Nuevo episodio en el pulso institucional entre el Gobierno y el Senado, bajo control del PP, por la exigencia de explicaciones sobre la crisis de Ceuta. Los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de Defensa, Margarita Robles, insisten en que no acudirán a la Cámara alta esta semana, como pretendía el PP. El primero estaba convocado para este miércoles y la segunda para el jueves, pero los populares, en un nuevo intento de forzar alguna comparecencia, han trasladado al próximo martes 18 la de la responsable de Defensa.. Seguir leyendo
Nuevo episodio en el pulso institucional entre el Gobierno y el Senado, bajo control del PP, por la exigencia de explicaciones sobre la crisis de Ceuta. Los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de Defensa, Margarita Robles, insisten en que no acudirán a la Cámara alta esta semana, como pretendía el PP. El primero estaba convocado para este miércoles y la segunda para el jueves, pero los populares, en un nuevo intento de forzar alguna comparecencia, han trasladado al próximo martes 18 la de la responsable de Defensa.
Fuentes del PP han anunciado que esa nueva cita a Robles es producto de un acuerdo con ella y aluden a una carta enviada por la ministra al presidente del Senado, el popular Pedro Rollán. En la versión de la misiva facilitada por fuentes parlamentarias, la titular de Defensa se limita a alegar que no puede acudir este jueves porque está ocupada con la supervisión de las tareas del Ejército en Ceuta y agrega su “plena disposición a buscar otra fecha que sea compatible con los compromisos fijados en agenda”. Rollán le ha respondido con otra misiva —el Gobierno y el Senado llevan desde la pasada semana intercambiando ese tipo de comunicaciones— en la que alude además a una conversación teléfonica con Robles, le comunica la nueva fecha y le agradece el “diálogo y entendimiento”.
El presidente del Senado, cuarta autoridad del Estado, había advertido previamente a los tres ministros convocados de que tomaría medidas si no secundan las comparecencia. El Gobierno ha venido alegando que sus miembros no acudirían a la Cámara alta para evitar “duplicidad”, ya que esos tres ministros, junto al de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, solicitaron casi al mismo tiempo ofrecer las explicaciones sobre la crisis migratoria en el Congreso a partir del 25. El PP, con mayoría absoluta en la Cámara alta, programó las comparecencias para los días 12, 14 y 17. Pero el Gobierno informó de que los ministros rendirían cuentas a petición propia en el Congreso y a final de mes, cuando está previsto que se reanude la actividad parlamentaria.
Tras el intercambio de comunicaciones con Robles, el PP se jacta de que sus “presiones” han “surtido efecto” y dan por hecho que la ministra estará el martes en el Senado. Fuentes gubernamentales lo descartan.
El primer miembro del Gobierno citado a comparecer, este miércoles, es Marlaska. Según fuentes de su departamento, la primera notificación de que debía acudir en esa fecha la recibieron de la presidencia de la Cámara alta la semana pasada de manera informal y ya entonces se les informó de que consideraban imposible su presencia ese día por coincidir con el eclipse de sol, para el que Interior ha organizado un amplio dispositivo de seguridad que el propio ministro coordinará durante todo el día desde la sede en Madrid de Protección Civil, donde este lunes ya se activó el Puesto de Mando Unificado.
Pese a esta observación, Grande-Marlaska recibió este lunes la convocatoria oficial de comparecencia con la fecha del 12 de agosto a las 11 de la mañana, la inicialmente planteada por el Senado. “[Este miércoles] sigue siendo inviable la comparecencia y el ministro no va a ir. Otra fecha depende del Senado”, añaden estas fuentes, que insisten que Marlaska en ningún momento se ha negado a acudir aesa Cámara y de hecho, planteó la posibilidad de hacerlo la semana que viene enla que, aseguró su equipo entonces, que no había ningún problema.
El PP, mientras, afirma que “seguirá trabajando para que Marlaska y Albares salgan de su rebeldía democrática, dejen de menospreciar al Senado y cumplan con su responsabilidad, compareciendo en las Comisiones convocadas de forma extraordinaria ante una situación de emergencia nacional”. La Mesa de la Cámara alta ya acudió ante el Tribunal Constitucional por una situación similar, cuando el presidente Pedro Sánchez se negó a comparecer por el accidente ferroviario de Adamuz y en su lugar lo hizo el ministro de Transportes, Óscar Puente. Entonces Sánchez alegó lo mismo que ahora los ministros: que ya iba a ir al Congreso por idéntico motivo. El PP no se dio por satisfecho con la presencia de Puente y planteó ante el tribunal de garantías un conflicto de atribuciones. El Constitucional admitió a trámite el recurso en mayo pasado, un paso que suele ser habitual y no presupone ninguna decisión. Está por ver ahora si los populares deciden mover ficha contra los ministros en la misma dirección.
