El arma secreta de Aryna Sabalenka no sirvió esta vez para doblegar a la rival que la ha bajado del trono: la kazaja Elena Rybakina, nueva campeona del US Open y flamante número uno del mundo. La bielorrusa acababa de caer en la final de Flushing Meadows en tres sets (dos a uno), pero no dudó en tirar de ironía en sala de prensa tras las tiranteces con los periodistas sobre su vida extradeportiva y sus compromisos sociales (que según algunos le restan horas de pista): «Esta arma sirve para despistar a las rivales». Se refería al collar de 83,2 quilates de pedrería fina que lució durante todo el torneo neoyorquino. «Los reflejos de las gemas ayudan a desconcentrarlas», bromeó, calificando esta gargantilla de zafiros, turmalinas, circonitas, espinelas, crisoberilos y tanzanitas como «parte de mi táctica» y «un buen amuleto».
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