El buque de asalto anfibio Tripoli ha llegado este sábado a aguas de Oriente Próximo con el primer contingente estadounidense de refuerzos. En él viajan 3.500 infantes de Marina y marineros, aviones caza y de transporte, así como equipos tácticos y de asalto anfibio, según el Comando Central. Estas tropas se suman a los 50.000 soldados y barcos que EE UU ya tiene en la región. Los refuerzos llegan el mismo día que los hutíes de Yemen se han sumado a la guerra, al lanzar dos misiles contra Israel. Por su parte, el ejército israelí ha intensificado sus ataques contra el sur de Líbano. En varios bombardeos, ha matado al menos a tres periodistas y a nueve trabajadores sanitarios, lo que ha llevado al Gobierno libanés a acusar a Israel de “crímenes de guerra”. Israel ha justificado que uno de los periodistas asesinados, Ali Shoeib, que trabajaba para la televisión Al Manar, afiliada a Hezbolá, era miembro de la milicia. Junto a él, ha muerto Fatime Ftuni, del medio Al Mayadeen, y un hermano de esta. En la parte diplomática, Pakistán reúne a Turquía, Egipto y Arabia Saudí para intentar buscar una salida al conflicto.. Seguir leyendo
Los primeros soldados de refuerzo de Estados Unidos llegan a Oriente Próximo
El primer contingente de refuerzos de tropas estadounidenses ha llegado a las aguas de Oriente Próximo. El grupo que lidera el buque de asalto anfibio Tripoli, y que transporta a 3.500 infantes de Marina y marineros, ha entrado en la zona bajo responsabilidad del Comando Central, según ha informado el Pentágono. Los soldados estadounidenses forman parte de la 31ª unidad expedicionaria de la Infantería de Marina, según ha puntualizado el Comando Central en un comunicado distribuido por redes sociales. El Tripoli transporta también aviones caza y de transporte, así como equipos tácticos y de asalto anfibio, según el texto.
A este grupo, que tiene su base en Japón, se le unirá en las próximas semanas el encabezado por el buque de asalto anfibio Boxer, que zarpó esta semana de su base en San Diego con otros 2.500 soldados de la 11ª unidad expedicionaria de la Infantería de Marina. Además, han recibido también orden de movilización unos 2.000 paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada.
La llegada de las tropas de refuerzo, nueve días antes de que expire el nuevo plazo que ha dado Donald Trump a Irán para negociaciones de paz, ofrece al presidente estadounidense mayores opciones en caso de que opte por cumplir su amenaza de intensificar la guerra. Se suman a los 50.000 soldados y los barcos que Estados Unidos ya mantiene en Oriente Próximo, incluido el portaaviones Abraham Lincoln. Un segundo portaaviones, el Gerald Ford, se encuentra en la base de Souda, en el Mediterráneo oriental, para reparaciones tras un incendio que Trump pareció atribuir a misiles iraníes en un discurso este viernes.
Los nuevos refuerzos podrían intentar tomar la estratégica isla de Jarg, donde Irán mantiene el núcleo de su sector petrolero, u ocupar algunas de las islas o parte de la costa continental iraní en Ormuz, para forzar la apertura del estrecho que Irán mantiene bloqueado. Un tercer objetivo podría ser hacerse con el uranio enriquecido con el que cuenta Irán, aunque esa es una opción más complicada: las fuerzas estadounidenses tendrían que adentrarse en territorio iraní y tener localizado el lugar exacto en el que se encuentra ese elemento químico.
