La cultura ha vuelto a colocar en el centro de la conversación social la causa Palestina, mientras los líderes políticos, sobre todo los del norte global, han abandonado de manera progresiva el tema en sus intervenciones públicas. En menos de un mes, el rapero Macklemore ha sido vetado como telonero de la gira de Ed Sheeran por sus discursos en los que proclamaba: “Palestina, libre”. Las actrices Susan Sarandon y Hannah Einbinder han sido detenidas en Nueva York por reclamar que Estados Unidos deje de financiar la guerra de Israel mientras Benjamin Netanyahu participaba en la Asamblea de la ONU. Yuval Abraham y Rachel Szor, directores de NAZA, tras ser acusados por el gobierno israelí de traidores y amenazados con la retirada de su ciudadanía, han decidido que estrenarán gratuitamente en internet la película galardonada en el Festival de Venecia. El Festival de las Ideas, en Madrid, pendió de un hilo cuando más de una treintena de participantes exigieron a la organización que retirara el patrocinio de Allianz, empresa tenedora de bonos israelíes. A la vez, en torno al festival Cultura Alh de Granada continúa el cruce de manifiestos entre aquellos que rechazan y los que apoyan que a la escritora argentina Ariana Harwicz se le haya retirado la invitación a la cita por negar un genocidio en Gaza.. Seguir leyendo
La cultura devuelve la atención sobre la causa Palestina: “Siempre ha sido un terreno central en la lucha política” | Cultura | EL PAÍSIr al contenido. _. _. GUERRA DE ISRAEL EN GAZA. Giras de músicos, festivales de cine y foros de literatura mantienen viva la llama por Gaza y plantean debates sobre los límites a la libertad de expresión y los conceptos de censura y cancelación. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. El cineasta Rodrigo Sorogoyen, con otros representantes del cine español, lee un manifiesto durante la concentración en solidaridad con los directores israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.Javier Hernandez. La cultura ha vuelto a colocar en el centro de la conversación social la causa Palestina, mientras los líderes políticos, sobre todo los del norte global, han abandonado de manera progresiva el tema en sus intervenciones públicas. En menos de un mes, el rapero Macklemore ha sido vetado como telonero de la gira de Ed Sheeran por sus discursos en los que proclamaba: “Palestina, libre”. Las actrices Susan Sarandon y Hannah Einbinder han sido detenidas en Nueva York por reclamar que Estados Unidos deje de financiar la guerra de Israel mientras Benjamin Netanyahu participaba en la Asamblea de la ONU. Yuval Abraham y Rachel Szor, directores de NAZA, tras ser acusados por el gobierno israelí de traidores y amenazados con la retirada de su ciudadanía, han decidido que estrenarán gratuitamente en internet la película galardonada en el Festival de Venecia. El Festival de las Ideas, en Madrid, pendió de un hilo cuando más de una treintena de participantes exigieron a la organización que retirara el patrocinio de Allianz, empresa tenedora de bonos israelíes. A la vez, en torno al festival Cultura Alh de Granada continúa el cruce de manifiestos entre aquellos que rechazan y los que apoyan que a la escritora argentina Ariana Harwicz se le haya retirado la invitación a la cita por negar un genocidio en Gaza.. Susan Sarandon, en el centro, junto a otros manifestantes arrestados por participar en las protestas contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.Madison Swart (AP Photo/Madison Swart). Mientras se sucedían estos casos, se empezaban a cruzar distintas derivadas en este debate cultural sobre Palestina. ¿Hay que separar la política de la cultura?, ¿se están estableciendo límites a la libertad de expresión?, ¿censura o cancelación?, ¿el llamamiento al boicot es legítimo en la cultura? Todas estas cuestiones han ocupado el centro del espacio en el que los actores culturales que lideran este tipo de iniciativas pretendían poner a los más de 70.000 palestinos asesinados por el ejército de Israel desde 2023, una cifra que los altos mandos israelíes han terminado por reconocer, en una ofensiva que la ONU calificó de genocidio.. Más información. El arte ha discurrido al mismo ritmo que la sociedad de manera histórica, coinciden las fuentes consultadas, que recuerdan que el hecho de que “la cultura trate de reflejar y denunciar lo que sucede en Palestina no es una anomalía histórica”. El cine, los libros, el teatro y las artes plásticas han recogido otras guerras como las de Irak y Vietnam, han reflejado las consecuencias sociales de las grandes crisis económicas y han denunciado la situación de las mujeres, entre otros muchos temas.. “La política y la cultura no son espacios compartimentados. Siempre ha sido un terreno central en la lucha política porque a través de los productos culturales, de esas narrativas y esos relatos, algunos hegemónicos y otros contrarrelatos no resistentes, se conforman los imaginarios en los que nos socializamos”, opina Itziar Ruiz-Giménez Arrieta, profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid. “Nunca ha sido una simple decoración, siempre ha sido el espacio donde las sociedades decidían qué eran capaces de ver, de nombrar, por quiénes lloraban, qué muertes les resultan lamentables, cuáles simplemente se ignoran. Es una disputa que siempre ha estado en el corazón del arte”, opina la politóloga Máriam Martínez-Bascuñan, también firmante de la carta que provocó que el Festival de las Ideas retirara el patrocinio de Allianz y colaboradora de este diario.. La escritora Zadie Smith participa en una conversación del Festival de las Ideas en la Plaza de España, en Madrid.Andrea Comas. A estas alturas de la economía de la atención, los artistas, como explica la comunicadora Nerea Pérez de las Heras, aprovechan el foco que se pone sobre ellos —aunque ese pico sea tan endeble y variable que se limite a unas pocas horas— y el alcance y la repercusión que les proporcionan las redes sociales. “Esa presencia intento utilizarla de manera constructiva”, dice la autora de Fantasma (Alfaguara, 2026) y firmante de la carta del festival madrileño y de la que, con otros más de 500 autores, apoya a las escritoras y los estudiantes que respaldan la decisión de expulsar a Harwicz de la cita granadina. “Se nos acusa de incoherentes para paralizarnos con la excusa de que el trabajo y el consumo 100% ético en el capitalismo es imposible cuando señalamos a una empresa como Allianz, obviamente todas estamos sujetas a un chantaje por la supervivencia, pero nuestro nivel de compromiso es constante”, defiende.. Macklemore, un rapero que para volver a generar contenido había aceptado ser telonero de una megaestrella como Sheeran, ha conseguido que el artista británico se disculpe por la repercusión que ha provocado su tibieza, esa denominada neutralidad ideológica que enarbolan algunas personalidades, y ha anunciado una gira de tres conciertos cuya recaudación al completo destinará a organizaciones que trabajan en Palestina. Javier Bardem, otra de las figuras más visibles en mostrar su apoyo a esta causa en púlpitos tan influyentes como la ceremonia de entrega de los premios Oscar, lleva meses arriesgando un futuro laboral que ya han visto comprometido otros intérpretes como la propia Sarandon y Mark Ruffalo, dos actores que han pasado a la lista negra de Hollywood, una industria atravesada por el capital israelí casi desde sus orígenes, bajo la descalificación de antisemitas.. Javier Bardem muestra el cartel del No a la guerra, en contra de la ocupación israelí en Palestina, en la última edición de los premios Oscar. DANIEL COLE (REUTERS). “Las voces culturales, por la propia fuerza de ser famosos, son las únicas que están consiguiendo entrar un poquito en el escenario político mediático”, opina Ruiz-Giménez Arrieta, que encuentra en países del sur, como Sudáfrica, o en la relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados Francesca Albanese, los bastiones que resisten y sirven de palanca para que el tema no se abandone en el discurso estrictamente político. Otro ejemplo, el colectivo español Artistas con Palestina lidera desde hace dos años iniciativas visibles en espacios como los Goya y que cuentan con el apoyo de directores como Pedro Almodóvar. En su último comunicado muestra su solidaridad con los cineastas Abraham y Szor ante lo que consideran “una persecución y amenaza” con el lema #WeAreNazaToo (También somos Naza). Esa frase resonó también en el Festival de San Sebastián cuando Naza ganó el Premio del público a mejor filme europeo, y el patio de butacas del Kursaal se llenó de carteles en apoyo a los cineastas.. Ed Sheeran pide disculpas por la polémica con el rapero Macklemore. n»}},»video_agency»:false,»alt_image»:»Ed Sheeran pide disculpas por la polémica con el rapero Macklemore»},»url»:»https://vdmedia.elpais.com/mcv/elpais/multimedia/20260920/1216217_085418_still.0000001.jpg»,»alt»:»Ed Sheeran pide disculpas por la polémica con el rapero Macklemore»,»ogWidth»:16,»ogHeight»:9,»floating»:false});. 01:11. Ed Sheeran pide disculpas por la polémica con el rapero Macklemore. “Los gestos políticos discursivos, que no de solidaridad, por parte por ejemplo de Pedro Sánchez, hay que situarlos ahora en un contexto en el que las élites globales, especialmente las europeas y las de Estados Unidos, desde el primer momento alineadas con el gobierno de Netanyahu, están también determinadas por una colaboración comercial en la economía de la guerra de este gobierno. Todas han utilizado el supuesto plan de paz de Trump para decir ya no hay guerra, que ya no tienen que cumplir las obligaciones internacionales frente a un genocidio que ya no está, aunque las condiciones de vida de los palestinos siguen siendo terribles”, continúa Ruiz-Giménez Arrieta.. View this post on Instagram. Precariedad del sector. Pérez de las Heras y la escritora Dahlia de la Cerda, una de las promotoras del manifiesto de respaldo al Festival Cultur Alh, recuerdan que muchos de los firmantes de estos documentos están en una situación de precariedad que las distingue de otras grandes estrellas. “No estamos dimensionando el acto de valentía, de cojones, de rebeldía y también de riesgo que acaban de asumir Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Ángelo Néstore y Brenda Navarro con su posicionamiento”, escribía De la Cerda en su cuenta de Instagram. “La industria editorial es la cadena del libro: editoriales, publicaciones, distribución, librerías. Y ahí existen editoriales con posiciones políticas claras que respaldan a autorxs propalestinxs y antigenocidio hasta las últimas consecuencias”, relata la escritora, “pero la industria literaria es muchísimo más amplia. Es todo ese circuito que determina quién circula, quién tiene visibilidad y quién accede a oportunidades”.. View this post on Instagram. Valerio Rocco, director del Circulo de Bellas Artes, uno los organizadores del Festival de las Ideas, ahonda en la complicada situación del sector cultural español: “He aprendido que los proyectos y las instituciones culturales son tremendamente frágiles. Cuando se reciben ataques y acusaciones, retiradas de apoyo y presiones inimaginables, se percibe de manera muy evidente, y hasta física, la vulnerabilidad del sector cultural. La ciudadanía no siempre es consciente de esta fragilidad. Tenemos que mostrarla y reflexionar sobre sus causas”.. Algunos de quienes defienden que la escritora Ariana Harwicz participe en cualquier encuentro cultural o quienes denuncian que a los intelectuales israelíes se les vete simplemente por su lugar de nacimiento, con independencia de su posición política, denuncian que hay una persecución indiscriminada contra los judíos. “Si perteneciera a otra minoría nadie me hubiera hecho esto. En el ámbito de la cultura se justifica la cancelación a los judíos”, aseguró la autora en una entrevista en este periódico. “Los israelíes nos hemos convertido en personas tóxicas. Nuestra presencia en un congreso, un festival de cine o una feria del libro puede generar problemas”, opinaba Uri Rosenwaks, cineasta y exdirector del Foro israelí de directores de documentales, en otro reportaje en este diario. “Y si Netanyahu es reelegido no vamos a poder resistir. Habrá una emigración en masa, porque los últimos años ya han sido un reto”.. La escritora argentina Ariana Harwicz, en Girona. David Borrat (EFE). Luis Salazar, portavoz del área cultural de Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (Rescop) que forma parte de BDS, plataforma que llama al boicot contra Israel, defiende que sus acciones están sustentadas en un debate con más de dos décadas. “Estos movimientos no son espontáneos, ni se hacen de manera aleatoria, hay una coordinación con grupos de trabajo en toda Europa”, explica sobre su manera de actuar cuando plantean boicots. “Si la elección de los artistas es beneficiarse de la ocupación y el genocidio, o bien perder contratos y trabajos, pues tendrán que poner a prueba su integridad, como le ocurre a muchas otras personas en montones de situaciones de la vida. El racismo se manifiesta en nuestras sensaciones y en nuestras prioridades. Entendemos que puede haber injusticias, pero ninguna como la que comete Israel contra Palestina”, defiende y recuerda la carta en la que 50 documentalistas israelíes apoyaban boicots a las instituciones de su país, además de otros momentos de la historia como el Apartheid en Sudáfrica o ahora la invasión rusa de Ucrania en los que se aplicaron los mismos criterios para tratar de dejar fuera de los espacios públicos a intelectuales o deportistas.. Censura, cancelación y boicot. La disputa sobre los límites a la libertad de expresión, la cancelación y la censura y las consecuencias que estos boicots provocan en la cultura se ejemplifica en los manifiestos que hasta este viernes se cruzaban entre los centenares de intelectuales que apoyaban y rechazaban la presencia de Harwicz en Granada. “Organizar un boicot pacífico no es censurar. Criticar no es censurar, protestar no es censurar”, defendían Rodrigo Sorogoyen, Cristina Rivera Garza, Camila Sosa Villada, Alejandro Zambra, Pilar Quintana, Nona Fernández, Andrea Abreu, Alana S. Portero y Marta Sanz. “Defender la libertad de expresión solo para quienes piensan como nosotros no es defenderla: es sustituir la confrontación libre de ideas por la selección ideológica”, afirmaban, por otro lado, Piedad Bonnett, Maria Negroni, Margo Glantz, Ana María Shua, Valeria Correa Fiz, Karina Sainz Borgo, Fernando Savater, Cayetana Álvarez de Toledo y Manuel Valls, entre otros.. El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, organizadores del Festival de las Ideas, denuncian, en esta misma dirección, que en el fondo de este debate está “la censura y la cancelación”, en palabras de Mariano de Paco, consejero de Cultura de Isabel Díaz Ayuso. “Condenamos todo tipo de injerencia ideológica tanto en las actividades artísticas como en su financiación, como hemos visto recientemente con Ariana Harwicz o con Allianz en el mal llamado Festival de las Ideas, propiciada por el Círculo de Bellas Artes. Reprobamos que en los debates ideológicos se sustituya la persuasión y el razonamiento por la presión y la intimidación”, explica el político a este diario. La presidenta popular ha invitado a la escritora argentina, cuyos libros multiplican sus ventas en su país estos días, según los libreros argentinos, a participar en cualquier foro en la comunidad que dirige.. Será en Madrid donde del 15 al 17 de octubre se pueda ver en los Teatros del Canal la pieza de danza contemporánea Sadeh21, de la compañía de danza israelí Batsheva, con la que este periódico ha contactado sin respuesta. Se trata de una organización que, según sus propias cuentas, está financiada por el gobierno de Netanyahu y se ha convertido en un emblema nacional. “La Comunidad la utiliza para blanquear el genocidio”, denuncia el coreógrafo y bailarín Nacho Duato. “Si acaban bailando, pues que bailen, pero esto hay que hablarlo”, continúa al mismo tiempo que reconoce que, en este momento, pasa gran parte del año bailando en Rusia, país invasor de Ucrania. “Estoy en contra de la guerra y de Putin, es un dictador, y a los artistas rusos no se les permite actuar fuera de su país”.. View this post on Instagram. Eso es lo que sucedió en Eurovisión en 2022, cuando Rusia invadió Ucrania, el país fue expulsado de la competición,en aplicación de sus estatutos.La Unión Europea de Radiodifusión no tomó la misma decisión con Israel por lo que desde la pasada edición países como España e Irlanda han decidido abandonar el certamen musical en protesta. “No hay duda de que el boicot sirve para aislar internacionalmente a un estado que incumple sistemáticamente el derecho internacional”, continúa Salazar de Rescop.. RTVE emite un mensaje pidiendo paz y justicia para PalestinaRtve. La duda que mantienen algunas de estas fuentes es qué pasará cuando la atención se dirija al siguiente tema. ¿Se habrá quedado alguna reflexión fijada en el espacio público sobre lo que aún ocurre en Palestina? “Ese empuje desde la cultura, lo social, las universidades… es vital, pero lo que debe ocurrir, sobre todo, es la reducción de la represión en todo el mundo por parte de gobernantes incluso que dicen que son muy afines a Palestina para que haya, por ejemplo, programas de acogida a las personas refugiadas y exiliadas”, concluye la politóloga Ruiz-Giménez Arrieta.. Sobre la firma. Redactora de Cultura. Forma parte del equipo de investigación de abusos en el cine. Ha sido corresponsal en Colombia y ha seguido los pasos de Unidas Podemos en la sección de Nacional, además de participar en la fundación de Verne. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Máster de periodismo de EL PAÍS.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Cultura. Cine. Libros. Festivales culturales. Arte. Israel. Palestina. Censura. Libertad expresión. Macklemore. Ed Sheeran. Susan Sarandon. Benjamin Netanyahu. Conflicto árabe-israelí. Música. Cantantes. Ariana Harwicz. Escritores. Literatura. Danza. Nacho Duato. Festival Eurovisión. RTVE. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí. _. 05:30. 05:30. 05:30. 05:30. Recomendaciones EL PAÍS. Escaparate. escaparate. Camiseta deportiva de Joma transpirable y de secado rápido. Disponible en varios colores. COMPRA POR 6,99€ (40% de descuento). escaparate. Pack de 9 bolsas de vacío reutilizables con bomba eléctrica recargable. Ahorra espacio al guardar ropa. COMPRA POR 21,99€. escaparate. Luz de lectura para el cuello con tres temperaturas de color. COMPRA POR 19,99. escaparate. 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