La huelga general convocada para el próximo miércoles 11 de noviembre amenaza con abrir una nueva brecha en la credibilidad de España ante los inversores internacionales. Así lo sostiene el Club de Exportadores e Inversores Españoles, que considera que el paro «perjudica gravemente la imagen de España como destino inversor» y calcula que, si el seguimiento fuera generalizado, el sector exportador dejaría de producir bienes y servicios por valor de 1.600 millones de euros en una sola jornada.. El presidente del Club, Antonio Bonet, sitúa el problema más allá del coste inmediato. A su juicio, el atractivo de un país para el capital extranjero descansa en su estabilidad y en la capacidad de sus empresas para cumplir plazos y compromisos. «Una jornada de paro general transmite a los mercados internacionales una imagen de conflictividad e incertidumbre que pesa en las decisiones de inversión mucho más allá de un día», afirma.. La huelga llega, además, en un momento «delicado». Según el Registro de Inversiones Exteriores, la inversión extranjera directa en España cayó un 21,8% en 2025, hasta los 30.764 millones de euros, su nivel más bajo desde 2021.. Las empresas de capital extranjero sostienen en España unos 2,5 millones de empleos, el 16% de los ocupados. Muchas de ellas, subraya Bonet, orientan su producción al mercado exterior, lo que las hace especialmente sensibles a cualquier interrupción. «Muchas de esas empresas producen en España para exportar. Cuando una planta española no puede servir un pedido a tiempo, su matriz lo tiene en cuenta al decidir dónde amplía producción o dónde sitúa su próximo proyecto», explica.. Hasta 1.600 millones de impacto. España exportó bienes y servicios por más de 612.800 millones de euros en 2025, según datos de la Secretaría de Estado de Comercio y del Banco de España. Sobre esa base, y sin contar el turismo, que mantiene buena parte de su actividad durante una huelga, el Club estima que un seguimiento generalizado del paro supondría 1.600 millones de euros en producción exportable que no llegaría a fabricarse ni a prestarse ese día. Se trata de una estimación de la propia organización, que depende de que la huelga tenga un seguimiento masivo.. Al margen de su coste económico, el Club considera que los sindicatos invocan motivos sobre los que las empresas, que sufrirán la huelga, no tienen capacidad de decisión. «El acceso a la vivienda, eje de la convocatoria, depende de las políticas de las administraciones públicas, no de las empresas. Sin embargo, serán las empresas quienes soporten el coste del paro», lamenta.
La huelga general convocada para el próximo miércoles 11 de noviembre amenaza con abrir una nueva brecha en la credibilidad de España ante los inversores internacionales. Así lo sostiene el Club de Exportadores e Inversores Españoles, que considera que el paro «perjudica gravemente la imagen de España como destino inversor» y calcula que, si el seguimiento fuera generalizado, el sector exportador dejaría de producir bienes y servicios por valor de 1.600 millones de euros en una sola jornada.. El presidente del Club, Antonio Bonet, sitúa el problema más allá del coste inmediato. A su juicio, el atractivo de un país para el capital extranjero descansa en su estabilidad y en la capacidad de sus empresas para cumplir plazos y compromisos. «Una jornada de paro general transmite a los mercados internacionales una imagen de conflictividad e incertidumbre que pesa en las decisiones de inversión mucho más allá de un día», afirma.. La huelga llega, además, en un momento «delicado». Según el Registro de Inversiones Exteriores, la inversión extranjera directa en España cayó un 21,8% en 2025, hasta los 30.764 millones de euros, su nivel más bajo desde 2021.. Las empresas de capital extranjero sostienen en España unos 2,5 millones de empleos, el 16% de los ocupados. Muchas de ellas, subraya Bonet, orientan su producción al mercado exterior, lo que las hace especialmente sensibles a cualquier interrupción. «Muchas de esas empresas producen en España para exportar. Cuando una planta española no puede servir un pedido a tiempo, su matriz lo tiene en cuenta al decidir dónde amplía producción o dónde sitúa su próximo proyecto», explica.. España exportó bienes y servicios por más de 612.800 millones de euros en 2025, según datos de la Secretaría de Estado de Comercio y del Banco de España. Sobre esa base, y sin contar el turismo, que mantiene buena parte de su actividad durante una huelga, el Club estima que un seguimiento generalizado del paro supondría 1.600 millones de euros en producción exportable que no llegaría a fabricarse ni a prestarse ese día. Se trata de una estimación de la propia organización, que depende de que la huelga tenga un seguimiento masivo.. Al margen de su coste económico, el Club considera que los sindicatos invocan motivos sobre los que las empresas, que sufrirán la huelga, no tienen capacidad de decisión. «El acceso a la vivienda, eje de la convocatoria, depende de las políticas de las administraciones públicas, no de las empresas. Sin embargo, serán las empresas quienes soporten el coste del paro», lamenta.
