Agosto ha sido un auténtico carrusel climático en la Comunidad Valenciana. Una ponentà (viento caliente del oeste que viene del interior) histórica dejó picos de 39 grados centígrados la madrugada del pasado 20 de agosto y reventones húmedos asolaron horas después varios municipios de la comarca de la Ribera. “Somos un territorio de fenómenos extremos. Podemos estar medio año con una monotonía meteorológica de libro y, de repente, tener en tres meses un episodio de lluvias torrenciales catastróficas o nevadas en el interior…”, explica el geógrafo y meteorólogo Adrià Revert, presidente de la Asociación Valenciana de Meteorología (Avamet), una entidad muy consultada por los ciudadanos -su web registró casi un millón de consultas el 29 de octubre de 2024, cuando la dana asoló la provincia de Valencia-.. Seguir leyendo
Agosto ha sido un auténtico carrusel climático en la Comunidad Valenciana. Una ponentà (viento caliente del oeste que viene del interior) histórica dejó picos de 39 grados centígrados la madrugada del pasado 20 de agosto y reventones húmedos asolaron horas después varios municipios de la comarca de la Ribera. “Somos un territorio de fenómenos extremos. Podemos estar medio año con una monotonía meteorológica de libro y, de repente, tener en tres meses un episodio de lluvias torrenciales catastróficas o nevadas en el interior…”, explica el geógrafo y meteorólogo Adrià Revert, presidente de la Asociación Valenciana de Meteorología (Avamet), una entidad muy consultada por los ciudadanos -su web registró casi un millón de consultas el 29 de octubre de 2024, cuando la dana asoló la provincia de Valencia-.
