El Gobierno central ampliará la red de transporte eléctrico de Cataluña dándole 3.800 megavatios (MW) adicionales. El despliegue, que se producirá hasta 2030, no solo es clave para llevar a cabo los planes de transición energética del Ejecutivo de Salvador Illa. También debe permitir ejecutar proyectos urbanísticos o industriales que ahora no son posibles por la saturación de la red. Las nuevas conexiones garantizarán iniciativas como la gigafactoría de Móra la Nova, el Media City de Sant Adrià de Besòs o la electrificación del puerto de Barcelona. Los ejecutivos central y catalán han definido ese desarrollo como “la mayor inversión de la historia” en materia de energía en Cataluña.. Seguir leyendo
El Gobierno central ampliará la red de transporte eléctrico de Cataluña dándole 3.800 megavatios (MW) adicionales. El despliegue, que se producirá hasta 2030, no solo es clave para llevar a cabo los planes de transición energética del Ejecutivo de Salvador Illa. También debe permitir ejecutar proyectos urbanísticos o industriales que ahora no son posibles por la saturación de la red. Las nuevas conexiones garantizarán iniciativas como la gigafactoría de Móra la Nova, el Media City de Sant Adrià de Besòs o la electrificación del puerto de Barcelona. Los ejecutivos central y catalán han definido ese desarrollo como “la mayor inversión de la historia” en materia de energía en Cataluña.
La planificación elaborada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha llegado a plasmarse ya en un documento final después de atender la mayoría de las alegaciones formuladas por el Gobierno catalán. “Hay un antes y un después en el ámbito eléctrico. Tendremos una potencia de megavatios que se multiplica de manera exponencial”, ha afirmado este jueves la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque.
En concreto, el Gobierno añadirá 3.800 MW adicionales a la red catalana. El Ministerio prevé aprobar el proyecto en el último trimestre del año para que Red Eléctrica (Redeia) empiece a ejecutar proyectos. El horizonte es 2030. Panque dio dos crifras para calibrar las dimensiones de ese volumen de electricidad: una, la demanda pico actual en un día normal es de 8.000 MW y, dos, las necesidades para el futuro Campus Clínic es de unos 30 MW.
La ampliación es necesaria para sacar adelante los planes industriales, sociales y medioambientales de Illa. De hecho, hoy algunos en algunos polígonos en las comarcas del Berguedà y del Bages ―en especial el de Olvan― se están denegando nuevos proyectos de fábricas por la falta de capacidad de la red. Con el nuevo despliegue, habrá ocho subestaciones de 400 kilovatios, siete de 220 kV, dos ampliaciones y un nuevo transformador en Viladecans. Y de ellos emanarán 40 nuevas posiciones de suministro que, en palabras de Paneque, permitirán una “lluvia fina” de energía a lo largo de todo el territorio.
“Esta planificación nos permite avanzar en las renovables y en el almacenamiento y dar respuesta a las necesidades sociales y del tejido productivo”, ha asegurado el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard. “Cataluña gana más eficiencia y estabilidad, capacidad para incorporar nueva generación e impulsar proyectos estratégicos y capilaridad territorial”, ha añadido la consejera y portavoz del Gobierno
Las nuevas conexiones permitirán construir los nuevos campus de salud del Hospital Josep Trueta de Girona y del Clínic de Barcelona, las dos plantas desalinizadoras pendientes, el aumento de capacidad y descarbonización de la industria petroquímica de Tarragona, la creación del Media City en las Tres Chimeneas en Sant Adrià de Besòs, la gigafactoría de Mora la Nova, la electrificación del puerto de Barcelona o la nueva instalación de hidrógeno verde.
La planificación también prevé una nueva subestación conectada a la línea existente de Sentmenat-Sallent, que pasa por Calders. Esta tendrá dos finalidades: apoyar la red de distribución de la zona y la generación almacenaje, lo cual hará posible conectar una central hidroeléctrica reversible como la proyectada en la Baells. “Estamos hablando de la creación de puertos de entrada de electricidad a Cataluña”, ha recordado Paneque, que ha presentado el proyecto junto a Groizard en los terrenos en los que se levantará el nuevo campus del Trueta, en Salt.
Despliegue de las renovables
La planificación del Gobierno, que en el conjunto de España supone una inversión de 17.000 millones de euros, es necesaria para poder sacar adelante esos proyectos. Pero también otros como el del despliegue de las renovables, donde Cataluña lleva un considerable retraso respecto al resto de España, o la construcción de viviendas, que es una de las patas del plan 50.000 lanzado por Illa. Informes del Banco de España o de la Cámara de Comercio de Barcelona, precisamente, sitúan la saturación de la red y la falta de conexiones como uno de los cuellos de botella que impiden la construcción de nuevas viviendas a pesar de la creciente demanda.
El Ministerio había hecho llegar a la Generalitat hace un año una primera propuesta para la planificación hasta 2030. El Ejecutivo catalán presentó alegaciones y pidió más puntos de conexión. Entre ellos, pidió también uno en Nou Barris, según fuentes del Govern, que finalmente se ha concedido, pero en el Barcelonès Nord. Paneque también ha explicado que la Generalitat ha intensificado las reuniones con las empresas distribuidoras de energía para seguir las inversiones previstas, algunas de las cuales ha pedido que sean avanzadas.
