma que su negocio ha descendido en comparación con el tercer trimestre de 2025, frente al 29,7% registrado en el barómetro de junio.
Y las perspectivas para los próximos meses no apuntan una mejora y continúan marcadas por la contención y el pesimismo. Casi tres de cada diez autónomos creen que la marcha de su actividad empeorará en los próximos meses, superando el 25,6% reflejado en el segundo trimestre, mientras que el 47,2% confía en mantenerse en los niveles actuales y solo el 15,4% vislumbra un crecimiento en su volumen de negocio. Y de cara a los próximos ejercicios, el 17,5% considera que su negocio corre un riesgo real de cierre o de reducción significativa de su actividad. En el lado positivo, el 19,4% confía en que su situación mejore.
En materia de empleo, solo el 7,5% prevé contratar en lo que resta de año, y el 13% de los autónomos con asalariados ha reducido plantilla en los últimos doce meses, tres puntos más que en junio. Una situación que es aún peor para los autónomos empleadores que están buscando trabajadores, en este momento hay un 35% que han encontrado muchas dificultades, el 18,9% estuvo buscando empleados y directamente no consiguió contratarlos, mientras que un 16,1% necesitó mucho más tiempo del habitual para cubrir la vacante. Es decir, que el 70% de los empleadores ha tenido dificultades para encontrar los perfiles demandados.
Asimismo, el 59,2% de los autónomos empleadores afirman que no están buscando trabajadores recientemente, ya sea porque no lo necesita o porque directamente no tiene capacidad para contratar aunque lo necesite. Entre quienes tienen empleados a su cargo, el 75,4% ha mantenido estable su plantilla durante los últimos doce meses. Sin embargo, el porcentaje de autónomos que ha tenido que reducir el número de trabajadores aumentó tres puntos, hasta el 13%, mientras que el 11,5% consiguió ampliar su plantilla.
En el capítulo de financiación, el 23,9% no ha pedido crédito porque no puede endeudarse más, frente al 20,7 % anterior, y el 32,6% de los autónomos acudió a una entidad financiera para solicitar crédito, frente al 36,7% registrado en el barómetro anterior. En cuanto a la morosidad, tanto pública como privada, el informe señala que afecta ya al 45,1% de los autónomos encuestados desde ATA, un porcentaje similar al 44,7% del segundo trimestre. ATA destaca el repunte de los impagos procedentes del sector privado. El 28,4% de los autónomos afirma soportar retrasos atribuibles exclusivamente a empresas privadas, frente al 23,4% del barómetro anterior, lo que representa un aumento de cinco puntos porcentuales. Por su parte, un 10,9% padece estos aplazamientos de forma combinada tanto por parte de clientes públicos como privados, mientras que un 5,8% señala a las Administraciones Públicas como las únicas causantes de sus demoras en el cobro, reflejando un ligero descenso frente al 7,2% del segundo trimestre.
Al ser consultados sobre si consideran que se está viviendo una situación de inestabilidad, la respuesta es prácticamente unánime: el 95,1% de los encuestados afirma que sí existe inestabilidad en el panorama actual, dos puntos por encima del ya abrumador 93,1% registrado en el segundo trimestre.
Por último, según el barómetro, entre las medidas que los autónomos consideran prioritarias para apoyar su actividad figuran la exención de cotizaciones a la Seguridad Social durante las bajas por enfermedad que impidan continuar la actividad desde el primer día y la reducción de la burocracia. Entre sus prioridades destacan que el 54,7% pide la exención de cotizaciones durante las bajas por enfermedad desde el primer día, el 41,5% reclama menos burocracia, el 40,4% la exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros al año y un 28% de los autónomos considera prioritario que se pueda compatibilizar el desempeño del trabajo con el cobro del 100% de la pensión de jubilación.
Seis de cada diez autónomos se verá obligado a volver a subir los precios de sus productos o servicios antes de que acabe 2026 por el encarecimiento de los costes, y un 70,9 % ya se ha visto obligado a subirlos en los últimos doce meses, mientras que solo el 26,3 % ha podido asumir el alza de costes con los precios congelados. Así lo ha constatado el último barómetro de la federación de autónomos ATA, que confirma que ocho de cada 10 ha sufrido un aumento de sus costes, tanto por sus gastos operacionales como de los insumos, lo que ha provocado una pérdida de facturación para el 40%, casi seis puntos más que en junio.
Esto ha provocado que en un escenario de subida de precios y retroceso de ingresos, el porcentaje de autónomos que ve su negocio en riesgo de cierre o de una reducción significativa en los próximos tres años haya pasado del 11% al 17,5% en apenas tres meses, lo que ha disparado la sensación de incertidumbre. Así, el 95,1% de los autónomos confirma que vive una situación de inestabilidad, lo que afecta a la gestión diaria de su negocio para el 86,5% del colectivo. Además, el 17,5% ve peligrar la continuidad de su actividad y teme tener que cerrar o reducirla en los próximos tres años, frente al 11% registrado en el segundo trimestre. En este contexto, el 35,6% de los encuestados afirma que su negocio ha descendido en comparación con el tercer trimestre de 2025, frente al 29,7% registrado en el barómetro de junio.
Y las perspectivas para los próximos meses no apuntan una mejora y continúan marcadas por la contención y el pesimismo. Casi tres de cada diez autónomos creen que la marcha de su actividad empeorará en los próximos meses, superando el 25,6% reflejado en el segundo trimestre, mientras que el 47,2% confía en mantenerse en los niveles actuales y solo el 15,4% vislumbra un crecimiento en su volumen de negocio. Y de cara a los próximos ejercicios, el 17,5% considera que su negocio corre un riesgo real de cierre o de reducción significativa de su actividad. En el lado positivo, el 19,4% confía en que su situación mejore.
En materia de empleo, solo el 7,5% prevé contratar en lo que resta de año, y el 13% de los autónomos con asalariados ha reducido plantilla en los últimos doce meses, tres puntos más que en junio. Una situación que es aún peor para los autónomos empleadores que están buscando trabajadores, en este momento hay un 35% que han encontrado muchas dificultades, el 18,9% estuvo buscando empleados y directamente no consiguió contratarlos, mientras que un 16,1% necesitó mucho más tiempo del habitual para cubrir la vacante. Es decir, que el 70% de los empleadores ha tenido dificultades para encontrar los perfiles demandados.
Asimismo, el 59,2% de los autónomos empleadores afirman que no están buscando trabajadores recientemente, ya sea porque no lo necesita o porque directamente no tiene capacidad para contratar aunque lo necesite. Entre quienes tienen empleados a su cargo, el 75,4% ha mantenido estable su plantilla durante los últimos doce meses. Sin embargo, el porcentaje de autónomos que ha tenido que reducir el número de trabajadores aumentó tres puntos, hasta el 13%, mientras que el 11,5% consiguió ampliar su plantilla.
En el capítulo de financiación, el 23,9% no ha pedido crédito porque no puede endeudarse más, frente al 20,7 % anterior, y el 32,6% de los autónomos acudió a una entidad financiera para solicitar crédito, frente al 36,7% registrado en el barómetro anterior. En cuanto a la morosidad, tanto pública como privada, el informe señala que afecta ya al 45,1% de los autónomos encuestados desde ATA, un porcentaje similar al 44,7% del segundo trimestre. ATA destaca el repunte de los impagos procedentes del sector privado. El 28,4% de los autónomos afirma soportar retrasos atribuibles exclusivamente a empresas privadas, frente al 23,4% del barómetro anterior, lo que representa un aumento de cinco puntos porcentuales. Por su parte, un 10,9% padece estos aplazamientos de forma combinada tanto por parte de clientes públicos como privados, mientras que un 5,8% señala a las Administraciones Públicas como las únicas causantes de sus demoras en el cobro, reflejando un ligero descenso frente al 7,2% del segundo trimestre.
Al ser consultados sobre si consideran que se está viviendo una situación de inestabilidad, la respuesta es prácticamente unánime: el 95,1% de los encuestados afirma que sí existe inestabilidad en el panorama actual, dos puntos por encima del ya abrumador 93,1% registrado en el segundo trimestre.
Por último, según el barómetro, entre las medidas que los autónomos consideran prioritarias para apoyar su actividad figuran la exención de cotizaciones a la Seguridad Social durante las bajas por enfermedad que impidan continuar la actividad desde el primer día y la reducción de la burocracia. Entre sus prioridades destacan que el 54,7% pide la exención de cotizaciones durante las bajas por enfermedad desde el primer día, el 41,5% reclama menos burocracia, el 40,4% la exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros al año y un 28% de los autónomos considera prioritario que se pueda compatibilizar el desempeño del trabajo con el cobro del 100% de la pensión de jubilación.
