Dos helicópteros que participaban en la extinción de un grave incendio en la región del Ática (Grecia) han chocado este domingo, y las llamas se encuentran ya a 35 kilómetros del centro urbano de la capital, Atenas. El accidente ha costado la vida a la tripulación de uno de los aparatos, mientras que los dos ocupantes del otro han resultado heridos.. Seguir leyendo
Dos helicópteros que participaban en la extinción de un grave incendio en la región del Ática (Grecia) han chocado este domingo, mientras las llamas se encuentran ya a 35 kilómetros de Atenas. El accidente ha costado la vida a la tripulación de uno de los aparatos, mientras que los tripulantes del otro han resultado heridos.
Los dos fallecidos son el piloto rumano del helicóptero y el copiloto griego, según la emisora Skai, que indica que los tripulantes del otro aparato —igualmente un rumano y un griego— han sido trasladados a un hospital con heridas leves. Varios canales de televisión han difundido imágenes del impacto, cuando los dos aparatos volaban muy cerca y a baja altitud hasta que colisionan y uno de ellos se incendia y pierde la hélice principal, desplomándose sobre el suelo.
Los aparatos, identificados como modelos Bell 124 por algunos medios, participaban en las labores de extinción de un fuego en Psatha, una localidad costera a unos 60 kilómetros al oeste de Atenas. Habían sido alquilados por el Cuerpo de Bomberos y habían despegado del aeropuerto militar de Elefsina, pero no se ha informado aún de si los tripulantes griegos eran miembros de las Fuerzas Aéreas, que suelen pilotar aeronaves de extinción.
Este miércoles, dos bomberos murieron tras ser rodeados por las llamas mientras combatían un incendio en la isla de Creta y un tercero perdió la vida en Gytio, al sur del Peloponeso.
El incendio de la región del Ática, en el que ya han ardido unas 6.700 hectáreas y miles de personas han tenido que ser evacuadas, se declaró hace cuatro días en la región de Beocia, desde donde ha avanzado unos 40 kilómetros hacia el este por los fuertes vientos. El fuego, que tiene varios frentes y ha arrasado un centenar de casas, amenazaba este domingo la zona industrial de la localidad costera de Megara, a unos 35 kilómetros al oeste del centro de la capital griega. Protección Civil ha ordenado en las últimas horas la evacuación de medio millar de personas de doce pequeñas localidades en torno a Megara. En las tareas de extinción participan 450 bomberos, apoyados por 126 camiones y 24 medios aéreos.
Dos personas han sido detenidas por su vinculación con una red privada de transmisión de electricidad que no funcionó correctamente y generó chispas que prendieron el fuego en Beocia. Durante el verano de 2024 otro incendio registrado en esa región se propagó decenas de kilómetros hacia el sureste y alcanzó el tejido urbano de Atenas.
Entre 2017 y 2025 ardieron en Ática 47.000 hectáreas de bosque, el 38% del terreno forestal total de la región, según el Observatorio Nacional de Atenas.
Durante toda la jornada del sábado, los medios aéreos de extinción no pudieron operar en gran parte del país debido a los fuertes vientos, con rachas puntuales de hasta 130 kilómetros por hora. Además del gran incendio de Beocia y el Ática, los bomberos combaten este domingo otros dos, en la región de la Fócida (centro) y en la isla de Cefalonia, en el mar Jónico. El incendio que durante cuatro días tuvo en jaque a la prefectura de Rethimno (Creta) ha sido controlado.
Los incendios son desgraciadamente un fenómeno recurrente cada verano en Grecia. En 2023 el fuego quemó más de 170.000 hectáreas (más de 1,2% del territorio griego), 95.000 de ellas en el incendio de Evros, el peor registrado en Europa, que se cobró más de una veintena de vidas.
El primer ministro, el conservador Kyriakos Mitsotakis, señaló este domingo que el Gobierno ha invertido en los últimos años “más que nunca en reforzar Protección Civil”. “Sin embargo, hay momentos en los que la naturaleza y la intensidad de los fenómenos meteorológicos superan cualquier planificación humana y cualquier capacidad operativa”, recalcó.
No obstante, las críticas hacia la gestión del Gobierno por parte de la oposición y una buena parte de la sociedad por esta nueva catástrofe a las afueras de Atenas van en aumento. La mala gestión de los incendios ha hecho caer Gobiernos en Grecia, como por ejemplo el conservador en 2009, meses antes de la crisis económica.
