Junio es uno de los meses más esperados por los trabajadores, no solo porque suele marcar el inicio del verano y, con ello, de las esperadas vacaciones, sino también porque trae buenas noticias para sus bolsillos. Aquellos asalariados que, por contrato, disfrutan de 14 pagas sin prorratear, este mes disfrutarán de la tan deseada paga extraordinaria. No obstante, los economistas recomiendan no gastarlo de manera despreocupada y destinarlo a gastos o a una cuenta de ahorro.. La conocida coloquialmente como paga extra de verano no es más que una remuneración adicional al salario mensual de los empleados, cuya cuantía suele depender de los meses cotizados en la empresa y la nómina media recibida cada mes. Por ello, supone un ingreso adicional con el que muchos cuentan para gastar en viajes, cenas o pequeños caprichos que llevan esperando desde el inicio del año.. Sin embargo, los expertos alertan de que gastar este abono sin pensar en las deudas y gastos que se van a tener a futuro puede ser un gran error. Es importante tener en cuenta que, si bien es importante invertir en el propio bienestar, también es necesario saber calcular cuánto de este dinero se puede gastar y cuánto se debe invertir en otras cuestiones, ya sea ahorrando o para saldar cuentas pendientes con entidades bancarias.. Antes de consumir la paga extra, es importante tener en cuenta todos los gastos y deudas pendientes. Muchos trabajadores, motivados por la alegría que genera recibir un abono extra en el primer mes del verano, no suelen pensar fríamente cuál es la mejor forma de gastar este dinero y deciden tomar decisiones de manera precipitada y sin valorar los factores a tener en cuenta. Por ello, lo que recomiendan los economistas es hacer una pausa, observar la cuantía de la paga extra y hacer un listado con todos los gastos y deudas pendientes que se deben resolver a corto y medio plazo.. Gracias a este ejercicio, las personas pueden valorar de forma consciente y con tranquilidad todos los cabos sueltos que deben solucionar antes de hacer frente a otro gasto o de comprar algo que, si bien dará una felicidad momentánea, puede suponer una complicación económica en el futuro. Por tanto, lo más aconsejable es emplear, al menos, una parte del dinero en resolver cualquier deuda pendiente, como préstamos o tarjetas de crédito.. Crear un colchón de emergencia es esencial de cara al futuro. Una vez se ha solucionado este problema o, si se es tan afortunado que no se tienen deudas pendientes, lo más recomendable, según los economistas, es destinar el dinero para un ‘colchón de emergencia’. Esto se refiere a una pequeña reserva de dinero, ya sea en efectivo o en una cuenta de ahorro, que está destinada exclusivamente a cubrir gastos imprevistos. Los especialistas recomiendan que este colchón pueda sostener los gastos básicos de, por lo menos, tres meses.. La principal finalidad de esta reserva es que, en caso de que haya un imprevisto, como quedar en situación de desempleo o cualquier otro escenario que deje al trabajador sin la posibilidad de recibir su nómina mensual, este tenga un margen económico suficiente para poder seguir pagando sus gastos básicos mientras encuentra una solución. Por ello, antes de gastar el dinero de la paga extra sin pensar, es importante ver más allá y ser previsor.. El truco 50,30,20 para gestionar las finanzas personales. No obstante, no es necesario destinar todo el dinero del abono extraordinario en gastos y ahorros. También es importante guardar un pequeño porcentaje para gastar libremente en aquello que más deseen los empleados. Para hacer los cálculos, lo que recomiendan los economistas es utilizar la regla 50 30 20 creada por Elizabeth Warren. Esta regla no solo es útil para la paga extra, sino para aprender a gestionar las finanzas personales.. El secreto está en dividir el dinero, ya sea la paga extra, el salario o una herencia, por ejemplo, entre los siguientes porcentajes:. Un 50%, el cual se destinará a cubrir necesidades básicas como la hipoteca, el alquiler, las facturas o la comida, entre otros gastos.. Un 30%, que puede destinarse a otros gastos relacionados con el ocio, la cultura o las vacaciones, es decir, aquellos que no se pueden considerar básicos, pero son importantes para mantener una vida feliz y plena.. Un 20%, que se deberá guardar para lograr un colchón de emergencia o invertirlo en una cuenta de ahorros con intereses, para tener liquidez a largo plazo.. No obstante, la mayor recomendación que hacen los economistas a los trabajadores a la hora de gestionar su dinero, y la paga extra, es pensar en el futuro y valorar todos los factores necesarios antes de hacer cualquier transacción. Siguiendo este consejo, no solo se podrá disfrutar de una mejor economía y tranquilidad, sino que también se aprenderá a tomar decisiones con mayor madurez y precaución.
Junio es uno de los meses más esperados por los trabajadores, no solo porque suele marcar el inicio del verano y, con ello, de las esperadas vacaciones, sino también porque trae buenas noticias para sus bolsillos. Aquellos asalariados que, por contrato, disfrutan de 14 pagas sin prorratear, este mes disfrutarán de la tan deseada paga extraordinaria. No obstante, los economistas recomiendan no gastarlo de manera despreocupada y destinarlo a gastos o a una cuenta de ahorro.. La conocida coloquialmente como paga extra de verano no es más que una remuneración adicional al salario mensual de los empleados, cuya cuantía suele depender de los meses cotizados en la empresa y la nómina media recibida cada mes. Por ello, supone un ingreso adicional con el que muchos cuentan para gastar en viajes, cenas o pequeños caprichos que llevan esperando desde el inicio del año.. Sin embargo, los expertos alertan de que gastar este abono sin pensar en las deudas y gastos que se van a tener a futuro puede ser un gran error. Es importante tener en cuenta que, si bien es importante invertir en el propio bienestar, también es necesario saber calcular cuánto de este dinero se puede gastar y cuánto se debe invertir en otras cuestiones, ya sea ahorrando o para saldar cuentas pendientes con entidades bancarias.. Antes de consumir la paga extra, es importante tener en cuenta todos los gastos y deudas pendientes. Muchos trabajadores, motivados por la alegría que genera recibir un abono extra en el primer mes del verano, no suelen pensar fríamente cuál es la mejor forma de gastar este dinero y deciden tomar decisiones de manera precipitada y sin valorar los factores a tener en cuenta. Por ello, lo que recomiendan los economistas es hacer una pausa, observar la cuantía de la paga extra y hacer un listado con todos los gastos y deudas pendientes que se deben resolver a corto y medio plazo.. Gracias a este ejercicio, las personas pueden valorar de forma consciente y con tranquilidad todos los cabos sueltos que deben solucionar antes de hacer frente a otro gasto o de comprar algo que, si bien dará una felicidad momentánea, puede suponer una complicación económica en el futuro. Por tanto, lo más aconsejable es emplear, al menos, una parte del dinero en resolver cualquier deuda pendiente, como préstamos o tarjetas de crédito.. Crear un colchón de emergencia es esencial de cara al futuro. Una vez se ha solucionado este problema o, si se es tan afortunado que no se tienen deudas pendientes, lo más recomendable, según los economistas, es destinar el dinero para un ‘colchón de emergencia’. Esto se refiere a una pequeña reserva de dinero, ya sea en efectivo o en una cuenta de ahorro, que está destinada exclusivamente a cubrir gastos imprevistos. Los especialistas recomiendan que este colchón pueda sostener los gastos básicos de, por lo menos, tres meses.. La principal finalidad de esta reserva es que, en caso de que haya un imprevisto, como quedar en situación de desempleo o cualquier otro escenario que deje al trabajador sin la posibilidad de recibir su nómina mensual, este tenga un margen económico suficiente para poder seguir pagando sus gastos básicos mientras encuentra una solución. Por ello, antes de gastar el dinero de la paga extra sin pensar, es importante ver más allá y ser previsor.. El truco 50,30,20 para gestionar las finanzas personales. No obstante, no es necesario destinar todo el dinero del abono extraordinario en gastos y ahorros. También es importante guardar un pequeño porcentaje para gastar libremente en aquello que más deseen los empleados. Para hacer los cálculos, lo que recomiendan los economistas es utilizar la regla 50 30 20 creada por Elizabeth Warren. Esta regla no solo es útil para la paga extra, sino para aprender a gestionar las finanzas personales.. El secreto está en dividir el dinero, ya sea la paga extra, el salario o una herencia, por ejemplo, entre los siguientes porcentajes:. Un 50%, el cual se destinará a cubrir necesidades básicas como la hipoteca, el alquiler, las facturas o la comida, entre otros gastos.. Un 30%, que puede destinarse a otros gastos relacionados con el ocio, la cultura o las vacaciones, es decir, aquellos que no se pueden considerar básicos, pero son importantes para mantener una vida feliz y plena.. Un 20%, que se deberá guardar para lograr un colchón de emergencia o invertirlo en una cuenta de ahorros con intereses, para tener liquidez a largo plazo.. No obstante, la mayor recomendación que hacen los economistas a los trabajadores a la hora de gestionar su dinero, y la paga extra, es pensar en el futuro y valorar todos los factores necesarios antes de hacer cualquier transacción. Siguiendo este consejo, no solo se podrá disfrutar de una mejor economía y tranquilidad, sino que también se aprenderá a tomar decisiones con mayor madurez y precaución.
