Por segunda vez este verano, la crisis de combustible de Rusia se ha intensificado. Los parches del gobierno no han podido abordar los problemas relacionados con el suministro de petróleo, con solo un tercio de sus gasolineras que tienen suficiente combustible para proporcionar. Ucrania está reanudando sus ataques contra las refinerías rusas mientras los técnicos trabajan para mantenerlas a través de arreglos urgentes. Las importaciones de gasolina y diésel de la India son insuficientes para satisfacer las necesidades del país. La nación no está al borde del colapso, pero la falta de combustible está afectando el presupuesto del Kremlin y el creciente descontento entre el público con respecto a un conflicto que ha estado en curso durante más de cuatro años. Para obtener más información, continúe leyendo.
La crisis de carburantes que azota a Rusia se agudiza por segunda vez en lo que va de verano. Los parches aplicados por el Gobierno no han resuelto los problemas de abastecimiento de la potencia petrolera, y apenas un tercio de sus gasolineras disponen de combustibles que suministrar. Ucrania ha reanudado los bombardeos contra las refinerías rusas mientras sus técnicos intentan mantenerlas activas con reparaciones de urgencia, y la importación de gasolina y diésel de la India no está siendo suficiente para cubrir la demanda. El país está lejos de colapsar, pero la carestía de combustible hace mella en la financiación del Kremlin y aviva el malestar de la población por una guerra que ya dura cuatro años y medio.
