España afronta ya la segunda ola de calor del verano, apenas dos semanas después del inicio de la temporada estival, con avisos por temperaturas extremas en prácticamente toda la Península. Un total de 15 comunidades autónomas permanecen en nivel naranja por riesgo importante, mientras que Baleares y la Región de Murcia están en aviso amarillo. La jornada será especialmente complicada en Badajoz y Córdoba, donde se alcanzarán los 43 grados, y en una quincena de capitales de provincia que rozarán o superarán los 40 grados.. Ante este calor sofocante, muchos españoles buscan distintas fórmulas para combatir las altas temperaturas, desde mantener las persianas bajadas durante las horas de más calor hasta recurrir al aire acondicionado. Sin embargo, el elevado coste de la electricidad hace que muchos se lo piensen dos veces antes de encenderlo. De hecho, un estudio de Samsung Climate Solutions realizado en 2026 sobre el confort térmico en el hogar revela que tres de cada cuatro viviendas españolas disponen de aire acondicionado y que el 62% de los usuarios lo utiliza menos de lo que le gustaría por el impacto en la factura de la luz. Pero, ¿cuánto cuesta realmente mantener este aparato encendido durante toda la noche?. Según explica Carlos Llull, técnico de climatización, en sus redes sociales, dejar el aire acondicionado funcionando durante ocho horas por la noche puede costar alrededor de un euro en electricidad. No obstante, aclara que se trata de una estimación basada en un equipo moderno y eficiente, por lo que el consumo final dependerá de factores como la potencia del aparato, la tarifa eléctrica contratada o las características de la vivienda.. El especialista insiste en que uno de los errores más comunes es pensar que el aire acondicionado consume la misma cantidad de energía durante todo el tiempo que permanece encendido. Los equipos con tecnología inverter reducen automáticamente la potencia del compresor una vez alcanzada la temperatura programada, por lo que dejan de funcionar al máximo rendimiento y mantienen el ambiente con un consumo mucho menor.. Como ejemplo, Llull explica que si una habitación se encuentra a 29 grados y el usuario fija el termostato en 24 grados, el equipo realiza un mayor esfuerzo inicial para enfriar el espacio. Una vez alcanzada esa temperatura, el consumo disminuye al limitarse a mantener el confort térmico.. En cambio, si el aparato se apaga por completo antes de dormir, las paredes, el techo y el mobiliario continúan acumulando calor. Cuando la estancia vuelve a calentarse y el aire acondicionado se enciende de nuevo horas después, el equipo debe realizar otro esfuerzo importante para reducir la temperatura, lo que puede incrementar el consumo.. El aislamiento también marca la diferencia. Más allá del propio aparato, el técnico subraya que el aislamiento de la vivienda es uno de los factores que más influye en la factura eléctrica. «Muchas veces el problema no es cuánto consume el aire acondicionado; el problema es cuánto calor entra en la vivienda», explica.. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda mejorar el aislamiento de ventanas, persianas y cerramientos para reducir la demanda de refrigeración. El organismo también aconseja mantener el termostato entre 25 y 26 grados, ya que bajar un solo grado más puede incrementar de forma significativa el gasto energético.. El mantenimiento del equipo también es relevante. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda que limpiar periódicamente los filtros, evitar pérdidas de aire frío y utilizar temperaturas moderadas mejora el rendimiento del sistema y ayuda a contener el consumo eléctrico sin renunciar al confort durante los episodios de calor extremo.
España afronta ya la segunda ola de calor del verano, apenas dos semanas después del inicio de la temporada estival, con avisos por temperaturas extremas en prácticamente toda la Península. Un total de 15 comunidades autónomas permanecen en nivel naranja por riesgo importante, mientras que Baleares y la Región de Murcia están en aviso amarillo. La jornada será especialmente complicada en Badajoz y Córdoba, donde se alcanzarán los 43 grados, y en una quincena de capitales de provincia que rozarán o superarán los 40 grados.. Ante este calor sofocante, muchos españoles buscan distintas fórmulas para combatir las altas temperaturas, desde mantener las persianas bajadas durante las horas de más calor hasta recurrir al aire acondicionado. Sin embargo, el elevado coste de la electricidad hace que muchos se lo piensen dos veces antes de encenderlo. De hecho, un estudio de Samsung Climate Solutions realizado en 2026 sobre el confort térmico en el hogar revela que tres de cada cuatro viviendas españolas disponen de aire acondicionado y que el 62% de los usuarios lo utiliza menos de lo que le gustaría por el impacto en la factura de la luz. Pero, ¿cuánto cuesta realmente mantener este aparato encendido durante toda la noche?. Según explica Carlos Llull, técnico de climatización, en sus redes sociales, dejar el aire acondicionado funcionando durante ocho horas por la noche puede costar alrededor de un euro en electricidad. No obstante, aclara que se trata de una estimación basada en un equipo moderno y eficiente, por lo que el consumo final dependerá de factores como la potencia del aparato, la tarifa eléctrica contratada o las características de la vivienda.. El especialista insiste en que uno de los errores más comunes es pensar que el aire acondicionado consume la misma cantidad de energía durante todo el tiempo que permanece encendido. Los equipos con tecnología inverter reducen automáticamente la potencia del compresor una vez alcanzada la temperatura programada, por lo que dejan de funcionar al máximo rendimiento y mantienen el ambiente con un consumo mucho menor.. Como ejemplo, Llull explica que si una habitación se encuentra a 29 grados y el usuario fija el termostato en 24 grados, el equipo realiza un mayor esfuerzo inicial para enfriar el espacio. Una vez alcanzada esa temperatura, el consumo disminuye al limitarse a mantener el confort térmico.. En cambio, si el aparato se apaga por completo antes de dormir, las paredes, el techo y el mobiliario continúan acumulando calor. Cuando la estancia vuelve a calentarse y el aire acondicionado se enciende de nuevo horas después, el equipo debe realizar otro esfuerzo importante para reducir la temperatura, lo que puede incrementar el consumo.. Más allá del propio aparato, el técnico subraya que el aislamiento de la vivienda es uno de los factores que más influye en la factura eléctrica. «Muchas veces el problema no es cuánto consume el aire acondicionado; el problema es cuánto calor entra en la vivienda», explica.. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda mejorar el aislamiento de ventanas, persianas y cerramientos para reducir la demanda de refrigeración. El organismo también aconseja mantener el termostato entre 25 y 26 grados, ya que bajar un solo grado más puede incrementar de forma significativa el gasto energético.. El mantenimiento del equipo también es relevante. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda que limpiar periódicamente los filtros, evitar pérdidas de aire frío y utilizar temperaturas moderadas mejora el rendimiento del sistema y ayuda a contener el consumo eléctrico sin renunciar al confort durante los episodios de calor extremo.
