La guerra en Irán ha puesto en jaque la vida y el deporte en todo Oriente Medio. Las ligas de los diferentes países del Golfo Pérsico han sido suspendidas y los eventos que allí se iban a celebrar han sido aplazados o trasladados a otras ciudades. Ese es el caso de la Finalissima entre España y Argentina, que se iba a disputar en el Estadio Lusail deDoha, en Qatar, el próximo 27 de marzo y que apunta ahora a Europa por dos razones: seguridad y dinero.. Seguir leyendo
Deportes
