Jose Mourinho ni puede ni parece querer desprenderse del nexo que une al Real Madrid. Mantiene relación de amistad con Florentino Pérez y su familia, se siente respetado por todos los aficionados y le desea a Álvaro Arbeloa que sea capaz de ganar la Liga. Ni siquiera oculta que para Benfica será una tarea titánica tratar de evitar que el «candidato número uno para ganar la Champions» se quede en el camino. Eso sí, mientras advierte de que no quiere alimentar «historias» sobre su posible vuelta al banquillo del Bernabéu, dejar claro que tiene una cláusula para salir de Lisboa en junio. Y también que «se le puede decir que ‘no’ a Florentino», con quien no esconde su «amistad» y que le felicitó por llegar al Benfica, «un club grande». Una forma de dejar la puerta entornada.. Seguir leyendo
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