«Chaos, crisis, and corruption.» That’s the recipe, according to the United States president, that Democrats are using to inflate the blue wave that runs across the United States in the final stretch for the mid-term elections. Donald Trump anunció un programa de 25 millones de dólares el martes en la Casa Blanca, junto a su vicepresidente, J. D. Vance, para recompensar a los denunciantes de casos de fraude en un momento en que aumentan las acusaciones de irregularidades en la Administración federal. Continuar leyendo
“Caos, crisis y corrupción”. Esa es la receta que, según el presidente de Estados Unidos, los demócratas están empleando para inflar la ola azul que recorre Estados Unidos en la recta final para las elecciones de mitad de mandato. Donald Trump ha anunciado este martes en la Casa Blanca, junto a su vicepresidente, J. D. Vance, un programa dotado con 25 millones de dólares para recompensar a los denunciantes de casos de fraude en un momento en que arrecian las acusaciones de irregularidades sobre la Administración federal.
Con este anuncio, el mandatario republicano trata de contrarrestar la caída de popularidad a dos semanas de las elecciones, que definirán su mandato. Los demócratas van por delante en las encuestas y tienen a tiro el control de las dos cámaras del Congreso, la de Representantes y el Senado. En este contexto, Trump se esfuerza por alejar las acusaciones sobre él y en empañar con supuestas irregularidades los programas de ayudas públicas y fondos federales.
Una encuesta reciente de la cadena conservadora Fox News sitúa la corrupción como la principal preocupación de los estadounidenses de cara a las elecciones de mitad de mandato del próximo 3 de noviembre. El 89% de los estadounidenses considera que la corrupción está generalizada, según un sondeo de Gallup.
El plan presentado en el Despacho Oval este martes permitirá que cualquier persona que envíe una denuncia al portal oficial fraud.gov y que concluya con una condena por fraude o una acción federal significativa contra la ley podrá recibir hasta 30.000 dólares. La iniciativa, que estará dirigida por el Departamento de Justicia, se enmarca en el Programa de Incentivos para Denunciantes de Fraude (WHIP, por sus siglas en inglés), que el Gobierno ya había presentado con anterioridad.
“Los estadounidenses ahora podrán reportar casos de corrupción y robo de dólares de los contribuyentes en sus comunidades a través de un nuevo sitio web, y recibirán una comisión del 1%”, dijo el ocupante del Despacho Oval sentado en el histórico escritorio Resolute.
El pasado marzo, Trump ya creó un grupo de trabajo para tratar de erradicar el fraude en la gestión de los fondos federales y ayudas públicas en un doble intento de combatir la corrupción, pero también encontrar excusas para reducir decenas de programas federales de subsidios sociales.
Esto a la vez que el mandatario sigue enriqueciéndose desde su cargo.
“Es profundamente corrupto. El presidente se beneficia económicamente al proporcionar información gubernamental que influye en el mercado a aquellos que están dispuestos y pueden pagar a su empresa personal”, señala una denuncia presentada por Freedom of the Press Foundation en los tribunales cuando el presidente anunció que empezaría a cobrar por facilitar acceso privilegiado a las publicaciones de su red social Truth.
Los demócratas suelen recordar cómo Trump hizo negocios con la criptomoneda que creó su grupo empresarial después de suavizar la legislación para el comercio de estos activos digitales. En sus argumentos electorales, aluden a la inversión de 500 millones por parte de los emiratíes en la empresa de criptomonedas de la familia Trump, al tiempo que recibían garantías para poder acceder al avanzado mercado de microprocesadores para la IA.
También apuntan al avión Boeing 747 valorado en 400 millones de dólares, que fue donado por Qatar pocos días después de que el presidente firmara un acuerdo para facilitar asistencia militar al país del Golfo. La aeronave ahora opera como el nuevo Air Force One, pero el presidente ya ha advertido que se lo llevará cuando se retire.
Aunque no hay oficialmente ningún caso abierto contra él en los juzgados, arrecian las sospechas de tráfico de influencia y uso de información privilegiada en los negocios de su emporio familiar.
“Hemos librado una guerra sin precedentes contra la corrupción y el fraude”, dijo Trump este martes desde el Despacho Oval. “No permitiremos que nuestro país sea saqueado y expoliado por ladrones y piratas y estafadores extranjeros”, agregó al tiempo que presentaba a Nick Shirley, un conocido influencer que tiene un canal de contenido MAGA.
Shirley se hizo popular a finales del año pasado cuando publicó un vídeo en el que aseguraba, sin pruebas, que miembros de la comunidad somalí de Minnesota dirigían guarderías falsas para cobrar subsidios federales. El video sirvió de excusa para que la Administración Trump desplegase agentes de la Patrulla Fronteriza y el ICE en Minneapolis, que terminó con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, Renée Good y Alex Pretti, a manos de estos funcionarios sin que tuvieran nada que ver con el supuesto fraude masivo.
