Amazon acaba de celebrar en San Francisco una de sus citas tecnológicas más importantes del año. En ella presentó Blue Jay y Project Eluna, dos innovaciones que marcan el siguiente paso en su estrategia de automatización: el primero, un robot multitarea capaz de coordinar varios brazos en una misma estación; el segundo, una inteligencia artificial predictiva diseñada para anticipar fallos y detectar cuellos de botella antes de que se produzcan.. El evento, pensado para mostrar la potencia tecnológica de la compañía, llega en un momento delicado. En paralelo a estos avances, han salido a la luz documentos internos —publicados por The New York Times— que sugieren que Amazon podría reemplazar a cientos de miles de empleados de almacén en los próximos años. A ello se suman los 14.000 despidos corporativos confirmados recientemente, en el marco de una reestructuración impulsada por la inteligencia artificial.. Entre la expectación por los nuevos proyectos y la preocupación por el impacto laboral, Tye Brady, director de tecnología de Amazon Robotics, fue el encargado de dar la cara. Ingeniero formado en el MIT y con una trayectoria que incluye colaboraciones con la NASA, Brady defiende una visión de la automatización basada en la colaboración, no en la sustitución.

El director de tecnología de Amazon Robotics defiende que la automatización no busca reemplazar a los empleados, sino aumentar su potencial. “Queremos eliminar todos los trabajos triviales, mundanos y repetitivos”, afirma Brady.
Amazon acaba de celebrar en San Francisco una de sus citas tecnológicas más importantes del año. En ella presentó Blue Jay y Project Eluna, dos innovaciones que marcan el siguiente paso en su estrategia de automatización: el primero, un robot multitarea capaz de coordinar varios brazos en una misma estación; el segundo, una inteligencia artificial predictiva diseñada para anticipar fallos y detectar cuellos de botella antes de que se produzcan.
El evento, pensado para mostrar la potencia tecnológica de la compañía, llega en un momento delicado. En paralelo a estos avances, han salido a la luz documentos internos —publicados por The New York Times— que sugieren que Amazon podría reemplazar a cientos de miles de empleados de almacén en los próximos años. A ello se suman los 14.000 despidos corporativos confirmados recientemente, en el marco de una reestructuración impulsada por la inteligencia artificial.
Entre la expectación por los nuevos proyectos y la preocupación por el impacto laboral, Tye Brady, director de tecnología de Amazon Robotics, fue el encargado de dar la cara. Ingeniero formado en el MIT y con una trayectoria que incluye colaboraciones con la NASA, Brady defiende una visión de la automatización basada en la colaboración, no en la sustitución.

The New York Times ha publicado que Amazon podría reemplazar hasta medio millón de empleos con robots en la próxima década. ¿Es realista esa cifra?
En primer lugar, ese artículo se refiere a algo que está a diez años vista. Y es difícil predecir lo que sucederá en diez años, incluso en uno. Así que eso es una predicción. Lo que sé es que dentro de Amazon somos lo opuesto a estáticos. Nos enfocamos en el cambio y cambiaremos por las necesidades de los clientes y de nuestros empleados.
Pero en lugar de mirar diez años hacia adelante, permítanme llevarlos diez años atrás. Hace diez años fue cuando realmente empezamos a invertir en robótica. Y hemos visto muy claramente que podemos crear cientos de miles de nuevos puestos de trabajo. Hemos creado nuevos tipos de puestos y hemos visto las eficiencias, al mismo tiempo que mejoramos la seguridad para nuestros empleados.
¿Y cómo hacemos eso? Lo hacemos con este replanteamiento de la mentalidad con las máquinas. En lugar de una estrategia de reemplazo, es una estrategia de aumento. Amplificas el potencial humano diseñando tus máquinas de una manera que la gente realmente quiera usar porque tienen una utilidad que hace su trabajo más fácil. Vamos a seguir haciendo eso.
Vamos a seguir viendo eficiencias con nuestros empleados al construir las mejores máquinas del mundo, los mejores sistemas físicos de IA que jamás hayan visto y continuaremos haciéndolo de una manera que se adaptará a lo que traigan los próximos diez años.
En los últimos días también se ha hablado de una gran interrupción en AWS. ¿Afectó al sistema robótico de Amazon?
Absolutamente. Por supuesto que nos vimos afectados, al igual que muchos de nuestros clientes. Nuestros sistemas robóticos dependen de AWS. Somos consumidores de AWS y utilizamos las mismas herramientas a las que tiene acceso cualquier empresa.
Cuando hay una interrupción, también nos afecta a nosotros. Afecta a las máquinas que tenemos. Las estrategias de mitigación, por supuesto, son que podemos recurrir a un tipo de cumplimiento manual si una máquina está caída. También podemos tener una nube local dentro de los centros de cumplimiento.
Lo mejor que podemos hacer es no tener interrupciones [ríe]. Un equipo ya trabaja en ello.
¿Qué tipo de trabajos seguirán siendo humanos en esta nueva era de la automatización?
Cualquier cosa que tenga razonamiento de sentido común, cualquier cosa que entienda el flujo operativo general, cualquier cosa que entienda la conectividad de humano a humano… somos criaturas increíbles y tenemos muchas habilidades, habilidades que nunca querrías reemplazar. El objetivo de nuestro equipo es que queremos eliminar todos y cada uno de los trabajos triviales, mundanos y repetitivos. Queremos eliminarlos y permitir que las personas se centren en tareas de orden superior.
Nuestra filosofía no ha cambiado: personas y máquinas trabajando juntas, no personas contra máquinas. Es como podemos aumentar el potencial humano y liberarlos de lo trivial, lo mundano y lo repetitivo.
¿Cómo contribuye la inteligencia artificial al desarrollo de la robótica?
Sé que esto será difícil de creer, pero en realidad aprendí a programar en los años 70. Me encantaban las computadoras, R2-D2 y Star Wars. Me gustaba la idea de que los robots pudieran ayudarnos a ser más Jedi. En los 80 estuve en Boston, trabajando con el MIT. En aquel entonces hablábamos mucho de inteligencia artificial, pero la tecnología aún no estaba lista.
A mediados de los 90, cuando Internet llegó al MIT, todo cambió. De repente podíamos compartir nuestro código, nuestros aprendizajes y nuestros avances en robótica. Ese fue un gran salto. La IA seguía ahí, pero aún era primitiva: recuerdo las primeras activaciones por voz, que simplemente no funcionaban. En esa época también hice programación con redes neuronales. Por ejemplo, estábamos construyendo un satélite y pedimos a una red neuronal que diseñara una antena mejor que la que podíamos comprar. Y sí, la diseñó, pero era imposible de fabricar físicamente. Aun así, la IA ayudó a las personas a tomar una mejor decisión, y eso fue una revelación.
Más tarde, en los 2000, participé en el primer desafío de conducción autónoma del MIT. Ahí empezamos a ver sensores y actuadores más baratos, impulsados por el desarrollo de los coches autónomos. Ese fue otro momento clave para la robótica.
Ya en los 2010, con el aprendizaje automático, empezamos a compartir conocimiento y a aplicar IA en nuestros sistemas.
Pero ha sido en los últimos cinco años cuando realmente hemos podido unir la “mente” y el “cuerpo” de la robótica: la capacidad de adaptarse a entornos humanos, comprender el contexto y ejecutar tareas significativas.
Diría que la IA generativa es probablemente la tecnología más impactante que he presenciado en mi carrera, porque acelera los tiempos de desarrollo de forma increíble. Lo que antes nos llevaba más de tres años, ahora nos puede llevar un año, como ocurrió con Blue Jay.
Nuestro secreto dentro de Amazon es la aplicación práctica. No hacemos vídeos de YouTube mostrando trucos de robots: desarrollamos tecnología en el contexto de enviar miles de millones de paquetes cada año. Tenemos la mayor selección de productos del mundo y usamos la robótica y la IA para hacer posible entregas más rápidas y eficientes, a bajo coste y con mejores resultados para el cliente.

¿Podría darnos una idea de cómo aumenta la eficiencia por persona con estos robots?
En Shreveport, que es nuestro centro de cumplimiento de última generación, hemos creado 2.500 puestos completamente nuevos. Tiene diez veces más robótica que cualquier otro edificio del mundo.
Lo que hemos visto es que, de media, un pedido se procesa alrededor de un 25 % más rápido. Y esas eficiencias se transfieren directamente al cliente, lo que significa menos costes y mejores precios.
Con Blue Jay, que anunciamos hoy, nos permite trabajar en una huella más pequeña, lo que significa que podemos construir más edificios en más lugares, crear más empleo y acercar los productos al cliente.
¿Qué habilidades serán clave para los trabajadores en la era de la inteligencia artificial?
Si tienes la flota de robots más grande del mundo, tienes la responsabilidad de mejorar las habilidades de tus empleados. Y eso es exactamente lo que estamos haciendo. El año pasado alcanzamos los 700.000 empleados que han participado en nuestros programas de upskilling.
Uno de mis favoritos es el programa de aprendizaje en robótica. Los empleados pueden ir allí, aprender robótica, aprender a mantener los robots y luego tener un 40 % más de tiempo cuando lo hacen. Es increíble.
También patrocinamos un estudio global del MIT sobre la percepción de la IA y la robótica. Más de 9.000 personas fueron encuestadas. En ocho de los nueve países, la mayoría eran optimistas respecto a la IA. Y entonces miras qué hace que alguien sea optimista, y hay tres cosas: tener exposición a la robótica, sentir que su empleador se preocupa por ellos y estar dispuesto a aprender.
Si realmente estás utilizando la robótica de la manera correcta, debería brindarte utilidad. No piensas demasiado en el lavavajillas de tu cocina. Impresionante robot. Se mezcla con el fondo. Eso es utilidad.
Siento que la IA está casi mal nombrada, porque cuando se trata de inteligencia artificial, la inteligencia es estrictamente algo humano. Hay conexión emocional. Hay conexiones entre nosotros. Eso es inteligencia. Lo que hacen las máquinas no es inteligencia. Ahora, la coincidencia de patrones, es increíble lo que han hecho. Pero dense cuenta de que siguen siendo máquinas. No existe tal cosa como la automatización al cien por cien, siempre habrá excepciones.

Mostrar comentarios
20MINUTOS.ES – Tecnología
