Un oligarca ruso cercano a Vladimir Putin pagó cientos de miles de dólares para costear los festejos tras la celebración de boda de Donald Trump Jr, el hijo mayor del presidente Donald Trump, el pasado mayó en las Bahamas. La información, adelantada por el consorcio de periodistas ProPublica, ha sido confirmada por los propios esposos en un mensaje en Instagram.. Seguir leyendo
Un oligarca ruso cercano a Vladimir Putin pagó cientos de miles de dólares para costear los festejos tras la celebración de boda de Donald Trump Jr, el hijo mayor del presidente Donald Trump, el pasado mayó en las Bahamas. La información, adelantada por el consorcio de periodistas ProPublica, ha sido confirmada por los propios esposos en un mensaje en Instagram.
Donald Jr se casó con la socialite Bettina Anderson en un gran festejo que duró tres días en dos exclusivas islas privadas de las Bahamas. Buena parte de la factura estuvo pagada por el millonario Umar Kremlev, según explica ProPublica, que cita entrevistas con tres personas conocedoras del caso y documentos revisados por la organización en un detallado reportaje. En concreto, el oligarca pagó el alquiler de una de las islas, disponible por 100.000 dólares la noche, y un espectacular despliegue de fuegos artificiales, además de otros gastos. En la isla que alquiló Kremlev se alojaron los invitados y se celebró una de las recepciones nupciales. La lista de asistentes rondó las cincuenta personas e incluyó al hermano de Don Jr, Eric, y el cuñado de ambos, Jared Kushner, enviado especial del presidente para negociaciones de paz.
Kremlev también estuvo presente, apunta ProPublica. Este millonario, que habla poco inglés, es el presidente de la Asociación Internacional de Boxeo, una organización deportiva plagada de escándalos y que ha estado financiada por la compañía estatal petrolera rusa GazProm. Los pagos para los festejos en las Bahamas se emitieron a través de una entidad de Dubai afiliada con la AIB y que esa organización utiliza para transacciones financieras.
Bettina Anderson (ahora Bettina Trump) ha confirmado que el millonario pagó parte de la factura de la boda, en un mensaje en su cuenta en redes sociales. “Don y yo nos casamos en privado un viernes, rodeados solo de nuestra familia”. Según su versión, el fin de semana siguiente ya había sido planeado con meses de antelación como un plan más amplio con amigos, sin relación con la boda. Pero sus planes cambiaron. “Decidimos casarnos inmediatamente antes y llegamos como recién casados a un fin de semana que ya estaba planeado”.
“Nuestro querido amigo Umar fue el anfitrión de dos noches increíbles de celebraciones para nosotros DESPUÉS de nuestra boda. Fue un regalo de boda extraordinariamente generoso de un amigo, y algo por lo que estuvimos y seguimos estando increíblemente agradecidos”, continúa la nuera presidencial, en un mensaje en el que aparecen también imágenes de los hijos adultos de Trump y sus amigos durante esas celebraciones. El republicano no asistió a la ceremonia ni a los festejos, con el argumento de que complicaría el dispositivo de seguridad y de que los novios querían una ceremonia íntima.
La relación de Kremlev con el hijo mayor y consejero predilecto de Trump, desconocida hasta ahora, “representa un acontecimiento extraordinario: un miembro del círculo de Putin que respalda financieramente al hijo del presidente y obtiene acceso íntimo a la familia de Trump. Durante una década, el gobierno de Putin, considerado como un gran adversario de Estados Unidos, ha estado acusado de esfuerzos para influir en las elecciones estadounidenses. Los intentos de Rusia de aproximarse a los Trump antes de las elecciones de 2016 explotaron en una controversia que pesó durante buena parte del primer mandato del presidente”, apunta Pro Publica.
En los días previos a la boda, Kremlev viajó a China como parte de la delegación que acompañó al presidente ruso en una visita oficial, según los medios estatales chinos. Un mes antes, Putin le había concedido la medalla de la Orden de la Amistad. El millonario se encuentra sancionado por Ucrania, que cita la cercanía del oligarca al Kremlin y a los servicios de seguridad rusos.
“Por qué un oligarca ruso cercano a Putin pagó la boda de Trump Jr en las Bahamas?”, se preguntó en redes el congresista demócrata Robert García, el legislador de más rango de su partido en el comité de Supervisión de la Cámara de Representantes. “Umar Kremlin se gastó cientos de miles de dólares en el hijo del presidente. ¿Qué ha obtenido a cambio? Necesitamos respuestas”.
En un sentido similar se pronunciaba, en declaraciones a ProPublica, Frank Montoya Jr, un antiguo alto cargo del FBI especializado en el contraespionaje. “Si yo pago tu boda, en algún momento tú me vas a deber algo”, explicaba, al apuntar que oligarcas como Kremlev a menudo actúan en coordinación con el Gobierno ruso. “Esto debería ser impensable para el hijo del presidente. Y punto”.
