El reverendo Jesse Jackson, campeón en la defensa de los derechos civiles y líder de la comunidad afroamericana, que se presentó dos veces a la presidencia pero no obtuvo la designación del Partido Demócrata, murió este martes a los 84 años. Con él, Estados Unidos dice adiós a una figura que ha definido las últimas seis décadas de su política gracias a una carrera de alcance global que echó a andar a la sombra de Martin Luther King, su tutor, a quien vio morir el 4 de abril de 1968 en el motel Lorraine, en Memphis, adonde ambos habían acudido a apoyar una protesta sindical.. Seguir leyendo
Jesse Jackson, activista de los derechos civiles estadounidense y estrecho colaborador de Martin Luther King, ha fallecido este martes a los 84 años, según informa NBC y recoge la agencia Reuters. Jackson fue un elocuente ministro bautista criado en Carolina del Sur, uno de los Estados de EE UU donde por entonces imperaba la segregación racial. Colaborador de King hasta que este fue asesinado en abril de 1968, el reverendo se postuló en dos ocasiones para convertirse en candidato del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales, en los años ochenta, aunque finalmente no lo logró. Superó una oleada de controversias, pero se mantuvo como la figura más destacada de los derechos civiles en Estados Unidos durante décadas.
Jackson, que padecía párkinson desde 2017, fue ingresado en un hospital el pasado noviembre tras más de una década con una parálisis que reducía su capacidad de caminar y tragar. “Nuestro padre fue un líder servidor, no solo para nuestra familia sino también para los oprimidos, los que no tienen voz y los ignorados en todo el mundo”, ha manifestado la familia en un comunicado. “Lo compartimos con el mundo y, a cambio, el mundo se convirtió en parte de nuestra gran familia. Su inquebrantable creencia en la justicia, la igualdad y el amor inspiró a millones, y les pedimos que honren su memoria continuando la lucha por los valores que él guio”.

El reverendo participó en 1965 en la legendaria marcha de Selma por los derechos de la población negra, se enfrentó a la ira de los segregacionistas y acompañó a Luther King —también ministro bautista y líder del movimiento por los derechos sociales— en sus últimos momentos. En una entrevista concedida a EL PAÍS en 2018, en el 50º aniversario del asesinato de King en Memphis, Jackson dijo: “Nuestra gran arma es el voto. Esa fue la lección que nos enseñó Martin Luther King”.
Jesse Jackson se postuló para la nominación presidencial demócrata en 1984 y 1988, atrayendo a votantes afroamericanos y a muchos liberales blancos, pero no llegó a convertirse en el primer candidato afroamericano a la Casa Blanca por un partido importante. Finalmente, nunca ocupó un cargo electivo.












En 1984, cuando el Partido Demócrata buscaba candidato para enfrentarse al republicano Ronald Reagan, obtuvo 3,3 millones de votos (el 18% de los emitidos) en las primarias demócratas, y quedó tercero, detrás de Walter Mondale (que sería el candidato) y Gary Hart. En 1988, con una campaña más convencional, Jackson quedó en segundo lugar en la contienda interna demócrata para enfrentarse al republicano George H. W. Bush. Compitió en esas primarias contra el demócrata Michael Dukakis (finalmente vencedor), y ganó 11 primarias y caucus estatales, incluyendo varios en el sur, acumulando 6,8 millones de votos (el 29%).
El reverendo Jackson fundó los grupos de derechos civiles Operation PUSH, con sede en Chicago, y Coalición Nacional Arcoíris, y fue enviado especial del presidente demócrata Bill Clinton a África en los años noventa. También fue fundamental para lograr la liberación de varios estadounidenses y otras personas detenidas en el extranjero en lugares como Siria, Cuba, Irak y Serbia.

Tras décadas de lucha contra el racismo, Jackson siempre expresó que la discriminación persistía en Estados Unidos. “Hemos sido lentos en reconocer que somos un país de posgenocidio, posesclavitud y poslinchamiento. Los sureños creían que éramos solo un país y una religión de blancos. La otra visión era más global. Y los negros estaban en medio de esa lucha, como lo seguimos estando hoy”, dijo a EL PAÍS durante otra entrevista en junio de 2018.
