No es la primera vez que lo escribo y mucho me temo que no será la única: una de las vías para rebajar el precio de la vivienda es reducir y eliminar los numerosos impuestos y tasas diversas que afectan a este sector. Pero decir esto es como «mentar la bicha». Es de general conocimiento que uno de los principales problemas que tiene España hoy es el de la vivienda en una doble vertiente: precios por las nubes y falta de pisos y casas en el mercado como consecuencia de la confluencia de diferentes factores. Pues bien, se me ocurre que, para aligerar algo los costes, el Gobierno podría adoptar decisiones para quitar de en medio una parte de esos impuestos y cargas diversas. En principio parece una medida que podría ser efectiva, aunque debería venir acompañada de otras a medio y largo plazo.. Para eso hace falta cambiar la normativa y, con el fin de que no haya dudas, recoger las diferentes actuaciones en la ley más importante, que no es otra que la de presupuestos generales del Estado. Y esto último es «mentar la bicha» otra vez, porque estamos a un mes y cuatro días para que acabe el plazo que tienen Pedro Sánchez y su equipo de presentar en tiempo y forma su proyecto en las Cortes, según recoge la Constitución. Pero mucho me temo que eso no llegará a suceder por cuarto año consecutivo. Y, suponiendo que se produjese el milagro, luego nos encontraríamos con que ese proyecto no tiene muchas posibilidades de salir adelante durante la tramitación parlamentaria, dada la actual situación política. Así que, vamos camino de una legislatura completa sin que se hayan aprobado las cuentas públicas.. Y, ya que habló de presupuestos, ahí está la negociación sobre el Marco Financiero de la UE para el periodo 2028-34, asunto clave durante este curso político que comienza aquí y en Bruselas. El presidente del Consejo Europeo, el portugués Costa, inicia una ronda de visitas a las diferentes capitales de los Estados miembros para abordar diversos asuntos de actualidad, entre ellos la negociación presupuestaria, que debería acabar antes de que finalice el año, algo que se me antoja muy difícil dada la profunda división entre los países. Hablar de aumentar el dinero de las arcas comunitarias es, para los tacaños, como Alemania «mentar la bicha».
No es la primera vez que lo escribo y mucho me temo que no será la única: una de las vías para rebajar el precio de la vivienda es reducir y eliminar los numerosos impuestos y tasas diversas que afectan a este sector. Pero decir esto es como «mentar la bicha». Es de general conocimiento que uno de los principales problemas que tiene España hoy es el de la vivienda en una doble vertiente: precios por las nubes y falta de pisos y casas en el mercado como consecuencia de la confluencia de diferentes factores. Pues bien, se me ocurre que, para aligerar algo los costes, el Gobierno podría adoptar decisiones para quitar de en medio una parte de esos impuestos y cargas diversas. En principio parece una medida que podría ser efectiva, aunque debería venir acompañada de otras a medio y largo plazo.. Para eso hace falta cambiar la normativa y, con el fin de que no haya dudas, recoger las diferentes actuaciones en la ley más importante, que no es otra que la de presupuestos generales del Estado. Y esto último es «mentar la bicha» otra vez, porque estamos a un mes y cuatro días para que acabe el plazo que tienen Pedro Sánchez y su equipo de presentar en tiempo y forma su proyecto en las Cortes, según recoge la Constitución. Pero mucho me temo que eso no llegará a suceder por cuarto año consecutivo. Y, suponiendo que se produjese el milagro, luego nos encontraríamos con que ese proyecto no tiene muchas posibilidades de salir adelante durante la tramitación parlamentaria, dada la actual situación política. Así que, vamos camino de una legislatura completa sin que se hayan aprobado las cuentas públicas.. Y, ya que habló de presupuestos, ahí está la negociación sobre el Marco Financiero de la UE para el periodo 2028-34, asunto clave durante este curso político que comienza aquí y en Bruselas. El presidente del Consejo Europeo, el portugués Costa, inicia una ronda de visitas a las diferentes capitales de los Estados miembros para abordar diversos asuntos de actualidad, entre ellos la negociación presupuestaria, que debería acabar antes de que finalice el año, algo que se me antoja muy difícil dada la profunda división entre los países. Hablar de aumentar el dinero de las arcas comunitarias es, para los tacaños, como Alemania «mentar la bicha».
