Fin de las incógnitas y las cábalas en el PSOE madrileño. Reyes Maroto, líder socialista en el Ayuntamiento desde 2023, repetirá como candidata a la alcaldía en las elecciones de 2027, según ha informado este domingo el partido. Maroto ha obtenido 1.045 votos y su portavoz adjunta, Enma López, 841. Son 204 apoyos de diferencia entre una y otra. López, concejala en Cibeles desde hace ocho años, presentó su candidatura por sorpresa hace tres semanas, lo que enfureció a la ejecutiva regional y la dirección federal. Tras esta jornada de primarias, la formación en Madrid ya tiene el nombre de quien se enfrentará a José Luis Martínez-Almeida (PP), actual alcalde, el año que viene.. Seguir leyendo
Fin de las incógnitas y las cábalas en el PSOE madrileño. Reyes Maroto, líder socialista en el Ayuntamiento desde 2023, repetirá como candidata a la alcaldía en las elecciones de 2027, según ha informado este domingo el partido. Maroto ha obtenido 1.045 votos y su portavoz adjunta, Enma López, 841. Son 204 apoyos de diferencia entre una y otra. López, concejala en Cibeles desde hace ocho años, presentó su candidatura por sorpresa hace tres semanas, lo que enfureció a la ejecutiva regional y la dirección federal. Tras esta jornada de primarias, la formación en Madrid ya tiene el nombre de quien se enfrentará a José Luis Martínez-Almeida (PP), actual alcalde, el año que viene.
“Es un día importante. La militancia me ha dado su confianza. Una confianza que para mí es un compromiso, es una responsabilidad y sobre todo también demuestra que este partido está vivo. Que tiene un proyecto de unidad, de raíces, en el que todo el mundo tiene cabida […] Las primarias sientan bien al PSOE”, ha agradecido Maroto junto a Óscar López, candidato a la presidencial regional, poco después de conocerse los resultados desde la sede del PSOE en Madrid.
Casi 12 horas antes, de las 9.30 hasta las 19.30 ―el cierre de urnas se adelantó por la final del Mundial de fútbol―, por las agrupaciones del PSOE en la ciudad han pasado los militantes y afiliados a depositar su papeleta. Maroto lo ha hecho sobre las 10.00 en la agrupación de Centro. “Gane quien gane, mañana [por el lunes], el Partido Socialista saldrá más fuerte porque nuestro único objetivo es ganar en 2027 y todo el socialismo madrileño está trabajando con ese objetivo. Dejaremos cualquier elemento de diferenciación porque es un proyecto de unión, para que todo el mundo se sienta parte”, comentaba la recién elegida candidata ante los medios.
Media hora más tarde lo hacía López en Entrevías (Puente de Vallecas), donde milita. “Muy orgullosa del trabajo hecho, muy orgullosa de todo el equipo que me ha acompañado estos días, que se han dejado la piel tanto o más que yo y sin los cuales esto nunca hubiera podido ser posible. No tengo vidas para agradecerles lo que han hecho y gracias a todos esos militantes que se han ilusionado, que nos han acompañado, que se han ido incorporando durante estos días y que han hecho que esta sea una campaña que no olvidaremos jamás”, ha dicho. Tras conocerse el resultado, ha felicitado a su compañera en X: “Enhorabuena a Reyes Maroto por el resultado. Muchas gracias a toda la militancia por haber hecho que estas semanas hayan sido increíbles. Ahora toca centrarnos en ganar a Almeida en las urnas en 2027. Juntos y juntas”, ha escrito.
Hasta hace 25 días, el PSOE madrileño encaraba el fin del curso político a velocidad de crucero. Quedaba apenas un mes para las vacaciones y todo parecía meridiano. Los candidatos socialistas a la presidencia regional y la alcaldía estaban, en principio, claros: Óscar López para hacer frente a Isabel Díaz Ayuso ―así ha sido al final― y Maroto, que repetiría como candidata, contra Almeida. Un tándem de ministro y exministra diseñado por la ejecutiva federal para enfrentarse al PP de Madrid. Y una apuesta que le ha valido numerosas críticas a la formación por parte de quienes dudan de la estrategia de colocar a figuras traídas de Moncloa en gobiernos locales y autonómicos, paracaidistas sin conexión o arraigo con el lugar. Ya ocurrió con Maroto en 2023, cuando aterrizó en Cibeles desde el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

En las anteriores elecciones, los socialistas, liderados en la capital por Pepu Hernández, habían firmado su peor resultado de una tendencia progresiva de pérdida de escaños: ocho concejales. Con Maroto remontaron ligeramente ―11 ediles y 50.000 votos recuperados― y quedaron como tercera fuerza en el Ayuntamiento. El objetivo, además de reflotar al partido en uno de los grandes bastiones de la derecha, era que la nueva candidata no diera la espantada como la mayoría de sus predecesores en las últimas dos décadas.
Entonces, el nombre de López también sonó con fuerza. Llevaba ya cuatro años en el Ayuntamiento y se desenvolvía con soltura en programas de televisión y redes sociales. Tras meses de cábalas y quinielas casi diarias, finalmente fue Maroto, que contaba con el respaldo de Moncloa. Y su directora de campaña, López. “Reyes ha trabajado muchísimo, pero creo que hace falta otro impulso y conectar más con el madrileñismo”, dijo la candidata a EL PAÍS el día en que comunicó su decisión.
Ese ha sido el mensaje central de su campaña: que el PSOE en Madrid necesita “aire fresco” e “ilusión”, y que hay que apelar a los que se sienten desencantados con la política en general y a quienes el Partido Socialista genera rechazo o hartazgo en particular. Voces dentro del partido consideraban este discurso un ataque al trabajo de Maroto, porque si hace falta algo nuevo, significa que lo anterior no funciona. “Enma tiene que explicar por qué ha abandonado este proyecto que empezamos juntas. Y lo hizo de una manera que no fue leal. No respetó los tiempos ni el procedimiento y quiso ser la protagonista”, opinó Maroto en una entrevista en EL PAÍS.
Otros discrepaban y no concebían el movimiento de López como una afrenta personal a su compañera, sino como un cuestionamiento a la estrategia de los socialistas en la capital y una “oportunidad” para desencallar a la formación, que no gobierna en Madrid desde 1989, con Juan Barranco. Dentro del partido, el líder socialista de Castilla y León, Carlos Martínez, o el concejal Antonio Giraldo, han mostrado esta semana de campaña su apoyo a la candidatura de López. También otras figuras de la izquierda ajenas al PSOE, como Roberto Sotomayor, que fue candidato de Podemos a la alcaldía en 2023, o el histórico líder vecinal y ex número dos de Más Madrid en Cibeles, Félix López-Rey.
En el Ayuntamiento, la mayoría de ediles ha respaldado a la exministra. Y su apuesta era la otra cara de la moneda: ya hay un equipo. Maroto ha remarcado a lo largo del mes que se quedó en Madrid cuando todos pensaban que, como venía ocurriendo con otros aspirantes socialistas en la capital, abandonaría el barco. No lo hizo y ese proyecto que ha construido durante tres años ―junto a López― debía consolidarse y potenciarse, y eso no se conseguiría, ha reiterado, “cambiando de candidato cada cuatro años”.
