Las infraestructuras españolas no atraviesan por su mejor momento. Las quejas sobre su estado de conservación son diversas. Los accidentes de tren de Adamuz y Gelida han puesto al descubierto un déficit inversor de 30.000 millones de euros en el sector ferroviario, según ha reconocido el propio ministro de Transportes, Óscar Puente. Las carreteras, que han sufrido con especial severidad los rigores del tren de borrascas que ha barrido España en las últimas semanas, arrastran otro agujero de 13.000 millones, según cálculos de la Asociación Española de Carreteras (AEC) y de la patronal de empresas productoras de asfalto (Asefma). E ingenieros y sindicatos como CSIF han llamado asimismo la atención sobre los embalses, construidos hace décadas y que también están, a su juicio, faltos de mantenimiento -uno de cada tres estatales necesita un refuerzo estructural, según los ingenieros-.. Pero el desgaste no lo están sufriendo sólo las propias infraestructuras. También lo están padeciendo los profesionales que deben velar por planificar su mantenimiento, afectando con ello a su estado. Así lo ha puesto de manifiesto la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado (Aicape), que acaba de advertir del «desgaste profesional» de los efectivos que trabajan en el Ministerio de Transportes, que aseguran estarían abandonando este departamento hacia otros con mejores condiciones laborales, algo que la asociación cree que impacta en la calidad, la seguridad y la sostenibilidad de las infraestructuras.. En una carta remitida al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Aicape afirma que estas salidas se deben a que no existe un reconocimiento económico ni profesional acorde a las responsabilidades que este personal tiene, y vincula los accidentes ocurridos en las infraestructuras de transporte en los últimos años a una «gestión insuficientemente dotada de medios humanos».. Los ingenieros advierten de que la pérdida continuada de efectivos, unida al incremento de responsabilidades y de red gestionada, está tensionando la capacidad técnica necesaria para garantizar la seguridad, la calidad y la sostenibilidad del servicio público.. Su denuncia, añaden, no tiene que ver con una cuestión corporativa, sino de asegurar que el ministerio disponga de una estructura técnica sólida y suficientemente dimensionada para planificar, conservar y explotar infraestructuras críticas para el país.. Respuesta. Aicape asegura que esta problemática ha sido trasladada al subsecretario en dos ocasiones mediante sendas cartas, así como en diversas reuniones mantenidas con la dirección general de Organización e Inspección, sin que hasta la fecha se hayan planteado soluciones de ningún tipo.. Transportes, no obstante, aunque no les haya dado respuesta, ha reconocido implícitamente la falta de efectivos pues la última convocatoria de empleo público lanzada en este cuerpo de profesionales alcanzó su máximo histórico, con 236 nuevas plazas. No obstante, como advierte Aicape, registró el menor número de aspirantes presentados en los últimos veinte años, lo que asegura que evidencia la necesidad de mejorar las condiciones laborales y retributivas.. «En un cuerpo que cuenta actualmente con aproximadamente 662 efectivos en servicio activo, la oferta de 236 plazas en una sola convocatoria -cerca del 30% del total- evidencia una planificación deficiente de los recursos humanos, al abordarse un refuerzo de gran magnitud sin una estrategia previa que garantice su adecuada integración, tutorización y sostenibilidad en el tiempo», añade la asociación.
Las infraestructuras españolas no atraviesan por su mejor momento. Las quejas sobre su estado de conservación son diversas. Los accidentes de tren de Adamuz y Gelida han puesto al descubierto un déficit inversor de 30.000 millones de euros en el sector ferroviario, según ha reconocido el propio ministro de Transportes, Óscar Puente. Las carreteras, que han sufrido con especial severidad los rigores del tren de borrascas que ha barrido España en las últimas semanas, arrastran otro agujero de 13.000 millones, según cálculos de la Asociación Española de Carreteras (AEC) y de la patronal de empresas productoras de asfalto (Asefma). E ingenieros y sindicatos como CSIF han llamado asimismo la atención sobre los embalses, construidos hace décadas y que también están, a su juicio, faltos de mantenimiento -uno de cada tres estatales necesita un refuerzo estructural, según los ingenieros-.. Pero el desgaste no lo están sufriendo sólo las propias infraestructuras. También lo están padeciendo los profesionales que deben velar por planificar su mantenimiento, afectando con ello a su estado. Así lo ha puesto de manifiesto la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado (Aicape), que acaba de advertir del «desgaste profesional» de los efectivos que trabajan en el Ministerio de Transportes, que aseguran estarían abandonando este departamento hacia otros con mejores condiciones laborales, algo que la asociación cree que impacta en la calidad, la seguridad y la sostenibilidad de las infraestructuras.. En una carta remitida al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Aicape afirma que estas salidas se deben a que no existe un reconocimiento económico ni profesional acorde a las responsabilidades que este personal tiene, y vincula los accidentes ocurridos en las infraestructuras de transporte en los últimos años a una «gestión insuficientemente dotada de medios humanos».. Los ingenieros advierten de que la pérdida continuada de efectivos, unida al incremento de responsabilidades y de red gestionada, está tensionando la capacidad técnica necesaria para garantizar la seguridad, la calidad y la sostenibilidad del servicio público.. Su denuncia, añaden, no tiene que ver con una cuestión corporativa, sino de asegurar que el ministerio disponga de una estructura técnica sólida y suficientemente dimensionada para planificar, conservar y explotar infraestructuras críticas para el país.. Aicape asegura que esta problemática ha sido trasladada al subsecretario en dos ocasiones mediante sendas cartas, así como en diversas reuniones mantenidas con la dirección general de Organización e Inspección, sin que hasta la fecha se hayan planteado soluciones de ningún tipo.. Transportes, no obstante, aunque no les haya dado respuesta, ha reconocido implícitamente la falta de efectivos pues la última convocatoria de empleo público lanzada en este cuerpo de profesionales alcanzó su máximo histórico, con 236 nuevas plazas. No obstante, como advierte Aicape, registró el menor número de aspirantes presentados en los últimos veinte años, lo que asegura que evidencia la necesidad de mejorar las condiciones laborales y retributivas.. «En un cuerpo que cuenta actualmente con aproximadamente 662 efectivos en servicio activo, la oferta de 236 plazas en una sola convocatoria -cerca del 30% del total- evidencia una planificación deficiente de los recursos humanos, al abordarse un refuerzo de gran magnitud sin una estrategia previa que garantice su adecuada integración, tutorización y sostenibilidad en el tiempo», añade la asociación.
