El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales principales de España. Los precios siguen al alza, encontrar un alquiler asequible resulta cada vez más complicado y muchas familias no cuentan con los ahorros suficientes para comprar una casa ni para alquilarla, incluso cuando tienen ingresos estables. El debate sobre una posible burbuja inmobiliaria cada vez es más repetido, pero Montse Cespedosa, experta hipotecaria con más de 27 años de experiencia en el sector bancario, considera que la situación actual no debe confundirse con la crisis que sufrió España hace casi dos décadas con la burbuja inmobiliaria.
Por qué la situación actual no es como la de 2008
Su diagnóstico es contundente: «No es que haya burbuja, es que no va a bajar el precio de la vivienda». La comparación con la crisis inmobiliaria de hace casi dos décadas aparece con frecuencia cuando se habla del encarecimiento de los pisos. No obstante, Montse Cespedosa considera que utilizar el mismo término para describir ambos escenarios es una interpretación equivocada de lo que está ocurriendo: «Es que yo lo que quiero dejar claro e intento dejar claro siempre es que la gente está hablando de burbuja, pero está equivocando en los términos».
«Todo el mundo, porque ve cosas raras… El mercado está turbio. De las hipotecas, de la compraventa, de la vivienda, de la inversión inmobiliaria, de los alquileres, de todo lo que tú quieras. Está muy turbio«, sostiene Montse Cespedosa. Sin embargo, señala que la incertidumbre no significa que se esté reproduciendo el mismo escenario que precedió a la anterior crisis financiera: «No tiene nada que ver. Es totalmente al revés».
La evolución de los precios respalda la dimensión del problema actual. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la vivienda se encareció un 12,2% interanual en el segundo trimestre de 2026. La subida alcanzó el 12,9% en los inmuebles de segunda mano y el 7,4% en los nuevos. Además, los precios aumentaron un 3,4% respecto al trimestre anterior.
El principal problema de la vivienda en España
Para Montse Cespedosa, el principal problema no es una supuesta burbuja, sino que los precios han alcanzado niveles que muchos ciudadanos ya no pueden asumir: «Está el mercado alto y ya. Y la gente ya no puede comprar. La gente ya no puede pagar los precios que hay».
Esta situación se explica, en buena medida, por el desequilibrio entre la oferta y la demanda. El Banco de España lleva tiempo advirtiendo de que la construcción de nuevas viviendas no ha crecido al mismo ritmo que la formación de nuevos hogares. El resultado es un mercado especialmente tensionado en las grandes ciudades y en las zonas donde se concentra la actividad económica.
Un problema sin solución
El encarecimiento de los inmuebles se suma al esfuerzo financiero que deben realizar quienes necesitan una hipoteca. Aunque las condiciones de financiación varían según el perfil del cliente y la entidad bancaria, el importe que hay que solicitar para comprar una casa también está aumentando. Disponer de ingresos regulares no siempre basta para acceder a una vivienda. Los compradores necesitan reunir ahorros para afrontar la entrada y los gastos asociados a la operación, además de demostrar que pueden asumir las cuotas mensuales.
Montse Cespedosa vincula estas dificultades con una crisis que afecta directamente a las posibilidades de encontrar un lugar donde vivir: «Entonces, ahora estamos en una crisis, pues porque no hay vivienda, no hay alquiler y los precios la gente ya no se los puede permitir».
La experta sentencia de manera directa: «No solo ya no hay vivienda para que la gente pueda vivir, que es un derecho constitucional, o sea, no el regalar la vivienda, pero tener un lugar digno donde vivir o un lugar normal donde vivir. Si no es que además las hipotecas han subido, el precio de la vivienda, la gente ya no se lo puede permitir. Entonces, estamos hablando de que la gente ya no tiene donde irse a vivir».
El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales principales de España. Los precios siguen al alza, encontrar un alquiler asequible resulta cada vez más complicado y muchas familias no cuentan con los ahorros suficientes para comprar una casa ni para alquilarla, incluso cuando tienen ingresos estables. El debate sobre una posible burbuja inmobiliaria cada vez es más repetido, pero Montse Cespedosa, experta hipotecaria con más de 27 años de experiencia en el sector bancario, considera que la situación actual no debe confundirse con la crisis que sufrió España hace casi dos décadas con la burbuja inmobiliaria.
Por qué la situación actual no es como la de 2008
Su diagnóstico es contundente: «No es que haya burbuja, es que no va a bajar el precio de la vivienda». La comparación con la crisis inmobiliaria de hace casi dos décadas aparece con frecuencia cuando se habla del encarecimiento de los pisos. No obstante, Montse Cespedosa considera que utilizar el mismo término para describir ambos escenarios es una interpretación equivocada de lo que está ocurriendo: «Es que yo lo que quiero dejar claro e intento dejar claro siempre es que la gente está hablando de burbuja, pero está equivocando en los términos».
«Todo el mundo, porque ve cosas raras… El mercado está turbio. De las hipotecas, de la compraventa, de la vivienda, de la inversión inmobiliaria, de los alquileres, de todo lo que tú quieras. Está muy turbio«, sostiene Montse Cespedosa. Sin embargo, señala que la incertidumbre no significa que se esté reproduciendo el mismo escenario que precedió a la anterior crisis financiera: «No tiene nada que ver. Es totalmente al revés».
La evolución de los precios respalda la dimensión del problema actual. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la vivienda se encareció un 12,2% interanual en el segundo trimestre de 2026. La subida alcanzó el 12,9% en los inmuebles de segunda mano y el 7,4% en los nuevos. Además, los precios aumentaron un 3,4% respecto al trimestre anterior.
El principal problema de la vivienda en España
Para Montse Cespedosa, el principal problema no es una supuesta burbuja, sino que los precios han alcanzado niveles que muchos ciudadanos ya no pueden asumir: «Está el mercado alto y ya. Y la gente ya no puede comprar. La gente ya no puede pagar los precios que hay».
Esta situación se explica, en buena medida, por el desequilibrio entre la oferta y la demanda. El Banco de España lleva tiempo advirtiendo de que la construcción de nuevas viviendas no ha crecido al mismo ritmo que la formación de nuevos hogares. El resultado es un mercado especialmente tensionado en las grandes ciudades y en las zonas donde se concentra la actividad económica.
Un problema sin solución
El encarecimiento de los inmuebles se suma al esfuerzo financiero que deben realizar quienes necesitan una hipoteca. Aunque las condiciones de financiación varían según el perfil del cliente y la entidad bancaria, el importe que hay que solicitar para comprar una casa también está aumentando. Disponer de ingresos regulares no siempre basta para acceder a una vivienda. Los compradores necesitan reunir ahorros para afrontar la entrada y los gastos asociados a la operación, además de demostrar que pueden asumir las cuotas mensuales.
Montse Cespedosa vincula estas dificultades con una crisis que afecta directamente a las posibilidades de encontrar un lugar donde vivir: «Entonces, ahora estamos en una crisis, pues porque no hay vivienda, no hay alquiler y los precios la gente ya no se los puede permitir».
La experta sentencia de manera directa: «No solo ya no hay vivienda para que la gente pueda vivir, que es un derecho constitucional, o sea, no el regalar la vivienda, pero tener un lugar digno donde vivir o un lugar normal donde vivir. Si no es que además las hipotecas han subido, el precio de la vivienda, la gente ya no se lo puede permitir. Entonces, estamos hablando de que la gente ya no tiene donde irse a vivir».
