“Ha muerto tu mejor amigo de cuando tenías amigos”, le dice un joven a su padre, con una edad a la que bien podría ser su abuelo, en los primeros minutos de Sus hijos, primera película en inglés del argentino Pablo Trapero. El progenitor, resacoso en un sofá del que parece no querer salir, es uno de esos prestigiosos escritores que, llegado un momento de su existencia, entre la alergia a la fama, la mala baba, la independencia y la autodestrucción, decidieron no volver a tener contacto con la sociedad durante años.. Seguir leyendo. Sus hijos. Dirección: Pablo Trapero.. Intérpretes: Bill Nighy, Noah Jupe, Imelda Staunton, George MacKay, Johnny Flynn.. Género: drama. Reino Unido, 2025.. Duración: 119 minutos.. Estreno: 18 de septiembre.
“Ha muerto tu mejor amigo de cuando tenías amigos”, le dice un joven a su padre, con una edad a la que bien podría ser su abuelo, en los primeros minutos de Sus hijos, primera película en inglés del argentino Pablo Trapero. El progenitor, resacoso en un sofá del que parece no querer salir, es uno de esos prestigiosos escritores que, llegado un momento de su existencia, entre la alergia a la fama, la mala baba, la independencia y la autodestrucción, decidieron no volver a tener contacto con la sociedad durante años.. Más información. Sin embargo, desde un inicio en el que parece que la historia apunta hacia la vertiente del artista torturado, la película, de una morosidad alarmante, pues necesita casi 50 minutos para entrar en el verdadero asunto de la historia, gira hacia un afluente bastante más sorpresivo. El problema es que el tratamiento del giro de la trama, que contiene subtextos como el ego del artista, la incapacidad para una paternidad responsable, la infidelidad matrimonial y la falta de expectativas artísticas y vitales, se embrolla de tal modo que Sus hijos nunca llega hacia donde enfila.. Imelda Staunton y Bill Nighy, en ‘Sus hijos’.. Como el giro de guion se produce tan tarde, nos guardaremos de desvelarlo, pero la desgracia no es tanto el viraje como el tratamiento de ese viraje. A algunos críticos no nos gusta demasiado leer entrevistas con los autores de las películas antes de intentar analizarlas y diseccionarlas por nosotros mismos, ya que sus declaraciones pueden llevar hacia lugares que no habrían sido escrutados y hacia referentes nunca pensados. Pero hace unos días este periódico publicó una entrevista con Trapero, y el que esto escribe sucumbió a la tentación. La sorpresa saltó cuando el muy interesante director argentino, autor de notables títulos como Carancho, Elefante blanco y El clan, relacionó la esencial revuelta del guion con la obra de Luis Buñuel y con el surrealismo. Sin embargo, nada tiene que ver Sus hijos con los ricachones que no pueden salir del salón de El ángel exterminador o con la doble actriz para un mismo personaje de Ese oscuro objeto del deseo.. El surrealismo no se explica ni tiene explicación posible, y Trapero, en un guion heredado de la actriz y directora Sarah Polley, que se supone ha rehecho en parte, basado en una novela de David Gilbert, cae en las dos cosas. Su película de familia disfuncional y de hombre destrozado por el éxito no sería mala sin el elemento, digamos, extraño. Trapero es un excelente cineasta que, en un relato en general un tanto cargante, es capaz de otorgarle un tono felizmente áspero, y en la segunda hora de metraje de añadir apuntes interesantes acerca de la herencia de lo vivido, la genética y el dolor sufrido, además de, aunque sin desarrollar, el símbolo de la mujer traicionada.. Más información. Pero ese giro de guion, relacionado con la palingenesia, con el que se pierde demasiado el tiempo en explicaciones (¿científicas?), y que puede entroncar incluso con la ciencia ficción de Los niños del Brasil, no le sirve a Trapero para hacer que su película sea más profunda. Solo para que parezca más insólita. Richard Curtis nunca perdió el tiempo en explicar por qué los hombres de su familia tenían el don de volver atrás y rehacer acciones en Una cuestión de tiempo. Tampoco Buñuel con las absurdas tentativas de cena de El discreto encanto de la burguesía. Y aún menos Enrique Jardiel Poncela con la inmortalidad de Cuatro corazones con freno y marcha atrás. El surrealismo sirve para crear una superrealidad, y en ella hay una liberación explosiva y arbitraria de la imaginación. Así que ni Sus hijos es surrealista, ni su giro presuntamente surrealista le sirve para nada importante.. Sus hijos. Dirección: Pablo Trapero.. Intérpretes: Bill Nighy, Noah Jupe, Imelda Staunton, George MacKay, Johnny Flynn.. Género: drama. Reino Unido, 2025.. Duración: 119 minutos.. Estreno: 18 de septiembre.
En su primera película en inglés, el argentino Pablo Trapero se lía con el giro de la trama de tal modo que su filme nunca llega hacia donde enfila
