Meritxell Batet, expresidenta del Congreso, exministra y referente del PSC, ha sido nombrada este viernes nueva presidenta de la Fundación Avanza, el laboratorio de ideas del PSOE. El patronato del think tank de los socialistas, del que Batet formaba parte, le ha designado este viernes para que dirija la institución, adelantan fuentes del PSOE a EL PAÍS, asumiendo una función que estaba vacante desde marzo, cuando falleció Manuel Escudero. Los nombramientos no se tienen que aprobar en el comité federal del PSOE de este sábado.. Seguir leyendo
Meritxell Batet, expresidenta del Congreso, exministra y referente del PSC, ha sido nombrada este viernes nueva presidenta de la Fundación Avanza, el laboratorio de ideas del PSOE. El patronato del think tank de los socialistas, del que Batet formaba parte, le ha designado este viernes para que dirija la institución, adelantan fuentes del PSOE a EL PAÍS, asumiendo una función que estaba vacante desde marzo, cuando falleció Manuel Escudero. Los nombramientos no se tienen que aprobar en el comité federal del PSOE de este sábado.
César Luena, eurodiputado riojano de 45 años y primer secretario de Organización de Pedro Sánchez, será a su vez el vicepresidente del organismo que Ferraz puso en marcha en 2024 como contrapunto de la Fundación FAES, vinculada al PP. El propósito era el rearme ideológico del PSOE contra la expansión del populismo de extrema derecha, a la que Escudero denominaba “la cruzada ultra”. Luena era hasta este momento miembro del consejo científico de la Fundación Avanza. En el Parlamento Europeo es miembro de la Comisión de Medio Ambiente, Clima y Seguridad Alimentaria, función que compagina con su faceta académica como profesor en la Universidad Carlos III de Madrid.
Batet renunció en septiembre de 2023, dos meses después de las últimas elecciones generales, a su acta de diputada y anunció su retirada de la primera línea de la política después de 19 años en los que también fue ministra de Política Territorial y Función Pública entre 2018 y 2019 en el primer Ejecutivo de Sánchez. La dirigente del PSC explicó entonces que, tras los buenos resultados electorales obtenidos en Cataluña en los comicios del 23-J —en los que fue cabeza de las listas de su partido— y con la esperanza de que Sánchez fuese reelegido como presidente, como pasó dos meses después, entendía que había llegado el momento de marcharse con la “satisfacción del trabajo hecho y el deber cumplido”.
La dirigente socialista (Barcelona, 53 años) se estrenó como diputada en 2004. Como presidenta del Congreso, tuvo que enfrentarse a un alud de decisiones complicadas. Al poco tiempo de acceder a su cargo, tuvo que afrontar la emergencia derivada de la pandemia del covid, que tiempo después provocaría una sentencia en contra del Tribunal Constitucional —que actuó a petición de Vox— que consideraba que la restricción de las actividades parlamentarias durante las primeras semanas del confinamiento, en marzo de 2020, había vulnerado los derechos de los diputados.
La socialista tuvo que lidiar con los frecuentes incidentes provocados por la polarización, que han continuado esta legislatura con el tono hostil convirtiéndose en la norma en el Congreso en la mayoría de las sesiones en el hemiciclo. Batet, como su sucesora Francina Armengol, tuvo que emplearse a fondo y realizar recurrentes llamadas al orden que la determinaron a no querer repetir como presidenta del Parlamento y, por tanto, como tercera autoridad del Estado. “Durante dos años no he podido ver las sesiones de control. Me dolía demasiado”, se sinceró en una entrevista en El Periódico en abril.
Escudero, que falleció a los 79 años, fue coordinador junto a José Félix Tezanos, el actual presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), de la candidatura de Sánchez en las primarias de 2017 en las que fue reelegido secretario general del PSOE con el respaldo mayoritario de la militancia frente el aparato del partido, que se había decantado por Susana Díaz. Semanas después de llegar a La Moncloa en junio de 2018, Sánchez nombró a Escudero, al que, tras su regreso a Ferraz, incorporó a la ejecutiva federal socialista como secretario de Política Económica y Empleo, embajador de España en París ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Un cargo que desempeñó hasta que Sánchez le pidió que regresara para la creación de Avanza, donde Batet será quien ahora coja el testigo.
