En el Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1, que se celebra este domingo en Austin, Texas, el Mundial de Pilotos puede quedar ya sentenciado. Kimi Antonelli, líder muy destacado del campeonato, tiene posibilidades matemáticas de coronarse en el Circuito de las Américas, aunque para ello necesitaría casi un milagro.
Quedan seis carreras, contando la de Austin, para que finalice la temporada 2026, en la que Antonelli ya se ha llevado ocho victorias. Cada una de ellas reporta 25 puntos, el máximo posible en un fin de semana sin sprint, en la clasificación, por lo que para que Antonelli sea campeón en Estados Unidos, debe salir de allí con 125 puntos de ventaja sobre sus rivales.
Para ello, sí o sí tiene que ganar en Austin, no le vale otro resultado aunque todos sus oponentes abandonen. Esto se debe a que la segunda posición otorga 18 puntos, insuficientes para construir esta ventaja de 125 puntos que necesita en el COTA.
Consiguiendo la victoria, sin contar los puntos de sus oponentes, Antonelli abriría una brecha de 127 unidades con George Russell, su principal perseguidor, aunque los puntos que este coseche pueden imposibilitar el alirón del italiano.
Su compañero de equipo no debería tener problemas para extender su candidatura mundialista, al menos una carrera más. Si Russell queda octavo o mejor, automáticamente habrá que esperar al Gran Premio de México.
Por su parte, Lewis Hamilton, actualmente 111 puntos por detrás del dorsal ’12’ en la general, podrá evitar que Antonelli se corone en territorio estadounidense si queda entre los cuatro primeros, independientemente de lo que haga el líder del Mundial.
Max Verstappen, por su parte, solo puede optar a la victoria (o que el de Mercedes tenga una mala carrera) para mantener vivas sus mínimas opciones de conseguir el quinto Mundial. Eso sí, si Antonelli gana, aunque Super Max se subiese al podio, ya no podrá optar a ser campeón.
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