Oliver Blanco ha cumplido este lunes con su primera visita oficial a Washington como canciller de Venezuela. Blanco, sin carrera diplomática y con apenas 34 años, se ha reunido con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante 45 minutos y juntos han posado para una foto que no se veía desde hace una década. El canciller, el único funcionario que no viene del chavismo dentro del gabinete de Delcy Rodríguez, conducirá desde la primera línea las relaciones con Estados Unidos, que desde el 3 de enero se ha convertido en el principal socio y tutor del país tras la intervención militar en la que fue capturado Nicolás Maduro.. Seguir leyendo
Oliver Blanco ha cumplido este lunes con su primera visita oficial a Washington como canciller de Venezuela. Blanco, sin carrera diplomática y con apenas 34 años, se ha reunido con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante 45 minutos y juntos han posado para una foto que no se veía desde hace una década. El canciller, el único funcionario que no viene del chavismo dentro del gabinete de Delcy Rodríguez, conducirá desde la primera línea las relaciones con Estados Unidos, que desde el 3 de enero se ha convertido en el principal socio y tutor del país tras la intervención militar en la que fue capturado Nicolás Maduro.
El jefe de la diplomacia venezolana se vio también con el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, de quien dependen las sanciones económicas que aún castigan a Venezuela, y con el subsecretario de Energía, James Danly. El Departamento de Estado no hizo declaraciones tras la reunión.
“Tenemos una agenda diplomática exitosa entre dos países que tienen muchas coincidencias y tuvieron diferencias en el pasado para que los venezolanos tengan un norte de recuperación económica, de transformación democrática y de convivencia para todos”, dijo Blanco, nombrado la semana pasada, al salir de la cita con Rubio. Periodistas de la televisora NTN24 le preguntaron por las elecciones y siguió la marcha en su vehículo sin responder.
Es la primera vez que los jefes de la diplomacia de ambos países sostienen un encuentro formal cara a cara desde junio de 2016. Fue en Santo Domingo, durante la Asamblea General de la OEA, cuando el entonces secretario de Estado John Kerry se reunió media hora con la canciller de Nicolás Maduro, la misma Delcy Rodríguez que hoy es presidenta encargada. Rubio y Blanco aparecieron juntos poco después del mediodía en el Salón Comedor de Estado Henry Clay, en la sede principal del Departamento de Estado.
Blanco asume la Cancillería después de meses en los que Delcy Rodríguez ha intentado que Venezuela, tras años de aislamiento, vuelva a abrirse al mundo. Su nombramiento fue sorpresivo, por su juventud y porque el cargo lo ocupaba desde julio Félix Plasencia, amigo y colaborador cercano de la presidenta encargada. Plasencia fue, junto a Blanco, uno de los responsables del restablecimiento de relaciones con Estados Unidos tras la operación militar de enero, aunque él nunca logró una reunión de alto nivel como la de este lunes en Washington.
El canciller, además, asume en un momento en el que la transición política parece haberse acelerado con el regreso al país de la líder de la oposición y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, y con plazos más concretos que permitirían una elección presidencial.
Rubio recibe al canciller venezolano un día antes de las elecciones de mitad de mandato, en las que los republicanos se juegan el control del Senado y de la Cámara de Representantes, y en las que la política exterior de Trump formará parte de la evaluación que hagan los votantes. La gestión de Estados Unidos en Venezuela tiene peso en estados como Florida y Texas, con una gran presencia de migrantes venezolanos. Su intervención en el país es uno de los pocos logros en política exterior que la Administración de Trump puede exhibir ante sus votantes.
Blanco, licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad Central de Venezuela, se formó políticamente en Acción Democrática, uno de los partidos históricos de la oposición al chavismo. Fue director de Comunicaciones de la Asamblea Nacional durante la presidencia de Henry Ramos Allup en 2016, el primer Parlamento controlado por la oposición desde la llegada de Chávez, y dirigente juvenil de su partido durante la etapa de Juan Guaidó. Delcy Rodríguez lo incorporó en febrero como viceministro para Europa y América del Norte, en sustitución de una diplomática de carrera, y en julio Plasencia creó para él el cargo de viceministro primero.
